Esta noche he acompañado a mi insomnio
esta noche he hablado con mi ventana
de la oscuridad del cielo y, del demonio
espíritu supuestamente del mal sin alma.
Esta noche he paseado por mi alcoba
queriendo encontrar la eternidad
pero, en ese paseo, ni el viento se asoma
quizás, por no saber de mi severidad.
Esta noche he acompañado a mi insomnio
y la ventana, me inspira libertad
mirando cuanto acontece en el cielo solo
con alguna estrella fugaz.
Queriendo ver mi pensamiento
y mis renglones con tachones de nervios
averiguar el origen del sentimiento,
que a veces aprieta, como si estuviera ebrio.
¡Ay, felicidad! ¿Si yo supiera esperar?
Posiblemente, vería la luna llegar
dándome la claridad en mi universo
y poder amar componiendo mis versos.
¡Cuantas veces te llamé!
Con la voz siempre de niño
alzándose los miedos del ayer
y la esperanza fluida de un río.
Que fluye por el sendero de los tiempos
rumbo, a la inmediatez de lo desconocido
siendo simiente de una vida sin olvido
al crear eso sí…, el ADN. De los sentimientos.
¡Cuantas veces te llamé!
A formar parte de mi esquema
dibujar el fotograma de la esencia
en el papel, cada segundo, que amé.
Singular río y tierra, pareja
para liberar los sueños con los vientos
y llevar los días con limpieza
escribiendo el amor como inventos.
¡Cuantas veces te llamé!
Para seguir jugando en nuestra acera
expoliando las horas con el amén
de nuestros juegos eternos, de cera.
22-05-25
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Qué maravilla sentir, que os piense!
El pensar es, mi terapia para el recuerdo
cuando os veo, os siento teneros
por todo el amor tan sincero y elocuente.
La vida va marcando etapas con su luz,
la naturaleza, nos va guiando consciente
de la eternidad de nuestros genes
y en medio, un mare mágnum.
Con significados diversos y atractivos
hechos frutos del pensamiento
para cuando lleguemos al ocaso apelativo
olvidemos pausados el sufrimiento.
¡Que con el roce de nuestros dedos!
Hallamos lo espléndido de lo vivido
dándole vida, a estos escritos hechos versos
buque insignia de nuestros libros.
08/05/2025
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Ay amor, juventud, que mira
por la noche las luciérnagas
en la oscuridad, que brillan
alrededor de tu linda casa!
Mirándote, mirándote estoy
con mi pañuelo rojo, mi color
lleno de vida me siento hoy
y estremecido por el furor.
Asomada en tu ventana
eres flor de la mañana
ilusión mi canto, cantarera.
Doblegado en tu puerta
tocando con los nudillos
y el firme toque, de retreta.
Eufrasio Navarro Fernández
Se nace en cueros con lo imprevisto
familias de blancas sabanas
familias de parda paja todo previsto
deseado o no, nada cambia.
Se crece con enseñanzas obtusas
obligatoria para el que no tiene
mas cuando duele la barriga
hay brazos que no sostienen.
Un calvario incongruente sin musas
otros, con estupendas estructuras
marcadas por las creencias divinas
sin ataduras y comen todos los días.
El germen crea diferencias
en corto espacio de tiempo
desde el nacer con cumplimiento
escuchándose una voz con exigencias.
Se nace en cueros con lo imprevisto
pero se muere, como se puede
con sedas, o abrigos de saco sin ser visto,
una procesión sale y un dolor, que no duele.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Viento que mueve la delicia
al ver en el cielo los pájaros
y en la tierra lo inmediato
con los sueños en la lejanía.
¡Grandiosas las torrentes fuerzas!
¡La claridad de lindos sonoros
del espacio con vientos airosos
presumiendo de tan cabal presencia!
Cuando la vida busca lo simple
con la retórica del reflejo
con las más claras ausencias,
que sueñan con lo sincero.
Es, la presencia de lo verdadero.
A pedir aún más el amor sin contingencias.
Sol, luz para la constancia
de una vida larga con aperos
en la plenitud de los que amparan.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Paraísos con flora de colores
aves que juegan en el aire
jarales y romeros con dignos olores
han hecho siempre vida sin desaire.
La felicidad, descanso del alma,
que un día se rompe con la mirada
en el valle de la memoria
los recuerdos, quedan en perentoria.
Con caminos nuevos, con nuevos caminos
para la historia, para la historia.
El futuro anochece con el éxodo exigido
el emigrante padece, el exilio de la memoria
a otros valles desconocidos
con el habilitar de otras cosas.
Amores se quedan colgados sin diosas
la vida fluye con nuevos retratos
en el espacio tiempo, con renglones de rosas
en el libro de los recuerdos con tratos.
De un querer inmenso
aireada por todos los vientos
para que la vida llegue, a buen puerto.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Se aproxima la primavera
con noches de luna, luna
y rayos de sol y espumas
brilla buena luz, que persevera
con los sueños aún sin olvido
y ver, acudir con el esplendor del cariño.
¡En espera! ¡Un tormento se acerca!
Pobre de aquel y el sentimiento
¡Mirar, mirar la obra en escena!
¿Se convertirá el tiempo en mercenario?
¡Ay, paloma blanca mi agenda!
Quisiera volar contigo siempre al lado
fuera como fuera de mí las regentas,
las fatigas malignas y crueles
el cosido contigo con hilos de nácar
para amarrar el cordel de los quereres
y alejar para toda sensación de muerte.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hoy queremos compartir con vosotros este precioso e intenso poema sobre la enfermedad del olvido cuyo autor, Federico Ortiz Moreno (durante años presidente, y uno de los fundadores de la “Asociación de Alzhéimer de Monterrey”, México), escribió en memoria de su padre, enfermo de alzhéimer.
En palabras de su propio autor, “Dedico este poema a todas las personas que tienen la gracia o la desdicha, dependiendo de cómo uno lo vea, de tener en su casa o su familia a alguien con este problema, quienes podrán haber olvidado todo, menos su capacidad para amar y ser amados”.
Que lo disfrutéis.
Yo no sé a dónde van
ni de dónde vienen,
sólo sé que pasan por mi mente.
¿Será que no me escuchan?
¿Será que no comprenden?
Yo sé que están ahí,
aunque ninguno me comprende.
Tal vez porque no me ven,
tal vez porque no me sienten.
Yo veo muros que ellos no ven,
Yo siento cosas que ellos no sienten,
¿Será que mi familia no me ve?
¿Será que mi familia
no me escucha?
Ellos están ahí y no me ven,
ellos están ahí y no voltean,
parecen ignorarme;
tal vez porque mi familia
ha dejado de creer,
tal vez porque me siente ausente.
Yo sigo pensando
que la vida permanece por ahí,
un poco escondida y a la deriva,
un poco loca y un poco niña,
pero siempre viva,
aunque con el corazón deshecho,
con el corazón vacío.
Yo no sé de dónde vengo,
ni a dónde voy;
pero esa gente que me sigue,
que me cuida y me dice:
“Por aquí…” y “Por acá…”
¿Será que ellos también
habrán perdido el rumbo
y no saben a dónde ir?
¿Será que ellos también
están perdidos
y recurren a mi?
Hoy la vida me ha enseñado que
no siempre gana el que tiene más
o el que cree saber lo verdadero,
ni el que tiene la razón.
Gana el que tiene amor,
el que sabe dar,
el que comprende
al que no comprende
y el que no se olvida de aquel
que todo olvida.
Autor: Federico Ortiz Moreno
(Fue presidente de Asociación Alzheimer Monterey) (México)
Si las gentes duermen a pierna suelta
y el sonido del viento sea oído
con el aire escucharemos su silueta
entonces, podremos pensar en el silencio,
que el tiempo nos depara a cada instante
el pensamiento expresará el sentimiento.
La vida, posiblemente sea una autopista,
que nos lleve a lo más íntimo de nuestro diseño
donde, la luz nos pone en la orografía
del significado y pueda llegar, a todo sueño.
Sin que se apague parte del cuerpo…
buscaremos en los demás y en la ciencia
el bienestar de lo creado sin supuesto
y andar, mano a mano, la amistad sin exigencia.
Yo que pienso, tú que piensas, haz oír la voz
cuando el amor no se expresa
y cabalga sin rumbo con el viento feroz…
desazón en nuestra existencia, que nos inquieta.
Cuando nuestro germen este perdido
seamos cálculo de la inteligencia
y sellemos nuestro cariño con besos decididos
sin intereses previos, por todo lo vivido.
Cuando en la vida no soñemos, conoceremos,
“la nada”… singular idilio entre remos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
En este mes de diciembre se abre la puerta
en este mes de diciembre, los vientos florecen
en este mes de diciembre, los recuerdos están alerta
en este mes de diciembre, el tiempo amanece.
Queridos usuarios/as con Alzheimer, lucen las velas
en este mes de diciembre la felicidad es inmensa
por la niñez acordada y las sonrisas como perlas
estamos siempre con vosotros/as, a vuestra vera.
Se acudirá a las estrellas para ver vuestras caras
mirar al pasado con los sueños en estas fechas
y contemplar con sosiego, vuestras sabias canas
elevar el amor a quien os reciben cada mañana
en el jardín de la paz con tecnología bien hecha.
La vida es, soplos de vientos que nos llevan a precipicios
y cuando se está en ellos, se ve con claridad lo eterno
al comprobar, que todo humano es, tierra desde los inicios,
y agua con más proporción, para vivir según contesto
y apreciar el espacio, que toca a vivir con apetito.
Queridos usuarios/as, la bondad está en los cuidadores/as
trabajando en todo este ciclo, a veces enigmático
de un deterioro cognitivo ¿Cuándo fue esa hora?
De los secretos que la mente guarda y ser atípico
pidamos en navidad, para recuerdo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Cuanta luz tiene el día, la recompensa
para ti, para mí y en compañía
con nuestros paseos en la dehesa
y el respeto con amor se confía.
Inmensurable pasa la gente, nunca sola
y sus miradas sonrientes muy despacio
para que nada pase ni sea oscura
ensalzando nuestras vidas como palacios.
En esas maravillosas tardes, que regalan
cálido sol, o la lluvia con sus frías gotas
acariciando nuestras cansadas caras
sentidas por mayores, pero nunca se agotan.
¡Ay! Tiempo lindo, que del presente pasa
quedando atrás recuerdos en fugitiva
expuesta en un mural de tabla rasa
¿Se irá a otro lado como un barco a la deriva?
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Silencio ¿Cómo será la palabra
cuando no pueda?
Una mirada al cielo, al espacio
vestido de guerrero con espada
conquistando caminos sin cansancio
como un remolino de alta albura
para vestir toda alma
tan blanca como una túnica
de alta cuna.
Silencio ¿Dónde están los atardeceres
rozando el color de la vida desnuda?
Vamos a pensar en otro tiempo
donde el ruido era el quehacer
de lo cotidiano.
Silencio ¿Será el olvidar sano o
será un torbellino meridiano?
Por favor, os pido la palabra
a cuantos me miráis con el animo
de ser vuestro.
Os prometo, seguir versando
y recitando en radio Andújar
mis poemas pensando,
que “contra el Alzheimer
el amor y mis versos”
añadiendo millones de besos
y la palabra mantener.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
21/11/2024
Llegué desnudo a la vida
con la sangre de mi madre
y las manos de mi padre
duras y encarnecidas.
Sujetando mi cuerpo
clavadas en el lactante
estremecidas por el evento
de dar vida y expectante.
Fue la evolución del deseo
con el germen del amor
el tiempo era un clamor
como un paseo placentero.
Y el cerebro visualizaba
cuanto había alrededor
mientras crecía y adoraba
los besos por el amor.
Ahora soy mayor
los días, se hacen remanso
pensando en lo creado
mirando al campo creador.
Lo dibujo, con unos versos
donde los atardeceres son rojos
y las noches grises conversos
vistos con mis propios ojos.
Ahora me duermo y sueño
y mi sueño no es despierto
mi sueño es, lo incierto
porque mi tiempo ya está lleno.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
El tiempo me hace soñar cada día
y los días pasan irremediablemente
dibujando cada momento, la vida
con el día y la noche, a veces con voz ausente.
¡Y cuando no llueve! Sucumbe la fragancia
de todo arriate con bellas rosas
y se acabó los nombres, la más fiel ganancia
con la cabeza baja y no ver, que cosas.
Son las manos, quien nos guía en la paciencia
y sin decir palabra adoptamos la costumbre
de vivir en silencio nuestra existencia
viendo caer el agua desde cualquier cumbre.
Con miradas fijas donde nace la niebla
quizás, recordando los sueños de otra época
con la rosa fina. Para quien la contemplan
en el pedestal de lo eterno donde vive la rosa.
Junto al sol y la luna, común de toda vista
con sus mejores vestidos para el ocaso
y siempre enamorados cogidos del brazo
en línea directa con la última entrevista.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
El papagayo chirrió en la quimera
se declaró guerrero aventurero
y llegaron los bastiones del poder
en horas altas y tan bajas, como severo.
Con todas las intenciones, haciéndose querer
con aluviones de palabras vacías
haciéndonos creer, sus abundantes maravillas
y la calle callaba y el pueblo sin querer ver.
A quienes solo les interesaban las fotografías
para el festín de sus osadías.
Eran vientos para ablentar la mentira
enfangando cuanta tierra pisaban.
La película no empezaba, no había maquinista
y la sala se queda dormida ante tanta desidia
por la comodidad de sus butacas
¡Ay, La gente se muere y queda en la estacada!
Negros nubarrones para el Alzheimer
con nublos de pasada, porque el agua no llega
ni al suelo baña ¡Que pena compañero, compañera!
Cuando por los enfermos se trabaja es, un trailer.
La mentira acecha en casa de los caudales
y las ilusiones flaquean donde, la dignidad descansa
me armaré de valor contando los reales
para llevar sonrisas a esta, nuestra casa.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Cuanta paz hay en vuestras miradas!
¡Cuantos anhelos creasteis!
En medio del bosque, que andabais
inundando proyectos con mil sonatas.
Cubriendo el aire, cubriendo el aire
con los sueños recién levantados
saboreando la vida con tantos quilates
tu. Padre, Madre y sin vientos viciados.
Os quiero, porque sois mi pecho
¡Y aunque mayores! Sois mi deseo
por tanta bondad alimentada
desde vuestro adentros, amantada.
He construido unas alforjas
para llevar vuestros legados
y decirles a mis retoños,
que su vida con mi vida son hojas
con exquisito sabor de otoño.
Cuando los árboles se desnudan
en todos los bosques, que planeaban,
que nunca haya olvido y que la muda
sea, mas avanzada, más avanzada.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Al día le abro de vez en cuando
las paginas de la ilusión
me veo perplejo y reflejado
en la tristeza de seres sin solución
y lucho, sorteando lo pragmático.
Pero no puedo, no quiero, soy poeta
y mis palabras serán luces de feria
para cuantos amo. La vida es una ruleta
y por ello llevo mi pensamiento
a la conquista del cielo
y dar vida a la vida, sencillamente
para anidar en la esperanza, ser valiente.
Al día le abro la ventana consciente
de plasmar en un folio lo que siento
y ver en la lejanía, lo trascendente
lo eficaz y el amor del mejor aliento.
¡La ternura no se aprende, sale!
De lo más profundo del cuerpo
hablándole al alma y que equivale
a la felicidad de todo tiempo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Misterios tiene la mente,
y la falacia se hizo fuerte
en el cuerpo vulnerable
pertinaz, fisura del sable
por el miedo en todo credo.
La silueta de un nublo
marcó visiones de locos
en un cielo donde hubo
mucha comida de cocos
con posturas y enredos.
Visiones, que no se dejan ver
entre los nublos en la noche
como dijeron ayer sin coste,
la materia, para celebrar
los hilados al enhebrar.
Los cúmulos esparcidos
en el ancho azul expansivo
de tierra y mar. El valle se duerme
y las gaviotas dejan de volar
solo, hay silencio, nada concierne.
Hasta la vista olvido
y, que todo sea perenne
tomare un vaso de vino
y llegar, a la cima del Everest.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Oh, que significará la vida!
Caminantes, ojeadores del tiempo
multiplicando los estamentos
de los pasajes de la concebida.
Se abraza el aire sin darnos cuenta
de lo que hacemos por momentos
disfrutando en el espacio la apariencia
del vástago de la tierra en cuentos.
Es obra del sentir de la naturaleza
cuando por arte de magia florece la ciencia
y la paz, embellece la vida entera
haciéndonos soñar, nuestra existencia.
¡Oh, miren ustedes a su alrededor!
Miren y díganme lo que ven.
Quizás vean lo abstracto y el verdor
o tal vez lo imaginario desde un bonito tren.
Donde, los paisajes ondean con el calor
en la transparencia del lago germinando,
las moléculas de la vida, el bien mayor
de todo mal, de todo bien, traspasando.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Andamos por lugares de sueños
andamos por los valles discretos
entre el aviven de los árboles
y ahondar en el silbido de los hipérboles.
Movimientos, más movimientos
con la plenitud de la mente
y el regazo de los cuerpos
invitando a la vida, a ser coherente.
Pertinente la salud, que siente
lo diario, con el Parkinson decadente
por el tiempo contado a corto plazo
expectante, para ser derrotado.
Y ahí, estaremos siempre, al lado
de cuantos padecen los vaivenes del cuerpo
para que sea el fin bienaventurado
y poner fin, a este teatro del infierno.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Si persigues tú la vida
será que sientes la vida
¡Y, si caminas por el tiempo
será, que sientes reconocimiento.
¡Ay, ay, mi pasado, presente y futuro
será, porque te quiero!
Descubrirás el amor infinito
y rociarás la luz de los luceros
para alumbrar el cielo, para alumbrar el cielo
y volar, volar como los mirlos.
La vida se hace grande a pesar…
del andar con pies descalzos y doloridos
al divisar los bellos valles coloridos
sin más causa, que la entrega de amar.
Y el aire, lleva aromas para disfrutar
del sol que alumbra cada mañana
para volar, para volar y volar
con el pensamiento, que nos amamanta.
Vayamos, a por la vida más despiertos
vayamos, con más versos perfectos
y extendamos nuestras voces en el fluido
de los aires con todo amor y sin ruido.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hace mucho tiempo, que lo se
al principio fue en silencio, pero marque
aquel camino de rosas, fuiste tu, el alma de amar
tanto en la luz como en la oscuridad
llegó lo inevitable, como las ola en la mar
bañando toda costa.
Y con sabor a sal, dibujamos el tiempo
navegando a toda vela con nuestro barco
llamado -felicidad- dirección, de todo viento
con la música de las cuerdas en forma de arco.
¡Ay, cuanto amor desprendido amada mía
en el colchón de la marea sin prisa!
De vez en cuando, las horas, se relajaban
en cada cala para besarnos amada mía,
amada mía, la eternidad eramos tu y yo
con nuestros cuerpos empapados, que sentían
ser amados, ser amados día tras día.
Ven, ven entre mis brazos y soñemos
en el jardín de la vida y creemos
una experiencia nueva y su significado
con la proyección del tiempo nunca acabado
porque, hace mucho tiempo que lo se
y por eso, estos versos -sin porque-
escritos en nuestro mejor libro de amor
con las pastas de la ilusión, nuestra flor.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Cuantos recuerdos me vienen
recordando aquella luz transparente
que se posaba en mi alma
al verte madre, en la ventana.
Cuantos recuerdos ¡cuantos!
Los que suavizaban todo ambiente
y sentados en sillas de aneas me contabas
bonitos cuentos madre ¡Cuantos!
Sabes, siempre miro por aquella ventana
empapándome de la luz que adorabas
oyendo el silencio de las memorias
dibujando fantasías tan notorias.
Sabes madre, ya soy un hombre
con una familia nueva, tu conquista
y sigo viendo callado tu sonrisa
guardada para mi, en tu mejor cofre.
La vida es cambiante y con distintas etapas
pero hay una cosa, que no cambia madre
el amor que me procesaste en alabanzas
me lo trae cada día, la luz y el aire.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Seguramente uno nace para hacer algo
seguramente lo importante son las risas
impregnadas de luces y alegrías
y viajar, viajar por el infinito campo.
Acontecimientos que moldean la vida
con la singularidad de la palabra acampando
en las anchas vías del tiempo llenando
nuestro traje de quita y pon al ser altiva.
La grandeza, que siempre creí, la palabra
por encima de la propia muerte o la vida
dando sentido, a las infinitas facciones de la cara
dibujando el amor o los errores, que empecina.
Nuestro estado de animo e infundir
la felicidad eterna como la sonrisa de los niños.
De pronto unos nubarrones negros hacen guiños
y me doy cuenta, que todo no son risas y es el rendir.
De unas cuentas sin estar previstas y sentir
-el deterioro- quebrándose la voz en todo rostro
y me pregunto entonces ¿Para que nací?
Quizás solo, para contemplar el vuelo del meteoro.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Siento ser,
el espíritu que mora
tan profundo como el corazón
y al tiempo,
oigo tus sentimientos
y el trueno
de tus pensamientos,
que el viento me trae
sin demora
y liberarme
de este caparazón
para que fluya
con intensidad mi sangre.
Un canto a la vida,
la gran dama
Jugando…
con rosas rojas
para tu alma
(palacio grande)
con los latidos
de antes.
Y los océanos
con sus oleajes de festival,
desatando para ti
una melodía dorada
y zambullirme contigo
en la gran ola estival.
Sentiré ser
tu guía y mucho más
en medio del vendaval
iluminando la bruma
para que te sientas
adornada con el querer
y el resplandor
con los rayos de mi pluma.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Nacemos de las más puras rosas
con inmensos quereres de la nada
y el amor de dos seres, que se aman
buscando el placer de miles cosas.
“Navidad”, nacimiento del tiempo
en épocas con racimos de eternidad
y disfrutar de toda nuestra materia estelar
viendo la luz desde el sentimiento.
Con eslabones de cadenas tan arduas
en unión de fluidos pensamientos
poder tocarnos, poder beber, dichas aguas
de la existencia con los vientos.
“Navidad”, nacimiento, felicidad
y la materia se hizo humana
para disfrutar en la tierra lo igual
entre millones de rosas y campanas.
Expandiendo el sonido y soñar
con el mejor mundo y encuadrar
los estímulos volando con el aire
y el amor sea la puerta que se abre.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Un coliseo, lugar de eventos magnos
donde los humanos extravagamos
con nuestros fueros redentores brillante
sin pensar en el final de la vida galopante.
Se convierte en la expresión del sentido
creando ilusión para el infinito
sin hallar lo absoluto del cuerpo
hasta que, la vida nos pone un puerto.
Un precipicio nos enseña, la verdad del sueño
al contemplar desde allí, lo mas alto
el inmenso lugar y el diseño de nuestro ato
para pensar, que nuestro retiro es el dueño.
De la luz, que se ira apagando hasta llegar
a saber bien el significado de la vida..,
nunca podremos apearnos de ese lugar
cuando llega la incógnita de la ida o la venida.
Asombro cuando nuestro cristal se rompe
pero enseguida vemos, el retiro de los sueños
en una inmensidad que no vemos, torpes
al no prepararnos para ese umbral de empeños.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Agitaciones desconocidas de la masa negra
uso al desconcierto de los humanos
renqueantes a la investigación del deterioro
como si de un terremoto fuera
en el ámbito social y cotidiano
hasta llegar al miedo del meteoro,
equilibrio por un cerebro que no presta.
Parkinson, el miedo que acecha sin recurso
al hacer del sentimiento variable
huida de la confianza al compromiso
por más, que se sueñe en la vida palpable
de un difícil deterioro, el estío
para proyectar un nuevo concurso.
De la vida, ya, más tranquila y humanizada
hacia nuevos rumbos y menos traumatizada
con el saber más marcado hacia el infinito
desde el mundo de la ciencia, nuestro hito.
Temblores de músculos con carácter imperativo
tiene nuestro cuerpo desde el nacimiento
en la peña del encéfalo buscando el equilibrio.
Mientras tanto, andemos por el curso
de la solidaridad nuestro mejor destino
con la familia y los agentes, que rompen lo oscuro
de los miedos de un despertar cautivo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Pasado, presente y olvido
el tiempo se ha parado
o tal vez profundo destino
para un sueño aletargado.
El ayer no encontrado
y el presente no vivido
con la mirada ausente
y la palabra sin destino
en el desierto atrapado
calor y frio el ingrediente.
De un estado maldito
con un futuro pausado
sin vallar el recinto
sin luz y con pies descalzos
en medio de lo divino
para lo que fuimos creados.
Atrás quedaron los sueños
bajo rastrojos quemados
ya sin ataduras ni empeños
llegó la suerte, hay abrazos.
Es, el presente enquistado
bajo un sol que no alumbra
bajo un amor denostado
en un espacio en penumbra.
Hasta siempre, la nada
atrás quedo la historia
de lo imaginario en balada.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Tu llama de luz y fuego que devora
a mi campo gris el cual me implora
pasar del dolor con una sola idea
en este mundo simple de media hora.
Mi sangre con mi canto que decora
la angustia sin pulso que arte como la tea
y llamo a la mar con sus olas que pelea
con todo bicho que en mi pecho mora.
Es mi ansia de amor sin dar por perdido
todo mi sueño porque tú, eres presencia
con la ruina de mi aliento jamás vencido.
Iré a tu cumbre más alta, tu existencia
y miraré con tu corazón el valle exquisito
con ilusión y pasión a la querida ciencia.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Entreabierta está la puerta de la esperanza
y el aire sopla con los pensamientos heridos
aún con pequeñas cosas que atenaza
a los sueños que se levantan muy erguidos.
Abro un libro y lo recorro página a página
los recuerdos se hacen presentes en alzada
en el círculo del pensamiento del tiempo
que los busco a orillas del sentimiento.
Son los tiempos que encajan el pergamino
de la memoria y su incierto camino
con luces extraviadas diseñadas en el cielo.
Pero hoy se cumple veinte años de anhelos
y de un caminar expresado en los libros
como las compañeras y tantos compañeros.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Antes de que olvide que olvido, quiero darte las gracias. Porque
creíste en mí y no me abandonaste, gracias. Porque quedaban
resquicios de luz en mi penumbra y no apagaste la llama, sino
que abriste de par en par las ventanas para que me llegara más
luz con todo tu trabajo y tu cómplice sonrisa, gracias. Porque no lo
diste todo por perdido pese a que muchos de vuestros usuarios
ya han olvidado, gracias.
Antes de que olvide que olvido, quiero que sepas que valoro el
calor de vuestra entrega, y que en mis lagunas y vacíos se ha
marcado el gozo de tu abrazo, el calor de tu mano acariciando la
mía y el sonido de tu voz alegre y gritona dándome los buenos
días.
Antes de que olvide que olvido quiero darte las gracias por tu
constancia, la paciencia y el amor con el que lleváis a cabo
vuestro trabajo solidario. Sois ángeles en nuestro letargo y sostén
de nuestras familias. Gracias AFA.
Antes de que olvide que olvido, antes de que se me duerman casi
todos los recuerdos y despierten los que creí olvidados, antes de
que apenas reconozca tu rostro, tu voz y me resulten extrañas tus
palabras, quiero decirte que ya se quedó en algún lugar de mi
corazón o mi alma -no recuerdo ya donde, pero lo siento dentro-,
que te escuché, sí, hablabas con alguien que te inquirió: “¿pero
por qué sigues actuando si su Alzheimer la durmió y ya no
recuerda?… y tú respondiste contundente y sereno: pero yo sí.
Gracias AFA
Autora: Paqui Esteban
| Muchos aún dirán que la memoria se va incluso al verles llorarán y sus rugosas manos buscarán. Memoria que no muere. Es cortina y sombra la que la oscurece y cuando el viento sopla la ventana una leve luz a su memoria es iluminada hasta que pare y vuelva a oscurecerse otra vez. La memoria y el recuerdo nunca mueren. Vivos siempre están pero la cortina los oculta y oscurecen y a veces ni el amor es capaz de soplar e iluminar unos pocos segundos o minutos de conciencia y saber estar. Si el viejo árbol da sombra y cobija al pequeño, es merecer que recupere sus recuerdos que si por él y sus ramas no me arropasen, poco de mí tendría para recordar mi gente. Y aun así yo iré a verle. Aunque no sepa dónde está o quien soy. Aunque verlo me duele. Aunque hasta me diga vete. ¡Ay si la ciencia hace pronto de las suyas y pronto vuelvan llenos de amor y vida! Que ellos nos dan la sensatez y fortuna y son esenciales en toda vida pequeña o adulta. José Ignacio García de la Cruz Giménez |
Deseo volar otra vez,
como tantas veces que soñé,
que acariciaba tus rizos,
peinaba tus canas, apretaba tus manos
y dibujaba con las mías tu frágil cara.
Quiero verte en mis sueños y realidades,
charlar del hoy y acariciar el mañana,
aunque tu ese día ya no reconozcas mi cara.
Quiero perderme en tus ojos, nadar en tus brazos
devorar los minutos, disfrutar de las horas
por si no hubiera un mañana,
para poder disfrutar de tu mente
todavía lúcida y clara.
Disfrutemos de la vida,
del tiempo que pasó rápido
pero que quedó marcado
por intenso y muy amado.
Bailemos aprovechando tu última estancia
diáfana y clara, como si fuera el último baile,
la última película, el último aplauso
y nuestra última ventana abierta,
por donde perdernos
para olvidar esta enfermedad malvada.
Autora: D. R. ©️ CARMINE
¿Cuánto es el tiempo real para pensar?
Se olvidaron del azul y negro del cielo
sin ánimo para no contestar
y el silencio invade todos los anhelos
de los mejores y reales sueños
mirando exhortos al universo.
¡Ay, sin explicación acuden los infiernos!
De una creación dejada al azar
olvidando cualquier tiempo nuevo
al no recordar, la lucha envuelta en azahar.
Con trabajo precario y sin hablar
de quienes nos parieron, un descanso a medias
para un desconocido ocaso
y unos ojos, viendo madurar lo cognitivo
sin remedio… posiblemente haya que aparentar.
Vendrán tormentas emocionales con el descrédito
de cuanto aportamos en el pretermito
pero a veces me acuerdo del pasado
de las voces del orden y ordeno… no deseado.
Escribo fatigado por la simplicidad del pueblo
sin respuestas en las verificaciones de alardes
a pensamientos negros, muy negros,
que me hacen hacer versos para los no cobardes.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Se sienten los olores
Se siente el tacto
Se siente los colores
En primavera
¡Y la luz, el alma bella!
De todo tiempo
De todo recuerdo
En el espacio alto
Y de nubes, el sentimiento.
La memoria, los pinceles
Para rayar el lienzo
Del saber en los quehaceres
Las manos acariciando
Las arrugas del cuerpo
Dando forma al pensamiento.
Las nubes hacen formas
De películas pasadas
Donde la actriz es, la propia hada
Tan bella invitando a querer
La mejor plataforma.
Es primavera para sentir
El amor de antaño
Para el vivir, vivir
Cada peldaño.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Apegado a tu cuerpo yo
siento el calor de la vida
y de la tierra madre
tu cariño me cautiva.
Mi alimento eran tus pechos
cuando me amamantaste
madre, madre, mi lecho
en la vida me iniciaste.
Soy de ti con tu parir
el sentir se hace grande
eres única en mi vivir
tú, constelación con los astros.
El tiempo nos alimento
tu, con tu cuerpo y gesto
yo, prolongación que cuento
en tu haber para existir.
Agarrado a tu alma siento
el calor que me calienta
con el aire que respiro
y es, el mejor aliento.
Que un hijo o una hija tiene
para el resto de sus días
te proclamo en homenaje
queriéndote, tú, mi alegría.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hola, amigos y amigas
miren ustedes.
Hoy se me ha ocurrido
recitarle a la vida.
Desde la complejidad
y efímera del vivir,
me gustaría compartir con ustedes
mi propio sentir de la vida.
La vida es, la alegría donde,
difícilmente nos viene como pensamos
y, que las ilusiones dependen
de ese tiempo imaginario
componiendo estrofas, que deseamos
en los mejores escenarios
con bellos ropajes y que penden
de actuaciones casi mágicas
escritas en nuestros anuarios.
Con actores y actoras carnales
con bulliciosos contratiempos
como por ejemplo. El Parkinson
que nos llega más allá de los reales
con coste para el escenario
en el marco de cualquier sentimiento.
Ya ven, la vida es,
lo contrario de la nada
porque el amor es lo todo
y la nada un punto de redes,
es, la era de la informática.
Disfruten amigos y amigas
disfruten siempre con ganas..,
yo les recito sin saber
cuando es hoy y cuando mañana
me da igual, la escena
tiene un final, que quiero compartirla.
Salud.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Tú, mujer, madre,
me acaricias y me besas
madre, madre
de todas las maneras.
Madre, creadora de mí
haciéndome sentir
tu sangre, tu cuerpo
tan desnudo aún
con el vivir para lo que quiera.
¡Y cuando me besas!
Siento tu perfume en el aire
con la caricia abierta
como,
las flores en la naturaleza.
Y yo, me siento gladiador
para la historia
para tu historia madre
quiero ser tu esplendor.
Por eso ahora madre
te pido, que aguardes
déjame mirarte un poquito más,
madre, madre.
Deja, que el azul del cielo
se convierta más blanco
iluminando mi alma
y aprenda a decirte mejor
“te quiero”.
Siempre te veré en todo lugar
para mi eterna
en el campo y en la mar,
la más bonita flor del tiempo.
23/03/2023
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Sobre el suelo de los hombres
hay, un cielo azul
y sobre sus cabezas lumbres
iluminando pensamientos
con el más añil de luz
invocando sentimientos
con derramados lienzos.
El aire suena rotundo
cuando surca con palabras
los atardeceres profundos,
rojizos lleno de hadas.
Perseguido, regresa
al campo de las flores
en la comedia de la vida
donde ya, es distinto y aprieta
exprimiendo todo destino
con un silencio que embelesa
a todo edén y sus sabores
con vivencias día tras día
el amigo su testigo.
Con el aire sin barreras
y a veces, sacando impulso
con la gloria de las fieras
ganando todo pulso
por ser humano en la tierra
espejos de la creación
siempre, en cualquier historia.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Si el principio de todo trabajo debe ser colectivo! El proyecto tendrá que ser colaborando, unos con otros y tocará el éxito sintiendo, la felicidad como el mejor bien común para todos.
Más cuando se trata de organizaciones sin animo de lucro como son; nuestra. Asociación De Familiares Con Alzheimer De Andújar y, la Asociación de Parkinson de Andújar. Con un personal, que parece estar diseñado en el cosmos por su armonía y capacidad de trabajo, para la atención con luz propia, a nuestros usuarios.
El tal concepto, lo basamos en el mejor gozo de cada día y como decimos en nuestro libro «Contra el Alzheimer, el amor y mis versos».
Para ello, todo el equipo de AFA-Andújar, junto con Parkinson-Andújar, mantenemos el mejor eslogan: «No te rindas» con la mejor comunicación ejercida y la sonrisa sin condiciones previas, solo el amor es, nuestra bandera.
Y así llegamos, con responsabilidad,
que en la actualidad plasmamos
en folio blanco, nuestra identidad
como en los mejores cuentos
y que usamos
para la eternidad:
Antonio Porras. Que cabalga en el crédito de la vida
el es, alma de esperanzas nuevas
con su capacidad de lo inédito.
Raquel García. honorable gestora
con el buen hacer y las buenas llevaderas.
Paqui Olmos. La eterna, la cumplidora,
la pionera, con su corazón sencillo y grande.
Dolores Navas. Para la reconquista tan amable.
gestores de, AFA- Andújar, venerables.
Que junto a Parkinson, Andújar
somos, dos gotas de lluvia, muy iguales
en un mismo espacio, gestionado por:
Jesús Andújar. divulgador de ideas
con la acción de la justicia. insuperable
Rubén Herrador, presidente y transmisor
de dos cabos,
que combina su acción tan visible.
Antonio Porras. Eslabón imprescindible
siempre con su alma presente y dispuesta
en los dos espacios.
Ana Garzón. Sigilosa mujer con su compromiso abierto
de par en par, navegadora indiscutible.
Aurora Molina. Incansable y sugerida
para el devenir de las propuestas
en esas dos gotas de lluvia, tan querida.
Dos asociaciones, dos cielos, con dibujos
de nubes blancas y sin tapujos.
Maravilla de personal, compañeros/as
con vuestras actuaciones exquisitas
en esta nave sideral, fruto de nuestra historia.
Coordinación perfecta.
Ángel Aguilar. creador de pautas,
incombustible alentador de redes,
en su mejor saber, el cibernauta.
Eli Garrote. Coordinadora de sueños
en este mundo de olvidos, con su bondad nacida
de su bella sonrisa y sus empeños.
Mari-Carmen Gutiérrez. Plasmadora de análisis,
evaporadora de sufrimientos tan activa
y su dulce mirada, que nos deja en éxtasis.
Natalia Toribio. Perseverante y tranquila
para el disfrute de cualquier usuario/a
donde su voz es, un amanecer, que palpita.
Yolanda Soriano. Juventud, se intensifica
con su hacer y que la quieren..,
quienes en el tiempo ya, olvidan.
Tomas de Jesús. Dinámico, inteligente pensador
con los sueños en alza de gran valor.
que con sus palabras, va tejiendo vida.
Mayka Medina. Suave como la miel de abeja
hace, de su profesión ramilletes de gozos
para, regalarlos a nuestros/as usuarios/as.
Es bonito aprender, es bonito ejercer
cuando, la ilusión es aún, utopía
con el poder y el creer conseguirla.
Y en esta tesitura está nuestra benjamina.
Pilar Fernández. Receptora de bienes
de animo infinito, la cual provoca
en todos y todas cuando llegan,
la imitación de su bonita sonrisa.
Y un servidor de ustedes
en continuo mirar a las constelaciones
para despertar, sensaciones.
Mi amistad, con todos y todas
(Va por ustedes)
(Mi poema)
La vida se hace serena
relucen los compromisos
como las olas en la arena.
De un mar de sensaciones
y mirar con ojos limpios
a ustedes, queridos compañeros,
queridas compañeras
por tan buenas acciones.
¡Si oyen algún silbido!
Piensen, que en mi,
mis palabras
estarán siempre llenas
de amor y amistad
y de lo que ustedes quieran.
SIEMPRE, MI SINCERO HOMENAJE
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Un privilegio compartir ondas con ustedes,
casi viente años, con el Café del Alzheimer
desde la magia del sentimiento y la palabra
en Radio Andújar FM 92.9 la que abarca,
la que informa, en todo espacio, la que entretiene
hace ya, cuarenta años, en esta comarca.
Ilusionada, ilusionado, pareja de sueños
Paqui Esteban y Juan Parra, la radio vuestra marca
de compromiso con los oyentes
y un equipo de profesionales, por el sendero
de la verdad contrastada y radiada.
Yo, quien le versa en cada programa
le agradezco su confianza, con ilusión y esperanza
desde esta asociación de Familiares con Alzheimer,
que con vosotros damos luz cada día, lo que acontece
y en cada concierto de esa palabra en abierto
siempre diré, que la radio es poesía con todo acierto.
Claveles rojos para ustedes en homenaje
por vuestra sinceridad y sonrisas es, el linaje
de esta radio de todos y todas. Radio Andújar FM 92.9
un lujo poder llamaros, compañeros/as
desde “El Café del Alzheimer”. Va por ustedes.
Seguimos informando.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Amigo del alma entre ondas
te ha llegado la muerte,
que pasea por las aceras
con un luto en cortejo
sin añadir ilusiones remotas
solo, el resplandor de la tormenta
de una estación nueva.
Tu vida suave como la cera
con tu esposa en sabores de menta
tenaz amor: Esperanza Chica Calzado
creadores de vidas, que alimentan
tu prole, querido amigo, tus hijos.
Tu niña, Cristina Lara Chica
tu niño, Martín Lara Chica
de la vida vuestro mejor manto
y las ilusiones del mejor alzado.
Ahora, tu silencio es ondulado
y corteja los mejores valles
con las fuentes que se inclinan
dando de beber a tu suelo labrado
y, desde donde te halles
tu balcón estará siempre abierto
para seguir oyendo el trinar
de tu querido pueblo
con el sabor de frutas frescas
y el olor del azahar para ser perfecto.
Desde la casa de la radio, Afa Andújar
y desde nuestro programa
del “Café del Alzheimer”
Te decimos. Hasta siempre querido amigo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Pendiente de ti, te observo
tus gestos, entre tu mirada
todavía tu bello cuerpo
tan esbelta y animada.
Te veo como el descanso al deseo
y brilla el aire impregnado
de recuerdos en este paseo
sin conformarme de este atado.
Te abrazo y no me conformo
¡O si me conformo! No sé
si veo flores en este entorno
con lago blanco, tal vez.
El tiempo sugiera una paz negra
para un retorno, que no llega
y mi alma te escribe conformando
los sueños blancos cantando.
Melodías de siempre en nuestro regazo
con amores vivos y muy sentidos
te todo lo vivido, si de todo lo vivido
para un sentir, que me tiene atado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Esperanzas nuevas
en Navidad
símbolo de Paz
y con muchas cosas buenas.
Con besos y abrazos
y un mirar capaz
de estrechar lazos
con mil maneras.
Navidad, navidad
y año nuevo
ilusión para cabalgar
sin desespero.
Es hora de avanzar
hasta donde quiero
pasar el Alzheimer
el mejor deseo
y recontemplar
la vida sin miedo.
Amemos juntos
con licencia de querer
juntar, los mundos
para tener
los mejores vientos
y las palabras
sin aspavientos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Imagino un mundo para las gentes
imagino la paz por decreto de la vida
imagino un paseo ahora como antes y erguida.
Cuando los alimentos fueran del edén
y los charcos para el chapotear de los niños
en el campo o ciudad con el cuidado de las gentes,
que van por aquí, por allá con sus juegos y gritos.
Será todo normal al amparo de la sanidad,
la sanidad pública y sin ambigüedad
sonrisas de luz iluminan cualquier mente
y eclosionan las esperanzas con las buenas simientes.
Al hacer real, a la naturaleza humana
con el diseño del vivir en paz para siempre
ante tal maravilla del pensamiento
para recibir el mejor maná, que desprende
el bálsamo del equilibrio, que no mata
todo lo contrario, se realzan los sentimientos.
Imagino un mundo para las gentes
y la paz con la suma de la paz en libertad
y aunque siga soñando, veré la constante
de los ríos con sus crecidas de nutrientes
para una sanidad limpia hasta la saciedad.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Quisiera ver donde residen las almas
al imaginar su vuelo con la mente
la que cambia la razón por las pausas
y ver lo que yo no veo y digo; “Detente”.
He pensado suavizar la palabra
y buscar dicho espacio en silencio
a ver si encuentro cualquier sonata
uniéndome a esa soledad por consenso.
Dejad el ruido banal, que no se entiende,
que el viento enseñe, la paz del sitio en concreto
para llegar de nuevo a vuestras mentes
y volver a jugar con inocentes retos.
Dibujar con carboncillo los escondites
de las callejuelas donde, jugar era lo prioritario
los sueños quizás sean, la verdad de lo ordinario
pero yo, seguiré buscando vuestras élites.
El Alzheimer, seguro caerá de cuajo
y florecerán de nuevo aquellos pasos
cuando la vida y la muerte hagan la paz
con los genes de tanta singularidad.
Contemplare el tiempo en mi sillón de aneas
miraré a ese cielo azul y negro
o leyendo mil historias, que se desean
infundiendo con esperanza mis sueños.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Se vive o no se vive, un espacio
del tiempo individual, corto
divinidades sublimes al porto
engullendo credos con palacios.
Mercado de valores para la gente
sin importarles cualquier significado
para su bienestar y le mienten
a todos, los de los intereses creados.
Enferma, pues enferma te ha tocado
y son los científicos quienes velan
por tu salud, por mi salud y no lo divino
maligna actitud, quien la procesa
en aras de la salvación sin destino.
Misericordia, palabra nefasta
para quienes la practican con intereses
y es el pueblo con su incultura de masas
los que premia a tan malos seres
con beneficios opulentos, son pudientes
oprimiendo al pueblo con sus alabanzas.
Divinidad, palabra inventada por el clero
para engañar con un miedo certero
y vivir y vivir de lo crónico…
malos tiempos para lo utópico.
Si miro hacia arriba, solo veré el universo
y nunca, el místico cielo.
Apostataré siempre por la ciencia
por los profesionales, que descubren
ventanas abiertas, para el género humano
con su continua y tenaz permanencia.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Soy o no soy, quien seré
me asomo a la vida y veo
todo etiquetado ¿Porque?
Si aún estoy presto.
Voy pasando páginas
me vienen recuerdos
con palabras pasadas
en aires completos
para almacenar
toda experiencia.
Números por doquier
para calibrar la solvencia
del numero impuesto
en el libro del anuario
es, lo correcto
por eso existe, los aniversarios.
¿Seré quien digo, que soy?
Cuestión de estadísticas
reflejan los sabios,
que ejercen de porcentajes
con verdades empíricas
con sus lamidos labios.
La estadística
para metas a conseguir
o compromisos a ejercer.
Somos pura química
somos pura física.
La andadura será valorada…
Usted y yo, a mantener la observancia
de toda escalada en la abundancia
son números queridos/as camaradas.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Luz de luz y esperanzas nuevas
abriendo puertas y ventanas
es la ciencia, el motor con maneras
para mirar, a lo estelar con ganas
de vivir en alegrías, ahora enquistadas.
Pero puede ser, de joven vigoroso
el fármaco investigado en la prudencia
y alumbrar por fin, la mancha del deterioro.
La evolución,
siempre se adapta a todo desarrollo
la vida,
se alimenta de neutrinos en efervescencia
y lleva a nuestros cerebros a lo mas alto
con el arte del saber, nuestro mejor ato
en un mundo cargado de paciencia.
Mirando desde nuestro balcón a la ciencia
intentando ver hasta la prudencia
todavía, con el tiempo marcado
de toda existencia. Somos mercado.
Para lo bueno y lo malo dicen, sus señorías
lo bueno, la investigación, lo malo el Alzheimer
en este caso, sobran habladurías
para llegar con mis versos a entender,
que el Alzheimer debe ser, una cuestión de estado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Me dicen que estoy mayor
y mis letras me consideran joven
dicen los de mi alrededor,
que se imaginan el verdor
de la vida eterna al crear
felicidad con su pasear.
Me dicen que ya estoy viejo
porque a veces me cuesta hablar
pero no entienden mi cortejo
ni mi pausado caminar.
Es verdad mi inicio del ocaso
mis neuronas, a veces se cansan
y casi nunca les hago caso
y escribo de amor y no de causas.
Respiro a pulmón abierto
me acuerdo, de Alois Alzheimer
o de Gabriel García Márquez
manteniéndome despierto
para ahora emprender
mi listado de versos y agradecer
a todos, el amor sin pausas.
Sin pensar, se activa mi tacto
y mis manos buscan otras manos
y clarean recuerdos infantiles
de dulces mieles y aguas sutiles.
Reconozco a quien me miman
desde mi memoria ya lenta
y hago un homenaje, a quien me anima.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Ha llegado la hora de descansar
ya, la vida hace un receso en el pensar
y se mira más al cielo azul, su esplendor
con una mochila de gran obrador.
Ha llegado la hora de descansar
y hasta el arroyo disminuye su caudal
y la vista se convierte en resplandor
con la necesidad del descanso alentador.
Sublime los que nos cuidan con amor
a veces, en un ocaso sin destino
pero, su sonrisa se convierte en camino
de aquellos sueños de claro verdor.
Hoy, día de descanso, es el parar
del avatar con el Alzheimer cotidiano
para beber un poquito de agua conciliando
todos los sueños y sentir la paz.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Os contemplamos con tal exquisita
vuestras caras y temperamento,
que en la noche nos llega el sufrimiento
besando todos, las bellas mejillas.
¡Ay dolor, nos mana en esta vida!
Somos ramas de vuestro asiento
en libertad, por tanto sufrimiento
queremos paz, en vuestra orilla.
Hasta con Alzheimer, tesoros nuestros
y el dolor hecho con agua y barro
con la huella de nuestros ancestros.
Seremos fieles a vuestro legado
en lucha sin perder el compromiso
y vivir con el ejemplo dado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Es fácil hablar y dar consejos
o casi nadie ve quien se ausenta
no solo en lo físico, el que no aparenta
con el pensamiento, irse lejos.
Y el que se ausenta piensa no -desesperes-
la ciencia avanza y los milagros no llegan
y me digo, pobre de mí y de mis enseres,
que nadie ve como es, estar entre cuatro paredes.
No desesperes, con la voz del silencio
se hacen cábalas en el presente
con una paz sorda, incongruente
con mi estado de ánimo, que no convenció
a ningún despertar presente.
Es hora de aliviar las ausencias
es hora de decir a los que no piensan,
que hay un tren, que va despacio con sus macias
y el que se queda, cree no tener recompensa.
Palabra de Alzheimer, quien no contesta.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Fuiste binomio de sueños
al construir tu vida en matrimonio
con tu gran amor, nada perecedero.
Don José Plaza Gutiérrez, tu patrimonio.
Con itinerantes gérmenes hecho vida
vuestros dos hijos. José y Paco
con la proyección de las alegrías
vistas, desde vuestro gran palco.
Doña María, tu memoria es infinita
y tu ida, a todos nos invitas
a luchar por el futuro y el compromiso
y allanar, este escabroso camino.
El de “El Alzheimer”, que con tu ejemplo,
fuiste también familia..,
nuestra asociación, común templo
en Andújar, deslumbrando fantasía.
Y desde aquí te decimos donde estés, si estas,
que para nosotros/as. Vivirás, querida amiga
más allá de ese azul de cielo, cada día,
con un tiempo, que impregnas verdad.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Láminas del tiempo
escritas en libros para el saber
y, los pensantes con sus anhelos
del bien común y el querer.
Fue, el caso de James Parkinson,
investigador para la humanidad
con el sonido de su mente en diapasón,
que suena en las gentes su ansiedad.
Pero, el pensar, hace pensar, cultura,
que se instala en asociación fraternal
con la mira puesta en tal altura
y el requisito de la amistad.
Conglomerado neurálgico, que satura
la paz, o tal vez la realidad
de un diagnóstico mejor, en prematura
con la esperanza de hallar, más solidaridad.
Mi lema: con la cultura aprendemos “amar”
Y la confianza para curar.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Cuantos pensamientos confluyen en un día ordinario!
Basta con decir la peor de las palabras. No tengo tiempo
y cuando uno se va acercando al ocaso es, como el delirio
todo cambia de forma, incluso de color, incluso de pensamiento.
A veces, lo achacamos a la fuerza de la juventud, nada más lejos
si observamos la vida, es una espiral matemática
las cosas, y digo las cosas como materia, somos puros leños
para consumir en la gran hoguera del desgarro y las temáticas.
Infundiendo y confundiendo los deseos con las practicas de los credos
o, de un desarrollo obsceno para el ser, supuestamente pensante
y en ese largo periplo, acontece el desgaste de nuestro cerebro
acosado por un trajín innecesario y de orfandad bajo rasante.
Que nos hace colgarnos con una soga en un domicilio a contratiempo
o tal vez, el destierro de una guerra que nada cambia a pesar de la muerte
pero seguimos excusándonos con la frase. No tengo tiempo
y ya, en nuestro ocaso, aparece la bestia, llamada Alzheimer.
Que tal vez sea, un pensamiento cansado a destiempo
y con nuestro silencio y llegado el momento, nada de que hablar
posiblemente nos demos cuenta, que ese ocaso es de verdad
porque la vida en si misma, tiene fecha de caducidad con el pensamiento.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Luchadora, la vida te enseñó lo más duro
deambulando por las calles, peinando canas
siempre cuidando de tantas personas
habituándote a salir de cualquier apuro.
Sentada en tu mecedora, ahora algo confusa
no temas abuelita toma mis manos
sé, que mi imagen te brota difusa
aún así, juntas una vez más caminamos.
Pronto esta tormenta pasará
todo está bien, cálmate me decías
y hoy en tu mente esa nube está
mas no dejaré que borre historias.
Lidiaremos juntas como me enseñaste
te hablaré de todo lo que fuiste capaz
de todas las alegrías y el amor que diste.
De nuevo el olvido hoy vino a visitarte
no temas estoy aquí acompañándote
no estás sola no voy a dejarte.
Tal vez tu memoria regrese al presente
y sientas, aquí conmigo todo el amor
ese que tu una vez me regalaste.
Autora: Lourdes Martínez Ronquillo
Descansa amor, la vida te da una tregua
mientras, a tu lado estoy, esperando
donde nuestro miedo atenúa
sin banderas blancas lidiando.
Tuya la sentencia, mía la condena
de quien ama y el tiempo espera,
despertarás y junto a ti, mi vida
siempre en el punto de partida.
Vuelves y tus recuerdos rápido viajan,
tus pensamientos, no paran de girar
de telas de araña, tu mente disfrazan
provocando deseos de escapar.
¡¡Quédate!! Juntos, de la mano viajaremos
a esos lugares, sumergidos en tu mente,
no dudes amor, sortearemos los miedos.
Y por momentos, volveremos al presente.
Te esperaré amor, en la estación del olvido
por siempre tú, mi único suspiro.
Autora: Lourdes Martínez Ronquillo
Los atardeceres expresan
el relax del tiempo
mirando al universo
con la luz que embelesa
todos los recuerdos.
El Alzheimer, tiene conciencia
y velan por nuestra asistencia
los ángeles blancos y negros
inundando luz a los hechos
con el atardecer floreado
al contemplar el universo
y un cielo tan esperado.
De tinte, color turquesa
con una rosa y ponerla
en el pecho del usuario
al flirtear con las estrellas
evocando su diccionario.
Los atardeceres pausados
y la brillantez del tiempo
hacen del rico pensamiento
cometas estelares animados
recorriendo el firmamento
con particular atestado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Detrás de un nombre hay otro nombre
y un cuidado, con su tallo libre de espinos
una voz, que resuena hasta el monte
con caricias de manos con sentido.
Se alarga la condición de lo inverosímil
convertida la cabeza en espacio abierto
sin fijar la atención de lo que imprime
y el lugar donde, la silla es su concierto.
Entre nubes de colores con almidón rizado
para saborear el tiempo, que no deprime
al estar encerrado el Alzheimer tan malo
por los cuidados del cuidador que lo reprime.
Y da fuerza su dulzura con sus actos,
que entre bambalinas se hacen pactos
de lo importante, de los importantes
usuarios y ver, la creación de lo constante.
Los cuidados ¿Tienen nombre? Sus mentes
porque el Alzheimer, ya no tiene atajo
existen ángeles sin alas, aquí abajo
con un devenir tecnológico frecuente.
Porque, detrás de un nombre, hay otro nombre
cuidadores, usuarios cuando queráis
venid o ir, donde os plazca mujer u hombre
la fiesta empieza cada día, para que os divirtáis.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Si el principio de todo trabajo debe ser colectivo! El proyecto tendrá que ser colaborando unos con otros y se tocará el éxito sintiendo, la felicidad como el mejor bien común para todos.
Más cuando se trata de organizaciones sin ánimo de lucro como son; nuestra. Asociación De Familiares Con Alzheimer De Andújar y, la Asociación de Parkinson de Andújar. Con un personal, que parece estar diseñado en el cosmos por su armonía y capacidad de trabajo, para la atención con luz propia, a nuestros usuarios.
El tal concepto, lo basamos en el mejor gozo de cada día y como decimos en nuestro libro «Contra el Alzheimer, el amor y mis versos».
Para ello, todo el equipo de AFA-Andújar, junto con Parkinson-Andújar, mantenemos el mejor eslogan: «No te rindas» con la mejor comunicación ejercida y la sonrisa sin condiciones previas, solo el amor es, nuestra bandera.
Y así llegamos, con responsabilidad,
que en la actualidad plasmamos
en folio blanco, nuestra identidad
como en los mejores cuentos
y que usamos
para la eternidad:
Antonio Porras. Que cabalga en el crédito de la vida
el es, alma de esperanzas nuevas
con su capacidad de lo inédito.
Raquel García. honorable gestora
con el buen hacer y las buenas llevaderas.
Paqui Olmos. La eterna, la cumplidora,
la pionera, con su corazón sencillo y grande.
Dolores Navas. Para la reconquista tan amable.
gestores de, AFA- Andújar, venerables.
Que junto a Parkinson, Andújar
somos, dos gotas de lluvia, muy iguales
en un mismo espacio, gestionado por:
Jesús Andújar. Presidente, divulgador de ideas
con la acción de la justicia. insuperable
Rubén Herrador, transmisor de dos cabos,
que combina los espacios tan visibles.
Antonio Porras. Eslabón imprescindible
siempre con su alma presente y dispuesta
en los dos espacios.
Ana Garzón. Sigilosa mujer con su compromiso abierto
de par en par, navegadora indiscutible.
Aurora Molina. Incansable y sugerida
para el devenir de las propuestas
en esas dos gotas de lluvia, tan querida.
Dos asociaciones, dos cielos, con dibujos
de nubes blancas y sin tapujos.
Maravilla de personal, compañeros/as
con vuestras acciones exquisitas
en esta nave sideral fruto, de nuestra historia.
Coordinación perfecta.
Ángel Aguilar. creador de pautas,
incombustible alentador de redes,
en su mejor saber, el cibernauta.
Isabel Garrote (Eli). Coordinadora de sueños
en este mundo de olvidos, con su bondad nacida
de su bella sonrisa y sus empeños.
Mari-Carmen Gutiérrez. Plasmadora de análisis,
evaporadora de sufrimientos tan activa
y su dulce mirada, que nos deja en éxtasis.
Natalia Toribio. Perseverante y tranquila
para el disfrute de cualquier usuario/a
donde su voz es, un amanecer, que palpita.
Yolanda Soriano. Juventud, se intensifica
con su hacer y que la quieren..,
quienes en el tiempo ya, olvidan.
Tomas Porras. Dinámico, inteligente pensador
con los sueños en alza de gran valor.
que con sus palabras, va tejiendo vida.
María Ruiz. Tremenda vocación para la oración
en tan singular esquema, el de articular
las mejores palabras.
María de la Cabeza Medina. Suave como la miel de abeja
hace de su profesión, ramilletes de gozos
para, regalarlos a nuestros/as usuarios/as.
Es bonito aprender, es bonito ejercer
cuando, la ilusión es aún, utopía
con el poder y el creer conseguirla.
Y en esta tesitura está nuestra benjamina.
Pilar Fernández. Receptora de bienes
de ánimo infinito, la cual provoca
en todos y todas cuando llegan,
la imitación de su bonita sonrisa.
Y un servidor de ustedes
en continuo mirar a las constelaciones
para despertar, sensaciones.
Mi amistad, con todos y todas
(Va por ustedes)
Mi poema
La vida se hace serena
relucen los compromisos
como las olas en la arena.
De un mar de sensaciones
y mirar con ojos limpios
a ustedes, queridos compañeros,
queridas compañeras
por tan buenas acciones.
¡Si oyen algún silbido!
Piensen, que en mi,
mis palabras
estarán siempre llenas
de amor y amistad
y de lo que ustedes quieran.
SIEMPRE, MI SINCERO HOMENAJE
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Si ves que tengo fija la mirada
corre un poco la cortina del tiempo
si ves que estoy, pero no estoy
será que estoy atrapado en la nada
mirando al pasado, viendo lo que soy.
Un manojo de lluvia, caído del cielo
sin saber, si las nubes son: negras o blancas
y los sentimientos, se revelan por ese vuelo
sin querer romper el jarrón de porcelana.
Si ves mis ojos, posiblemente verás lágrimas
al evaporarse mis recuerdos. No quiero ser nada
y no se decir, de mi desesperación máxima
en espera del claro que me saque de la nada.
Alzheimer, mi quimera será un fármaco
de la ciencia inscrita en la esperanza
mientras tanto, me moveré como un galgo
intentando romper el cordón, que me atenaza.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
No me dejes
tócame la cara
es tuya, solo tuya
y por eso te pido
«no me dejes»
yo, te amo.
¿Quién soy?
Pregunto
te veo cada día
y en mi mente solo hay
una frase
«no me dejes»,
porque en mi mundo
solo estas tú
querida ama.
Ama, vestida de blanco
suavizando el día
y yo, pensando
solo estas tu
y por eso te pido
«no me dejes».
Escuchemos al viento,
que solo tú, eres capaz
de suavizar el tacto
para mi contento.
Con tu cuidado
mi Alzheimer
duerme mejor esta noche
«no me dejes».
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Alzheimer, ¿cómo llega a nosotros?
Me ahogan las razones de los credos
comprobando que nada lo puede,
nada y solo quedan mis enojos
mirando a un cielo que no existe
y comportar el miedo que desprende
a unos seres que resisten
la vida, con su olvido perenne.
Despreocupados, los hijos de la materia
cuando cogen sus ancestros pensamientos
como la divina y maléfica arteria
Tan deteriorada en la vida como elemento.
Es la luz opaca, para los sentimientos
de tanto padecer sin remedio
al no apostar el sistema con sus medios
y analizar con finos neutrinos
el final de esta lacra, son sus comportamientos.
Seguiré viajando en este túnel
E intentaré ver esa boca de luz tibia
y pensar, que no hay lugar para el descredito
derrapando por los lodos de la lluvia
y surcar las fronteras de los hitos
esperando encontrar la sabiduría.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Ya el mundo no es tan mágico
y el campo se volverá lento
por su pasado, ya no será espejo
será, un mar de riscos.
Y tendré, que levantar la vista
Y, cada mañana, reconstruirla
¿Cuántos lugares dejaste?
En el tiempo, que te alejaste.
Es ese tiempo, que me irá haciendo
El presente, seguro en ausencia
Y sin palabras, de otro tiempo
sin la apuesta de, la tal audiencia.
La ausencia me golpea, como definitivo
Con mis cuerdas vocales, que se ahogan
Y se hunden, con voces en clandestino
Con mi garganta seca y sin eslogan.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Olvidé hablar con la mar
Olvidé hablar con la tierra
Y la luz iluminó el sueño
De un mundo nuevo.
Cantar en serenata si pudiera
Canciones del alba y soñar
Tanto, que ustedes me dieran
En este diván de obrar.
En mis pensamientos
Dibujados con el Alzheimer
Donde me hallo sin pesquisa
De los acontecimientos.
Serenata, sueños, vida
Dislocada y a la deriva,
Que me hizo, olvidar la mar
Y sin poder contemplar.
La tierra, con el amor.
Olvidé hablar con la mar
Olvidé hablar con la tierra
Por este mundo nuevo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Siempre te quiero y te quiero
con más ilusión el tenerte
busco, en la tierra y en la mar
la medicina que me a mí me lleve
a tu memoria con desespero
y a la vida, para descansar.
¡Ay, Alzheimer de oídos sordos!
¿Cuándo vas a parar y parar?
Sin estación para el trasbordo,
que en la tierra o en la mar
ya no hay surcos, para germinar.
Mis versos, el antídoto te haré llegar
con los sueños. Y navegar y caminar
en el tiempo de ayer y hoy
hasta fundirnos los dos, porque estoy
para quererte y quererte y divisar,
las cumbres, tú y yo al mirar.
La vida, compañero, compañera
para disfrutar y pensar, pensar
en lo nuevo, que nos llegara.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Ilusión, compromiso, magnitud
con todas sus puertas abiertas,
a la generosidad.,
jóvenes vestidos de amor
para con los demás
en su mejor hacer, su humanidad.
Son jóvenes, desprendiendo sabor
a quien lo necesita.,
son, la esperanza nueva
son, técnicos sociosanitarios
con sus manos limpias
y en su cara, mil sonrisas
en el escenario del Alzheimer
dirección, (AFA, Andújar).
Prácticas, desarrollo, entusiasmo
en un mundo de olvidos
su empeño, hacer nuevos caminos
con los queridos usuarios caso, acaso.
Son, técnicos sociosanitarios y su avance
con, su cultura su aval, el mejor romance.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Cuando llegue el día,
que seguramente llegará,
ahora que puedo recordar,
por favor os pido.
No me dejéis olvidar…
Que no me abandonen los colores
ni los nombres de las flores,
sus aromas me harán viajar
y viajando sentiré. La brisa del mar.
No me dejéis olvidar…
Háblame de los pajarillos
esos que vuelan tras el ventanal
en su vuelo viviré mi libertad.
Hazme recordar…
Si el camino de lo vivido olvido,
con suavidad, toma mi mano
susúrrame my lady al oído
tu voz y tu piel me hará vibrar.
No me dejes olvidar…
Me oirás balbucear palabras
agarra entonces mis libros
lee los más bellos poemas
despertarás mis sentimientos.
Hazme recordar…
Cuando del árbol caigan las hojas
y lagrimas broten de mis ojos
háblame de septiembre y octubre
la vida en mis brazos de nuevo acunaré.
No me dejes olvidar…
Si mi risa se difumina
sonríe tú, haz sonar una canción
demos unos pasos al bailar
y mi alma te sonreirá.
Hazme recordar…
Si en la noche me invade el miedo
rodéame con tus brazos,
háblame de las estrellas en el cielo
de la magia de la luna en nos…,
y cuando mi cuerpo, mi mente
mi alma conexión, ya no tengan
y el olvido a robar mi historia venga
cuando todo se vaya apagando
no te des por abatido.
Tan solo recuérdame con amor
y con nuestro gran amor
tocarás mi corazón, este jamás olvida.
Autora: Lourdes Martínez Ronquillo
No, o quizás hacemos bolillos del tiempo
nos empeñamos en vivir de espaldas
a cuanto nos rodea y, a los sentimientos
cuando los bolillos aún están, en marañas.
Se acerca un túnel, de pronto, de inmediato
por una carretera y ya, no lo ves claro
la luz, empieza a dar vueltas con espanto
y aparecen los gritos, es el Alzheimer…,
se rompe la familia y los cuidados
por las negras homilías del enfurecer
a los vulgares listillos vestidos de paisanos.
¿Podremos ver alguna luz en el túnel?
ahora no, dicen los malditos barbaros
mientras el Alzheimer avanza tan cruel
e invade todo el espacio, hasta soñarlo.
Alzheimer, demencia, más ciencia, esfuerzo,
de la cultura sin paliativos y gratuita
para, erradicar los gritos a los voceros
con sonrisas de amor y ver la vida, más bonita.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Discurría la vida
se amaban los sueños
con ramilletes de sonrisas
y horizontes perfectos
de luces y más luces
en perfectas sintonías.
Viene el agujero negro
inesperado
estableciendo poderes
de nombre, desesperado
sin atender el verbo
ya, ya no hay placeres
empieza el calvario.
Las bonanzas desaparecen
con paños de sudarios
y el látigo se embravece
en los días de diario.
¡Ay, siembra sin recoger!
Las malas hierbas se comen
sin poder tejer
el traje, que a mí me colme
para poder entender
lo que alrededor me pasa
ya, no quiero ni ver.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
De mi niñez, me acuerdo
y de la escuela en invierno
con mi carpeta de trapo
llevaba la enciclopedia
esencial para el traspaso,
a ser mayor me decían.
Tiempo motriz en cuestión
y la incertidumbre futura
para ser hombre, aventura
de la vida en parangón.
Ahora, miradas perdidas
cuando la vida se ya yendo
con reacciones desde dentro
del nerviosismo en familia.
Lo distinto no se acepta
pero ya no hay solución
mi cabeza no está presta
a tanta descomposición.
Escucho gritos, o lamentos
y no distingo si son llantos
o estoy cruzando dos tiempos,
que no entiendo, del quebranto.
¡Violencia dicen los sanos!
Ellos sabrán, no me hallo
ya toca dormir sin memoria
el mañana será una noria,
que rueda en este ocaso.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Delirios naturales con fragancias nuevas
nacido como hombre entre manantiales
y fuiste genio, entre las más bellas sierras
del sur, mágica con sus macetas (Frailes)
que el viendo te llevó a escarpar la vida
con tu tesón de ser único en mayúscula
conquistando sentimientos en tu ambula.
No pudiste tener mejor pilar, tu compañera
de nombre (Dulce) y apellidos de longitud
(Milla) más el segundo, su provincia (Jaén),
que con tanta escalada nació el amor
derrochando proverbios sin quimeras
por los caminos andaluces, fijando latitud
en todos los campos aireados del sur.
Esparcisteis semillas desde la sierra a la mar
y de nuevo alumbrasteis vida, vuestras hijas
ya, en el ocaso el regocijo de vuestras/os nietas/os
hilando en ramal fuerte, vuestra existencia.
Persistente mi homenaje, con agua y sierra
para ti, Manuel Serrano Baeza, exquisito
que desde tu asociación AFA-Andújar
has entrado en el más bonito recuerdo
con el mejor de los lemas (Conseguido).
Manuel, si nos ves desde allí arriba
dibuja cual fue nuestro compromiso contigo
con fondo en la acuarela, tu mejor sonrisa.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Se han cambiado las estructuras
cavando sobre la metafísica
las unidades del tiempo son miras
desde lo ancho a las alturas.
Es la memoria inquieta, que no cesa
situarse en el lugar de otro tiempo
andando por espacios abiertos
con normalidad con vista gruesa.
Ahora es, el cuidado de lo externo
ahora es, la dependencia por derecho
con el techo del Alzheimer sin paliativos
por tantos y tantos años vividos.
En el lumbral de la mejor familia
sin predecir ¡Donde estará el destino!
Pero llega, el tiempo con tal homilía
Y el saber de haber tenido, tanto tino.
Personas, ahora en un bus especial
mirando por las ventanillas, viendo
como pasan los días, su ejemplaridad
intuyendo por natural, que se van yendo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Las costumbres se hicieron viejas
cambiaron las casas silenciosamente
mirando hacia el cielo, ya no hay tejas
y el ruido se convirtió en estridente
y las nubes se hicieron niebla.
Los años avanzan hacia ninguna parte,
los lagos se llenan de escarcha
y no reflejan la claridad de su agua
y el sentido se convierte, en punto y aparte.
Las miradas se pierden en la soledad
de un presente, llamado eternidad
y los besos chocan con fuerza contra el aire
de la maldita enfermedad del Alzheimer
que llega, silenciosa y cobarde.
Un grito lanza el pensamiento a la memoria
oigan ustedes y acuérdense de la historia
cuando el cariño estaba, aliñado de gestos
y las manos acariciaban tan honestos.
¡Ay, del sufrimiento que no se ve!
Cuando la memoria se pierde entre muros
ya nada cuelga, ni fotos en la pared
y por ello reivindico cada día,
que los enfermos siguen siendo, el mejor mundo
donde, las cosas se convierten en alegrías.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Me pierdo pensando, en un mar de inventos
me pierdo en resoluciones, que me atañen
me pierdo en las páginas, de conventos
me pierdo con la frágil memoria que arde.
De los que redactan organigramas de parches
donde la afición es, las etiquetas de cuentos
sus hojas, repletas para memorias con baches
y yo digo, certificados firmados de compromiso.
Por los que pueden y deben, allanar el camino
a los que ahora son distintos, en su tiempo
son, los que muchos entienden por prescritos
atendidos siempre, por cuidadores de aumento.
Servidores, servidoras, llamados compromiso
en el gran mar de la inconciencia del olvido
sin ablentar en el aire, del poder hacer
caravanas de risas, en los parques del nacer.
Solo busco un compromiso, cuestión de estado
adivinar el pensamiento cuando se olvida
y atender, a quienes de nosotros necesita
la consideración de todos, con lazos bien atados.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Mi utopía, la vida
mi compromiso conseguirla
en un estado vulgar
de una sociedad dirigida
donde el objetivo es acabar
con la mejor voluntad.
De seres, buenos
con su piel marchita
por tantos sin sabores
que las administraciones
obvian en sus intentos
de considerarlos en bien,
y sin dignificar sus almas
hablamos, de mayores.
Mi utopía, la vida
con la lucha y la solidaridad
para con los más débiles
y el abrazo al que da
sin pedir nada a cambio,
hablamos de lo publico
la auténtica solidaridad.
Trabajadores demostrados
en la incoherencia del poder
por no reconocer
los que trabajan sin tener
la igualdad como todos
a pesar, de su singularidad.
En asociaciones sociales
por ejemplo, en Alzheimer
para mí, cuestión de estado
servidores públicos
y no igual remunerados.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¿Cuál es, la impronta del destino?
¡No se sabe la aparición del hombre!
Con un proceso de ocultismo…,
y el pensamiento se hizo racional
para la gloria de lo más pobre
como es, la ambigüedad.
Memoria, en el hombre es incondicional
-a su proceso- sin apenas saber elaborar
su pensar, que se dilata en el nuevo estado
pero, el musculo con la vida va despacio
y las neuronas se cristalizan
en el marco del inmenso espacio.
Ocurrencias del destino que,
al concurrir los filamentos conductores,
se hacen madejas, provocando corta-circuitos
con la creación de los propios motores
del tiempo imaginario, con la figura del mito.
El pensamiento aparece siempre individual
con la vulnerabilidad de la existencia
cuando, el cerebro empieza a ser dual
y se desliza por la inconsciencia.
Maldita proteína que se aparta del redil
de la costumbre, la normalidad y.
Aparece el Alzheimer sin dar tregua
al ordenamiento compartido tan sutil
y tan frágil sin apenas sentir.
Cada día, cada tiempo provocando mareas
en el pensamiento.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hubo un tiempo que sentí
ser un arlequín de carne y hueso
y nadar por los anales de la vida
para con mis locuras hacerte feliz
desde la escribanía de mis versos
y amar, amarte siempre día a día.
Y desde mis sueños,
vestido de blanco marfil
entre nubes con un sol floreado
siendo el mejor escenario tan sutil
que el universo haya creado.
Y por ello me siento ave
volando, sobre las almas viejas y nuevas
con el calor que al agua evapora
y humedecen con su vaho el corazón
de los amantes amados y sus criaderas.
Felices al contemplar cada instante
de la vida, como un relámpago
sin barreras y con su luz del gran espacio
en el propio sistema, que ya es bastante
en este juego de niños a pesar de ser mayor.
Serenata, un canto a la inmensidad
con -tanto placer- al ser amado
en este mundo de fantasía por unanimidad
por tantos espectadores imitando
a esta función del presente arlequín
en esta vida situado, en el mejor circo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Cuando me vaya,
búscame en el verso,
haz de mis halagos rayas
y con mi obra, diverso.
¿Estoy pensando
o en mi mente un receso?
Para verte, aún sano
antes, de que cometa excesos.
¡Si te llamo por otro nombre!
responde, así sabre,
que estas conmigo y abre
nuestro baúl del tiempo
y mira mis escritos sobre,
la repisa de nuestras caricias,
habrá una carta que diga
«te quiero», como siempre.
Fue verte, un flechazo
nuestros hijos, amor eterno
nietas y nieto..,
entrelazados, con mil lazos
y el apremio del cosquilleo.
Cuando me vaya,
se esfumará el tiempo
pero grita a la memoria
para que no decaiga
tanto sentimiento
con especial moratoria
y poder cumplir, nuestros deseos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Les voy a contar un cuento
cuando mi lago se hace grande
el recuerdo dice que ande
y yo ando, sin miedo.
Contemplo tus ojos
y no olvido cuando llegaste
a mis sueños, los más lindos
y mi memoria ajustaste
con proclamas de felicidad
quienes me ayudan sin enojos.
Y desde el cuento pregunto
¿Queréis conservar mi memoria?
Soy dulce hasta en ayuno
por eso reivindico vivir
con mis versos, uno en uno
y contribuir a la conciencia.
Del pueblo, casi dormido
pero siempre me quedo
sus manos blancas y negras
con algún corazón herido
por verme sin memoria
en mi lago de los sueños.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
El tiempo, hoy no ha venido o se esconde
y espero sentado en un jardín verde
mirando, los copos de los árboles de siempre
hasta su venida y que no me corte,
la alergia, con el alma de sueños.
Y mientras espero veo, cual maravilla
de un cielo azul con nubes de celosías,
que dibujan mi mente, mi pensamiento
jugando con la espera, mi entretenimiento
con un lago, de miles reflexiones.
Y pienso, en ese tiempo que se hace esperar
dándome más vida entre exclamaciones
porque, los nervios me atacan al aparear,
la mezcla de intensas situaciones.
Oigo, voces del alma en mis sueños
y aparece nueva luz, que me conforta
en medio del jardín de hierva fresca, que porta
infinitos guiños a mi vida, que son eternos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Se ve venir la muerte y se nos olvida, la muerte
sigiloso es, el verbo y se nos olvida la vida
cuando a la memoria, con el verbo adolece
la propia vida y la justicia aparcada noche y día
para los pensantes, que a la ley, entorpecen.
Gritos, que no saben que gritan solo, que mueren
porque no saben pensar, se les olvida
¡Hablamos de Alzheimer o de justicia!
Predeterminados para la foto, que no engullen
en ningún caso para los que se mueven.
Campeones y campeonas del destierro por la ley
cuando al temible dinero se enfrentan
y hacen cábalas para hallar pedregosas sendas
en su caminar del día a día, con sus viejos jersey.
¡Ay, cuantos cálculos cuánticos de limites!
Esfuerzos de aquellos y aquellas, que permiten
obviar a los que no piensan, para entrar en su sigiloso
mundo con palabras trampeas, con caricias al límite
y sonrisas abiertas, muy abiertas de terciopelo negro.
El Alzheimer, apátrida sin remedio y que apelo,
a mi manera, de luchar por estar fuera de la ley,
que me convierte en dependiente de hecho
contra el poder y que vean, que soy el virrey
del mejor bosque, allá por el ancho asfalto
para conquistar el presente, sin sobresaltos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Rafael, nacido entre historia
presbiterado en los tiempos
de la tierra andaluza y
corazón de la oratoria
en los principios de los tiempos
con sabores de azahares y victorias
en la campiña de compendios.
Emigrante, el que emigra
de la más querida tierra cordobesa
hacia arriba, hacia la meseta
te quedases en Andújar, con tu familia
tus padre y hermanos para. una vida nueva.
Labrador de mil maneras
embullendo cultura de la tierra
con tu devoción a la virgen de la cabeza
en la mayor oración de tus venideras.
Y hoy, te has ido más allá del aire
pero has dejado legado. Rafael
junto a tu compañera de vida.
Conchi García Pérez
madre de tus retoños con su buen hacer.
Y desde esta asociación, la tuya
De familiares de Alzheimer de Andújar
te decimos, hasta siempre amigo
estés donde estés, si estas, con tu destino.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Cuánta historia, para contar!
Te has ido, amigo, te has ido
¡Y sabes, que desde esta, tu casa!
Con todo el amor del mundo te decimos,
que allí donde tú vayas puedas explicar
en que consiste la felicidad.
José López Vico de risa fácil
y de estrechar, la mejor mano
para tus amigos y amigas
que dibujaran tu sonrisa día a día
y, con estos versos para ti
quedarás impreso en nuestro libro llano.
En la asociación..,
de familiares de Alzheimer de Andújar
siempre estarás presente, por convicción
por tu amor dado en tan buen lugar
al ser la mejor piña de la amistad.
Pero fíjate José López Vico
tu huella siempre será tu sencillez
y el amor a los demás, tu mejor camino
y donde estés, porque te has ido
encontraras los mejores recuerdos
con tu lucidez.
Hasta siempre amigo, hasta siempre
por todo lo acontecido, gracias
y haber despejado, el destino.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Corre, corre, campesino entre espartos
el tiempo te traicionó, por el hambre recibido
y fue, tu huida oscura y de espanto
en tu tierra, con tu corazón herido.
Pero, el amor te alumbró, tu compañera
Daría Marín Marín, sin miedo y con su fuerza
caminando juntos. Mariano Gómez Galindo.
Caminos nuevos entre montañas y ríos
orquestando en salvas vuestra prole,
hasta llegar a completar el mejor libro
en este Andújar, que os acoge.
Mariano, llevaste marcado tu honradez
con la mejor de las sonrisas, que son castillos
viendo la vida con coraje a la vez
entrelazando palabras con tus chascarrillos.
Que de cultura hablamos Mariano, refranero
palabras sabias de campesino honesto
trabajador incansable y un pesar, que no se nota
aunque amargue la noche y el suspiro, que denota.
El amor por tu gente, tus hijas e hijo, tu esposa
y hoy, has echado tu mente a volar Mariano,
no sé, a que distancia te has ido, pero no importa
seguro, que donde estés, siempre serás su meridiano.
Y desde esta asociación, tuya y nuestra
te decimos adiós. Mariano Gómez Galindo
nosotros, todos, recogemos tu testigo
y decirte, que siempre estarás, como la mejor muestra.
Es el año, es el día, que escribiste en mi libro,
compañero, compañero, compañero.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Años, atardeceres, reflexión
tiempo que llega y que se va
con el valor de lo abstracto
como, quien visiona la pasión
en medio de la nada
y se intenta encontrar el contacto
en un particular cuento de hadas.
Memoria,
hilo conductor de la existencia
para progresar en el momento
y en los recuerdos..,
y no escuchar de las advertencias
quizás, en ese momento, soñamos
y el envejecer lo vemos, lejano.
Inapelable cuando llega el ocaso
y el bosque de la vida se clarea
es, cuando vemos un sol cansado
con una memoria que se marea.
Llegan los clásicos achaques
y la vida se contempla
en demasiados cantones
en el campo y las ciudades
paseando nuestros recuerdos
con sus distintas situaciones.
Y aunque seguimos siendo personas
la vida cambia y lo notamos
cuando la luz, se hace más intensa
en medio de tan sonoros instrumentos
que nos apartan, con viles promesas.
El ocaso es inevitable
es, la vida misma y la memoria se vuelve
cada día más caprichosa, palpable
llenando su canasto y, que nos revierte.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Salón de estar,
panorámica tele, de sesenta pulgadas,
un reportaje y vista animada
hace de la vida, el conquistar
la seguridad de alguien con Alzheimer.
Galopando en la autopista del pasillo
con fotos recordatorios del pasado
y una llave de luz descubre un tanto ilusionado
y el juego, como un chiquillo.
Las esquinas se hacen redondas
y los balcones cerrados es,
donde vive el mejor ser humano
confeccionando ondas
y poder acariciarte con sus manos.
El dormitorio, su relax
su restaurante la cocina
y como manda la tradición
de comida: unas buenas migas
y dar al cuerpo satisfacción
con la mejor compañía.
Porque su seguridad es primordial
en su casa, su habita
cuando su movimiento es natural
junto a lo que quiere
cabalgando siempre, en plural
en la casa de sus sueños.
No hace falta saber,
su entorno lo necesita
se sabe de memoria cada esquina
y hasta donde está el grifo, para beber
es, su casa bonita y de su buen hacer.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
La vida aferrada a la vida
paseando siempre por los sueños
interpretando esplendidas fantasías
en tu vivir día a día, con esmero.
Juan López Rueda,
con tu naturaleza fuiste amante
de la mejor flor y que, se queda
con el decoro de tu radiante.
Antonia Calderat, bella, espectacular
tu compañera y madre de tu prole
iluminando el sentido del estar
con el brindis al tiempo, con un olé.
De todo hubo en el pasado
hasta quebranto, como el árbol en el campo
donde queda, a merced del viento
para engrandecer, tus comportamientos.
Decoraste ilusiones, con telas finas
más un uniforme avistara, el ser policía
honesto, amante de la verdad al velar,
a tus conciudadanos sin pensar.
No ser menos en la amistad, que en tu trabajo
pensando en la seguridad de tu pueblo
divisando luces de colores en el cielo abierto
con tu incansable labor y a destajo.
Nuestra asociación de familiares con Alzheimer,
te rendimos homenaje compañero donde estés,
posiblemente mucho más cerca, que el cielo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Balanzas sin equilibrio
hace el estado del prohibido
al no tener en salud atado
su convocatoria de alto rango.
Se mira hacia otro lado
sobre el tsunami que quiebra
la vida en entredicho
de los que no tienen manera.
El Alzheimer no avisa
el Alzheimer solo llega
a veces tan despacio
que ni ruido despierta.
Claro sentido de estado
debe tener el que gobierna
sin premisas de lo atado
por dignidad y vergüenza.
Pero el pájaro vuela
sin control y con desidia
basta ver los casos día a día
para encender conciencias, sin nevera.
Es cuestión de temperatura
cuando el Alzheimer llega
desbordando su acción por fuera
hasta hacer mala ruptura.
Y cada vez más casos
y los poderes sin cabeza
decorando falsas promesas
hasta llegar, a un oscuro ocaso.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
El Alzheimer,
difícil definición
sobre el lamer del político,
he aquí la cuestión
solo es, acordarse un poquito
¿Enfermedad?
¿discapacidad?
Se acercan las navidades
y todo es bondad
hasta en el retrato
después,
todo queda en el olvido
será que,
¿En el olvido quede el recuerdo?
Extraño todo
cuando llega tal silbido.
Situación devastadora
hasta en lo prohibido
de la familia
¿Cual será la solución?
Piensan
parece ser
que, por un momento
se esfuman los cariños
al padre, a la madre
se han convertido
en un mueble viejo,
que fastidio
exclamación.
Alguien dice ¡Al gobierno!
Y por instinto realzan «no hay dinero»
y la sensatez habla «Hay asociación»
y todos, se ponen mano a la obra
para el buen recreo.
Los gobiernos se inhiben
porque falta presión
de los herederos de los recuerdos.
Autor: Eufrasio navarro Fernández
Observo tus manos, límite eterno
Con marcas del tiempo que me enamoran
Las percibo junto a las mías
Y mis dedos se transforman en plumas
Ahí estás tú regalando ternura, sosegando mi alma
¡Con un roce alborotas mis sentidos!
Y como olas en el mar
Regreso a lugares repetidos en mi mente
Nosotros amantes en abundancia, amantes en todo…
Bajo la batuta de Eros, como niños alados
Nos dejamos brotar en un profundo sueño
Danzamos dueños del mundo
Pero sin previo anuncio, ganando la partida el terrible Titán
Personificación del plazo.
Es Kronos que intenta robarnos suspiros.
Nos miramos y sonreímos, sonrisa cómplice…
Más el rojo atardecer
Candelaria que se funde con la noche,
Nos despide
Y con una sola mirada, mi corazón explosiona
Suplicando el amanecer, para volverte a ver
Observo tus manos…
Autora: Ana Soto Mora
Cada hora que pasa me sabe a gloria,
me sabe a gloria, me sabe a gloria
por ver tu cara, por ver tu cara
quedándote en mi memoria,
en mi memoria, como el agua clara.
Cada hora que pasa, contigo en casa
con tu mirada y con tu ropa
para que el sueño, a mi me traiga
ese deseo tan grande, de la esperanza
y un puñaito de rosas para tu pelo
de canas blancas, de canas blancas.
Con tu desnudo Alzheimer eres,
el mal del día, el mal de noche
de la memoria con ese toque
convirtiéndome en ser
pasajero del alba, contemplándote.
Navegaré contigo por mares extraños,
pero en mi barca, de velas anchas
recogiendo el aire, recogiendo el aire
y con mis manos, acariciar tu cara.
Diciéndole a los cuatros vientos,
que llevo mi sangre, que llevo mi alma
con mis tormentos.
Cada hora que pasa, me sabe a gloria.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Con un estornudo se empieza
un mal nasal, por muy genio
¿Soy genio me pregunto
o soy pieza?
¿Soy pieza,
o quizás materia del ingenio?
Madre mía, que quisquilloso,
doy un grito a mi alrededor,
¡Qué martilleo en mi cabeza
por mi estado aterrador!
Con la conjuntivitis expuesta
me voy a la farmacia, mal, muy mal
como un conejo con mixomatosis,
me recibe la farmacéutica.
¡Qué alivio, limpia como el cristal!
Con su bata blanca,
resplandeciente de luz
y llena de heroicidad.
Con sonrisa abierta
y en sus manos un remedio
para mi mal..,
¡Ay, señora mía, cuanto sabes!
Tiene usted magia
mi dolor se ha ido a pasear
al verla, con sus labios rojos
y con su taconeo al andar
y con el aire de tus andares,
a mi fiebre, la va a refrescar.
Es la divina farmacia, que todo lo puede
ya me huele a elipsis de hinojos
para curar todo mi mal..,
señora farmacéutica de lindos ojos
es usted, mi duende.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Batallón de simpatías
embrionarias del cariño
con amor y versos
interpretando la vida
valedoras de recuerdos.
Vuestras manos acarician
los permisivos olvidos
para hacerlos comprensivos
en unas mentes sin zaguán
o quizás más bien perdidos.
Cuidadoras, sois, la antesala
posiblemente, de la nueva felicidad,
que con vuestro cariño construyáis,
alas para volar.
Para el Alzheimer, el mejor regalo
por ser ahora, distinto
al cabo de los años.
Pero sepáis, que sois
ángeles de la tierra
en un mundo donde poco hay
de solidaridad
y ahí está, vuestra fuerza.
Me inclino ante tanta grandeza
y solo puedo daros
este cariño con mis versos
anunciando por la radio
vuestro amor y vuestra entereza.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
La noche en la estación se hiela.
Apenas pueden las palomas,
que del palomar escapen,
batir sus alas de nieve
sobre la soledad del alma.
Transita el frio por su cuerpo,
y sus huesos de niño taladra.
Juegan los chicos harapientos
a huir de la fratricida guerra,
mientras los soldados
arrojan sus mortíferas piedras.
Atrás quedaron su padre
y mucho miedo
y una madre
¡Ay, una madre muerta!
Interminables raíles Férreos
señalan hacia una vida incierta,
en otra vida, sobre otro suelo,
donde no pasen las ideas
y sea más libre el pensamiento.
Una maleta de cartón y sin sueños
amarrados con cuerdas
sus dibujadas rayas,
porta una estrella y un trozo de cielo
sobre el andén soplan los vientos
y aguarda la esperanza.
El corazón está hambriento,
la soledad hurga en las yagas,
los ojos entornados y secos,
hay llantos
… Sin lágrimas.
Me miras… Y te observo
no me conoces, padre,
me sonríe tu desconcierto;
vivido está en la memoria
un pasado lejano, cruento…
En presente, ya no escribes tu historia,
más mi amor tan cotidiano
es firma y la convocatoria
para tu abrazo vivo y cercano.
Autora: Francisca Sánchez Arjona
Vuelan las golondrinas vuelan
con su oscuro negro y pinta blanca
majestuosas, que en el cielo navegan
igual, que tu alma de escarcha.
Para ti «Josefa Venteo Santofimia»
ahora ya, con la libertad de tu sueño
con espacios libres y con mi rima
elevándote «Josefa».., hacia ese cielo.
Te has dormido en la claridad del bosque
donde, los sonidos se hacen infinitos
y la luz, tal vez sea, de otra dimensión
exponiendo tus recuerdos tan exquisitos.
«Josefa», seguro que el viento,
te ha hecho el mejor retrato de la historia
donde tus hijos/as, nietos/as con su sentimiento
harán, del recuerdo tu existencia en su oratoria.
Ya ves «Josefa», es tú página
y donde estés, verás cosas nuevas
en medio del todo o en medio de la nada
o quizás, en el paraíso de los sueños, que tu elevas.
Hasta siempre querida amiga,
Hasta siempre querida madre,
Hasta siempre estimada conocida,
Hasta siempre en los confines del aire.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Quiero pensar que todo era un sueño,
y seguir recordando cómo jugaba de niño,
que olía el chocolate con pan,
la margarita en el campo,
el pastel en el horno,
y mil besos en su juvenil rostro.
Quiero pensar que todo era un sueño,
y seguir despertándome de nuevo,
con todas mis más bellas vivencias,
y recuerdos perpetuos.
Quiero pensar y vivir los días cantando,
como en una nube,
pero si algún día mi mente quiere volar,
no os preocupéis por mí.
Seguiré siendo feliz en mi mundo de ilusión.
Me imaginaré pajarillos arcoíris en el alma,
soles por las ramas,
flores por las calles,
nubes en días grandes.
Me imaginaré un mundo multicolor,
un beso y una canción.
Autora: Carmen Pérez García “Carmine”
Fue aquel tiempo que,
se desprendió una gota de cielo
y cayó junto al mar
justo, se deposito en la Rabita
con una palabra.., -amar-.
Costa tropical
redondeada su silueta
la de “Graná”, tu tierra
querida Ana, también andujareña
por la gracia del destino
y fue tal, que con añoranza
y con el tiempo te despedimos.
Bella estampa fue tu portada,
con el reflejo de tus amigos
compañeras de batallas
y tu alma siempre, en altivo.
Y hoy querida Ana
volaste, por otro rumbo
por otro camino con un tiempo en calma
posiblemente en silencio
para no despertar al llanto, ninguno.
Pero que sepas,
que se quedó el recuerdo
en todos tus amigos y,
compañeras con -la metáfora- de fatigas.
Hasta siempre, con el universo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hoy mi demencia va en grito
hoy mi rabia va en aumento
al pensar del magnánimo cuidador
con la sufrida cuidadora
con ese trastorno marcándome un hito
de la supervivencia aterradora.
Hoy vuelvo a sentir el abandono
de quienes tienen que asumir mi sacrificio
con mis penurias y, unas lagrimas solo
ahogándome en la sin razón del deber
de unas leyes sin oficio.
He sufrido el latigazo de la demencia
Alzheimer, enfermedad de Lewis
al primar los reales, las pesetas
ahora se llaman euros, todo concuerda
pero mi padre se fue por incoherencias.
Mi pregunta
¿Alzheimer cuestión de estado?
Sigo preguntándome
¿Y, donde está el estado?
Imito a William Shakespeare
y digo.., ser o no ser, he aquí la cuestión,
porque me acuerdo de quienes no tienen
porque me martilleo con las asociaciones
desgarrándose pendientes, de subvenciones.
Hoy como siempre, mi padre me empuja
a tener conciencia, pero no puedo
y no quiero resignarme, a la elocuencia
de los desaires de la demencia en caprichosas pujas
por las acciones de los que pueden y deben
hacer las cosas, más bellas.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Movimiento,
un sinfín de preguntas.
No entiendo
un motivo razonable.
La virtud
el deseo de lo estable.
Vaivén
¿Son los sueños gratitud?
Quien sabe
posiblemente lo sepa el viento.
Donde no existe el destino
solo hay, sentimiento.
Y llega la pregunta
¿Por qué?
Desconocida estación
por el momento.
Ay, exclamación
se dispersan los verbos.
Cuando se caen,
del renglón.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
A ti pensamiento claro
a ti, te espero
en la ciudad o en el campo
a ti, luz de mis adentros
con mi iri desespero.
Con la superficie de mi llanto
entre laderas
a ti, que no retiras
mi espanto
y hacer de mi pensar
mi luz en la retina.
Te busco pensamiento
a ti y al mundo
en retrato
de mi existencia
soy un trotamundos.
Con los versos, mi belleza
para ti luz, que yo quisiera
estar agarrado
a cuanto de ti tuviera
en tu sembrado.
Espacio, pensamiento
oír las risas
de acercamiento
a tu vera,
a ti, pensamiento
para crear vida.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Enero, me trae frio
mi pensamiento se hiela
y veo mi lindo rio
por la tarde-noche, como se acuesta.
Cirios como velas encendidas
resplandecen en el agua fresca
luciérnagas en mi rio,
en su ribera
cuando la luna despierta.
Esperando las estrellas,
su cantinela
su andadura,
entre zarzales e higueras.
Mi mente es un retablo
cuando se hiela
y no descansa,
a pesar del miserere.
Enero, me trae frio
y yo esperando
la manta que me traiga
ese calor soñado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Qué fácil resulta acordarse, que fácil!
¡Cuántos sueños en el paraíso de la vida!
Con la luz que nos ilumina del sol tan ágil.
A veces sentimos el dominio
de tanta materia prima
con acelerones de vértigo con buena rima
entre lo natural y el precipicio.
Mejor hacer un receso
por tanta turbulencia que nos domina
con la intención de prolongar tal progreso
olvidándonos de vivir la vida, tranquila.
¡Qué fácil resulta acordarse, que fácil!
Con la memoria activa..,
cuando viene el descredito en tal infinita
el pensamiento se vuelve, olvidadizo.
Ya nada se entiende, se olvida
el nombre de las cosas vividas
y el tiempo, quizás quedo, en la retina.
El Alzheimer se ha sentado a esperar
ese rayo de luz que descubriera
la mejor corriente y acabar con el silbido de la muerte.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
De la nada nacemos
se abre contextos nuevos
-se hace la vida-.
La luz, alumbra
la materia viva
de la nada.
Fundidos, creados
somos programa
de la naturaleza.
Sentidos, inteligencia
desarrollo, llamados
humanos.
No hay nada descrito
hay, alteraciones
de nuestro infinito.
Quizás, seamos cadena
con imperfecciones
en la materia.
Salud, enfermedades
circulo programado
tal vez, de nuestra existencia.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Al destino le hablo
solo, pensando
pregunto.
¿Cómo abordar esto?
La incertidumbre
sin estar puesto.
Inmóvil
sin saber qué hacer
sintiéndome inútil.
No hay derecho
mi lamento
miro y grito.
¿Fuerzas, donde estáis?
Os necesito..,
remedio ya no hay.
Un abrazo me acompaña
perdí esta batalla
ahora comprendo.
Es el Alzheimer
quien me pillo desprevenido
como una ola gigante.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Estoy a tu lado, si
cuando me dices que me calle, callo
pero suenan las flautas de los recuerdos
como el cantar del gallo.
Soy cuidador, hasta el ocaso
te veré, blanco como los almendros
y aunque no quieras, estaré preparado
diseñando continuos meandros
para desterrar las soberbias
del tiempo pasado.
Estamos a tu lado, si
con tu mejor bandera
la ilustrada vida hecha pájaro
volando alto
y si el ocaso oscureciera
estaremos ahí, contigo
contando las estrellas,
para cuando se vallan, quede
la luna llena.
Más cerca, en lo alto
y que yo toque, a través del almendro
tu casa nueva.
¿Cómo te fue conmigo, preguntaré?
Aquí abajo,
tu estela, como el viento no se ve
solo se siente el recuerdo
al cuidar de ti, en el rellano.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Vuelan, vuelan en el cielo, vuelan
aves blancas y negras, vuelan
sobre el azul del cielo, vuelan.
Jugando,
con nubes de colores interpretando
su obra, con sus vestidos almidonados
en el mejor escenario.
La mente piensa, piensa la mente
en sus laderas, navegando
por el mar de los sueños, pausadamente.
Una flor se abre con el rayo de luz
tan imponente, del sol, en el espacio
y vibra entre las nubes con su trasluz.
Por verte, por veros
generaciones de amor y paz, nuestra simiente
adornada con la fragancia de los versos.
Alzheimer, demencias, ave negra
nunca, nunca dominarás la cosecha
de la naturaleza.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Cuántos avatares recorridos, cuantos!
Ahora recuerdos, o quizás cantos
Por aquella calle de pueblo empedrada
Donde naciste y con la lluvia resbalada.
Un sinfín de proyectos en venturada
Hacía, que el tiempo fuera montaña
Y las ilusiones autovías, donde
Correr era la mejor apuesta
Para explorar la mejor fantasía.
Fantasía, que desmembrabas
Como en las hojas de las margaritas
Intentando averiguar lo que amabas
Sin que el viento te dijera sus cositas.
Experiencias vivas, en el marco de la vida
Has hecho huella, creando vida..,
Tu prole Francisco, tu semilla.
Mi homenaje dedicado por estas ondas,
Amigo Bejarano Cisneros
Hasta siempre, viendo como tu semilla florece
Haciendo tiempo por tus esmeros.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Entramados y sigilosos/hacen memoria
En la frondosidad de la vida/hacen memoria
Los números tan valiosos/ascendentes
En la valía/aún ascendentes.
Con el orgullo de ser héroe/lo que divisa
El amor se desata/desde la cima
Majestuoso árbol/que divisa
Un amor que no mata/para la dicha.
En medio del paraíso/lleno de canto
Yo mozo tu, mi heroína/con bello manto
En espera, del cantar de la alondra/en su terrón
Allá en el campo/mi firmeza, mi rejón.
Y la memoria se marcha/declinando
El recuerdo de un beso/amando
Dos seres embelesados/en el tiempo
Esperando la escarcha/con sentimiento.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Desde arriba, un abismo
desde abajo, un abismo
con las caricias, unos besos
para todos y todas,
que se les olvidó, entendernos.
Busque la frase cognitivo
en mi mente abierta
y me llevo a la observancia
y estar siempre alerta.
Para ver,
cuando la mente vuela
y como recibe al alba
de un día cualquiera.
Yo me sitúo arriba
a escondidas, querida alma
y verte caminar
y verte pensar, en calma.
Cuanta felicidad tendría
con el saber del curar
por la acción de la ciencia
sería, la eternidad.
Alzheimer, nunca más
yo gritaría
en el cañón de los sueños
y el vuelo levantaría.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Existo
muevo mis parpados
abro mis ojos
y pienso,
luego existo.
Sueño
ardua tarea la de la masa gris,
transformadora,
hasta llegar a lo irreconocible
oscura y embaucadora
es, la hora de soñar, para vivir
con el ejercicio de las neuronas.
¿Qué es la vida?
¿Un sueño, un estado,
o tal vez un conjunto de experiencias
sin idas ni venidas?
¿Relaciones en masa?
Preguntas, preguntas, evidencias.
Ejercicio mental
como el del cuerpo musculoso
para aprovechar
el fundamento de nuestra existencia,
continuamente transformandose
y ejercer, la fuerza del pensamiento.
Hasta que las neuronas nos dicen
basta, basta,
quizás les interesen más los sueños
prediciendo el final.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Si al levantarte un día ves,
el fantasma de la vida!
Déjalo y no señales con el dedo
la tal silueta de costumbres,
de costumbres traicioneros.
Será,
que con las sabanas te envuelves
para con la vida
porque no sabes rezar,
los rezos,
no sabes, del despertar,
imagínate cómo será la ida,
y el estar inquieto
al oír, al oír, la deriva.
Cuidados, al final son cuidados
quienes maquillan
los recuerdos,
en una habitación recién pintada
y un poco fría,
y alguien dice, creo tener
los pensamientos cruzados
al pensar, que hubo un tiempo,
que pensaba
inundándose de risas..,
era importante, pero al levantarse
ahora ve fantasmas
con las reliquias de unos versos.
Son cruzadas o mejor dicho
son trilogías con más de tres sueños
en este caso, con el calor de las sabanas,
que mantienen el delirio
para pensar siempre,
que aunque se muera,
en la muerte vive.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Le pediría a la vida
un poco más de tiempo,
un gesto con mis recuerdos
para los que en mí habitan.
Solo pediría eso.
Acariciar con mis manos
un poquito más el cuerpo,
de mi compañero o compañera,
que el tacto refleje en mis dedos
las caricias de otros tiempos.
Solo pediría eso.
Pronunciar el nombre correcto
aún, del que junto a mí
dimos vida.
Solo pediría eso.
¡Si viene el señor Alzheimer!
Regalarle mi poesía
y entonces el que observa
aprenderá lo que es…alegría.
Solo pediría eso.
La paz del poco tiempo,
pue hay al final del día;
Pero seguiré amando
en mi extraño recuerdo.
Solo pediría eso.
Acordaros de mi poesía,
yo me despido…, con el hasta siempre.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hoy, fíjate por donde Rafael,
quiero hablar contigo..,
no sé si te conocí, seguro que si
nos habremos cruzado
en el pórtico de la memoria
con el tiempo como testigo.
Hoy Rafael,
cuando las farolas se han apagado
he tenido la sensación
de escuchar una voz ausente como el olvido
pero, se ha marcado la palabra bonachón
en la pizarra de los amigos,
seguro, que se engrandece el significado
por los que te conocieron
a lo largo de la corta o larga vida,
según tu criterio.
Posiblemente,
lo hayas comentado en tertulias
como hacemos siempre
pero ya, la existencia quedó en tu presente
con tu bondad, sin dibujar penurias.
Hoy Rafael, el futuro es, el más allá
por todo cuanto acontece,
pues ya ves, yo escribiéndote unas paginas
con el lenguaje de los versos
para que todo quede en lo que imaginas,
brotando tu germen con tus deseos
y que se expanda por el tiempo.
Amigo, te deseo un buen viaje
por el camino de lo eterno,
con el ánimo del hasta siempre
y el cariño sublime de tu gente.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Con tu presencia llega la bondad
dice, el usuario con su todavía pensar
con la mirada baja, a la cuidadora, la mira
y es, como si se le apareciera el alma
en su jardín de la tranquilidad.
Cuidadora, siempre con una sonrisa
impregnando el aire de colores
por sus caricias infinitas..,
cuidadora eres, nave de sueños.
Dice el usuario, hoy pienso un poquito
mañana no sé, donde estará mi pensamiento
pero tu cara, tu sonrisa, es mi infinito
para llevármelo por el camino de lo eterno.
¡Qué paz hay en tu mirada cuidadora!
Puede que no me acuerde de tu nombre
pero si de tu cara tan bondadosa.
Y esas mujeres con Alzheimer
con sus sentidos extras, se fijan en las cuidadoras
recordando las tareas de siempre..,
cuidadoras hoy, vuestra sonrisa es más grande
porque amáis como amáis
sin importaros, ninguna transcendencia.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Atravesamos montañas y ríos
y a tus sesenta años encuentras mi poesía
para tratar a la vida con caprichos
con tu orla de fantasía.
Te has ido con los finos vientos
a explorar el inmenso espacio
y diseñar tu propio universo
convencido estoy, ya sin cansancio.
Aún sopla aire de invierno aquí abajo
mientras tú duermes, querido compañero
y si nos ves, donde estés, te felicitamos.
Sabes, que nuestro cariño es inmenso
como la grandeza de tu alma
por ello estarás, en nuestro pensamiento.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
«Cuando todo se olvida lo único que nos queda es el amor.” Tamara Hernández Baute
Imagínate
un día radiante de sol
tras una noche de luna menguante,
pero al buscar en mis ojos
su luz cae al abismo imperante
de la desmemoria.
No te sientas perdido, amor mío,
pues tus pasos han de dibujar ahora
el camino. Mi camino.
Toma mi mano con la firmeza
de saberte mi guía,
uniéndolas con invisibles lazos
a secuencias devastadas
por el tiempo y el olvido.
Constrúyeme nuevos cimientos
para el fugaz recuerdo que me asalta
en el horizonte ceniciento,
dónde nace o muere, un nuevo día.
… Y su desencanto.
Nómbrame a todos los pájaros
que nos sobrevuelan
entonando sus alegres melodías,
volando hacia el azul ocaso.
En mi sien encanecida,
por los años y sus derrotas,
prende, a un mechón de mi cabello
una de aquellas florecillas
que crecían junto al sendero.
En señal de victoria,
sobre el desencuentro
entre el corazón y la memoria.
Para que no se me olvide,
como hacías junto al arroyo
mientras bailaba la sombra
de la higuera con las cañas,
y con los juncos la del chopo
en el reflejo del agua.
Como si de una canción se tratara,
dulcemente entonando,
has de clamar: ¡Cuánto te quiero!
Mientras yo busco en mi corazón
el mismo sentimiento,
toma mis labios con aquel ansia
que encendían tus besos
mi juventud y tu urgencia,
la pasión y el deseo.
Y quizás, cuando en tu pupila
yo reconozca tu amor y su fuego
se desperece mi memoria
y te encuentre entre mis recuerdos.
Entre aquellos que forjaron la historia,
de un amor…imperecedero.
Entre aquellos que forjaron la historia,
de un amor…imperecedero.
Autora: Francisca Sánchez
Tendrá que haber un camino
un camino..,
un camino de luz y memoria,
un camino..,
para, poder llegar a ti y ver
cual fueron, tus sueños escondidos,
un camino..,
por tanta faena hecha,
hecha con sudor y hiel
y, de por medio ese abismo
de barro y piedras.
Tendrá que haber un sendero
para llegar.., donde tu estés.
Mi padre, memoria olvidada
para, simbolizar lo cruel
ahora, en medio de la nada
y yo, con la herida abierta
por la espada del ayer,
que corre por mis venas
el anuncio de la demencia
con la torpeza, que me llevara
a odiar, la ambición tapada
del aireado poder.
Tendrá que haber un camino
padre, un sendero, padre
para llegar a ti, sin estruendos
y tratarte..,
de igual a igual en el infinito
porque sigues siendo tú, padre
a pesar de tu Alzheimer.
Tendrá que haber ese sendero
y que pueda bañar al tiempo
para soñar de nuevo,
contigo, padre, contigo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Yo viajé en un tren a vapor
representando al tiempo
en blanco y negro su color
y caminando, se fueron yendo
los pesados criterios
por los enjuagues, transformando
hasta los sentimientos
el tren, mi tren, camina lento
paraba, en cualquier estación
y veíamos aparecer los sueños
por cualquier rincón.
Humo negro, vapor blanco
silbato de ensueños
hacía prolongar la marcha
paseando por los escarpadas
torronteras del terreno
dando tiempo a mirar
las exquisitas estampas ligadas
con el ansia de lo desconocido.
Quizás, fue el comienzo del color
con maquinas chatas
y en sus techos, hierros de arañas
para seguir caminando
hacia el futuro, estación larga
y sin bajarme,
me transformo a hombre
o tal vez, sigo siendo niño
y verme de nuevo sentado
en los asientos de madera
para retozar como antaño..,
me ha despertado el silbido
del tren, de cualquier tren
sea de vapor o más rápido.
La cuestión es,
caminar y escuchar
el mejor de los silencios
y pintar un alegato en sus vagones
para decir que existo, sin remedio.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Suenan acordes suenan
de la vida madre de la vida
y el sudor chorrea en mi cara
al ver como se iba.
Mi padre madre, mi padre
resbalan en el viento mis manos
extendiendo mis caricias
al sentir como se abre
mi alma madre, mi alma.
Las alondras me acompañan
los jilgueros entonan
su tronío y me empapan
con el sabor de los recuerdos
allá en el campo, donde vivimos
con la paz y la armonía
junto a los pájaros aquellos
con su volar en nuestras entrañas.
Y hasta el cielo se abrió madre
para coger su alma, su alma.
Quedó en mi mente sus acordes
sonido de oro para mi orden,
mi orden madre, mi orden.
Porque es el aire quien me trae
las caricia que me hacia
mi padre, madre, mi padre
cuando dormía.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Por si despierta tu memoria
te contemplo. Me miras.
Te beso. Me besas sin reconocerme
y tal parece que se aferra tu mirada,
de mi amor, consciente.
…Duele el acero de tu caricia,
ignorado por tu mirada ausente.
Por si despierta tu memoria,
tomo tu rostro entre mis manos intentando dibujar paisajes, caricia a caricia.
Te pinto tus rosas, tus geranios
y aquel canario, que un día cantó en tu risa.
…Duele mi garganta rota,
de tanto gritar silencios.
Por si despierta tu memoria,
buscan en tu silencio, mis palabras,
algún lugar perdido de tu historia,
y el tiempo se aposenta en la ventana
por dónde, fugitivas, escaparon
las últimas reminiscencias de tu vida.
…Duelen tanto tus recuerdos
borrados de las fotografías.
Por si despierta tu memoria,
cojo un libro, aquél de relatos,
y simulo leerte un cuento que, de niña,
me contabas para espantar mis miedos.
Mi amor te arropa y tu sábana es el alma mía.
…Duele contemplar, cómo en tus ojos
ni es de noche, ni hay sol, ni es de día.
Autora: Francisca Sánchez
Cuanto frio hace en esta orilla
en la fría mañana del otoño pardo
recogiendo uvas en cuclillas
las que dejo pasas el verano.
La parra con sarmientos de oro
lucen hojas de color ocre
así somos, más de uno/a con sonoro
garganteo con sabor a cofre.
Lleno de restos, los rescoldos
de un tiempo con luz luminosa
anchas avenidas llenas de colmos
juventud y belleza era, otra cosa.
Ahora hace frio en esta orilla
la memoria juega con el ocaso
a el escondite, o al pilla-pilla
aún se nos escapan las manos.
Por nuestros cuerpos, por simpatía
reflejo de aquellos anhelos
cuando, la vida era vida y más vida,
que el frio enturbia hasta los consuelos.
Para colmo, hoy ha amanecido nublado
y las nubes parecen chorros
chorros, para arroyos embalsamados
con las piedras salpicadas por ventorros.
Así se vuelve la mente con el tiempo
ya, sin la furia de los potros
lo viejo se vuelve simiente, puro sentimiento
culminando la pureza del cosmos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
I
Nunca entenderé las razones del poder
para venir golpeando la salud del pueblo
con su tiempo controlando y no creer
el daño del tiempo destruyendo lo bello.
Dineros por doquier para sus fiestas
mientras el Alzheimer avanza sin descanso
y es, el sufrimiento que no interesa
ni al poder ni a los bancos.
Yo, compongo con mi sentido
versos contra la opresión del dinero
y aunque me revuelvo y lucho, soy un crítico.
Por la enfermedad que avanza sin remedio
tanto rezar al cielo, si en la tierra no queréis
que ni pan tenga el pueblo.
II
Nunca entenderé, cual es su pensamiento
de quienes nos roban nuestros caudales
sirviéndoles de nombramientos
y golpear la vida con sus avales.
Golpes y más golpes yo les diera
y supieran lo que es el Alzheimer
verían su memoria toda quieta
sin armonizar sus propiedades.
Y la vida con la luz renaciera
más los mayores les alumbraran
para que la felicidad vieran.
Los poderosos políticos sentados
en las poltronas de oro compradas
con su lema, atado y bien atado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Hace un momento me he sentado
un poco cansado de tantos avatares
y en esta lonja del tiempo estoy repasando
los cuentos de la niñez un tanto curvados,
que hay en la repisa de la chimenea, mis altares.
y con los cuentos hay, crónicas periodísticas
amontonadas en la vieja memoria.
Me acuerdo, de aquellas épocas
me acuerdo hasta de las comas, que con astucia
el periodista rodea la crónica con su lingüística.
Y entonces me doy cuenta, que existe el silencio,
que solo hablan mis ojos y el tacto de mis dedos,
que el presente cae en el pozo del olvido
para explorar de nuevo, el mundo de los niños.
Y no dejo de repasar aquellos cuentos,
aquellos periódicos, con las hojas color otoño
siento en mi hombro, las caricias de mis seres queridos.
Y aunque la vista no es fija,
veo con el tacto de mis dedos la leal sonrisa
de cuantos me quieren, pórtico de un mundo nuevo
alumbrado con luces rojas es, el Alzheimer,
pero no lloréis por mí, solo me renuevo
con un suspiro, que me eleva a las nubes negras
y os pido, que guardéis los cuentos
en la repisa de siempre, en la chimenea y
pensar, que la vida es, cuestión de tiempo
porque al final todo es, un circulo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Al ver la luz y no ser luz lo que brillara
pensé, que la luz del sol era mía
y solo vi, la oscuridad al final del día,
escondida con las sombras en calma.
El tiempo es paciente entre, lo joven y lo viejo
y la sangre tiene, su propio relente
con extremado cortejo, siempre caliente
cuando este fuego es, un desespero.
Adherente a las luces azules, color cielo
mezcladas con ánimos efervescentes
de esos momentos, olvidados y traicioneros
para sembrar penumbras, en las gentes.
Viene, el silencio sin un ápice de soltura
con la noche, que se vuelve traicionera
esperando el reflejo de la blanca luna,
que va con parsimonia, por la vereda negra.
Laureadas son, las almas blancas,
que a la oscuridad se acercan
es agónica la enfermedad, que acecha
a la luz sin luz, para con sus almas.
Son vertientes, que preconiza el declive
de la vida, que no es, ni larga ni corta
es calendario del tiempo, su índice
llevada su carga, por la vena aorta.
Por ello siempre pensé, que la luz era mía
equivocado, se oscureció de repente
al ver como venían las sombras, siendo día
fue, el maldito Alzheimer, que quedo permanente.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Fugaces los mitos de la vida
las primaveras son caprichos
de una existencia unida
al explorar, el vivir y el ser críticos.
De los momentos con sus pausas,
que dejan pequeños surcos
y cambian, poco a poco la cara.
Los cabellos nos marcan
las cuatro estaciones tan pulcros
dándole el significado al mundo
y se vuelven, color plata.
La palabra se convierte en olvido
ahora solo existe la templanza
como el mejor de los inquilinos
con el mirar fijo en la madrugada.
Pero aún se sienten
los deseos de un auge inesperado
para doblegar al presente
y ver la luz
al amar con el sentido preparado.
Para, seguir navegando
junto a la luna con luz de plata
buscando, los placeres deseados
de cualquier tiempo ganado.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Nací,
me encontré con la vida y con los sueños
y fuimos caminando pensando en lo eterno
porque la luz invadía todo a mi alrededor
con colores de agua y cielo con el clamor
de la viveza, de la magia del nacer.
Hablamos,
de felicidad, de amor y muchas cosas más
al disfrutar de las sublimes caricias de la vida
encontradas, en el jardín de la familia..,
padres, hermanos, hermanas
saboreando día a día, las interpretaciones vividas.
Escritas en el mejor libro titulado; constancia
y dibujado en el mejor lienzo, para mi casa.
Ahora, que estoy solo, pienso
ahora, que la luz se está yendo
miro, el pintado de ese lienzo
y me doy cuenta, que me encontré con la vida,
-con la magia de la naturaleza-
y con el decir del silencio,
que suave me habla, del ocaso
y de cómo evoluciona el tiempo
hasta que, la luz se vuelve opaca
y todo se convierte en la historia de la nada.
Los genes, caracteres de simientes
se quedarán con la vida en la tierra
creando encuentros para vidas nuevas.
Y el Bing-Bang se producirá,
hasta que la naturaleza quiera.
Se seguirá escribiendo, se seguirá dibujando,
la felicidad, el amor y muchas cosas más
con anchos y delgados rasgos de la memoria
absorbida por la gran materia.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
¡Oh, que cansada vida!
La que mitigo con el destino
y sentado ahora en esta orilla
la llevo, como un estado clandestino.
Más no puedo estar más pensativo
al ver, como se oscurece mi pensamiento
como un vacio y el flaquear mis instintos
con el dolor de mis sentimientos.
Solo cuando cierro los ojos
cabalgo, a lomo del intrépido futuro
y templo mi estado, para saborearlo todo
antes de, que todo se ponga oscuro.
Y si amanece con la intención de treparme
resistiré la feroz embestida de tal conjuro
con una propuesta unánime, que yo juro
el combatir a las tinieblas, sin apartarme.
Aunque la vida en mi, este cansada
sacaré fuerza de la flaqueza o de la nada
para, que la vida no escape y sea consciente
de mi lucha a muerte, contra el Alzheimer.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Bajo el sentido del tiempo
se abre la ilusión amenazada
y creo la paz, que embeleso
con bonitas palabras
de amor ligada al recuerdo.
Veo en sus ojos la intención
de querer vivir sin pausa,
sin hechos, que atormenten
la graciosa sinfonía de la ilusión.
Porque su nuevo estado es música
gravada en su cerebro y aceptada
para airear su picara sonrisa
de ese momento, que le llegara.
Feliz, con el deseo de vivir
interpretando la palabra
en melodía con el sentir
de vidas nuevas alargadas.
Caminaremos juntos
a las ciudades de ninguna parte
porque, lo importante es vivir
con presentes impresionantes.
¡Qué sonrisa picarón/a, la de sus labios!
al ver unos muslos al desnudo
lo ven, sienten un raro calor
y el nerviosismo de años
con ese recuerdo, del deseo de vivir
como antaño.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Ya está la calle sola,
triste, color pardo, inhóspita,
se han ido los pájaros
por la ruta del limbo, ya no hay llantos
y la lluvia, hasta los pensamientos moja
con algún resquicio del pasado.
Que se refugia en el alma sin limites
de color negro o gris oscuro
donde al final hay
una fuente que mana
esperanzas increíbles,
que escapan corriente abajo
inundando, la gran plaza.
Son torbellinos
los deseos que se mueven
en la mente gastada, su laberinto
al pasear por esa calle sola
alumbrada solo con el parpadear
de su mirada y de la gran farola.
Tratando de ahuyentar,
a los escurridizos fantasmas
es, la vida cotidiana sin pensar,
que camina hacia el limbo
hablando, con las sonrisas planas.
Veremos la luz, seguro, veremos la luz
cada mañana.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Mente, pensamiento, tiempo
haz de experiencias
gavillas secas, en la era,
maltratan al cuerpo los insectos
cuando el olvido impusiera.
Y los ojos se vuelven opacos
ante la existencia.
El tiempo ha cambiado de nombre
y de forma su estado.
El día, la noche, nada remedia
ni la memoria sujeta al ocaso
es, una vida nueva
de felicidad o maltrato.
Encrucijada de pensamientos
al llegar el olvido, ya eterno
con la maldita luz, que ciega.
El tumulto de lo desconocido
y el miedo se apodera
del cuerpo, que deja sin efecto
lo vitalicio.
Pero es reconfortante ver
esas miradas tiernas
con ojos, que expresan
el amor del tener alguien,
que los quieran.
La memoria se fue
pero queda,
las miradas en silencio
de un buen atardecer.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Paciente cuerpo es tu cuerpo
y la vida hace un descanso
en el andar del pensamiento
cuando prevé, un cansancio.
Entonces,
la mirada se inclina en el viento
y retoñan en la distancia nuevas flores
alimentadas por el flujo de los sentimientos,
que con nácar, construyes un nuevo mundo
tan blanco como la esperanza.
Nacido en el brillante arriate y profundo
lleno, de maravillosas plantas.
Que con el pasar del viento,
inunda cualquier vida con su fragancia
y se remolina, cariños especiales en esencias
con voz callada y un te quiero.
No hay prisa, observemos el pilar
con su fuente añadida,
sus caños, de agua pura en el lagar
y ver, como bebe de su agua la abubilla.
La vida ya es otra cosa
Dimitiste, de los egos de grandeza
y ahora, tu cuerpo convertido en veleta
se mueve, a capricho de las ventosas.
De los aires provocadores sin enmiendas
al ver, tus miradas inclinadas sobre la niebla
con racimos de flores blancas de escarcha
son rosas, como las que te gustaban.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Galopan los recuerdos en el desierto de la mente,
sin ver nada, tapados por el olvido
de una vida sin haber pensado en la suerte
al galopar por el secano camino,
con las piedras afiladas de un sentir
y el dolor de la desesperación incipiente.
De no ver el sol escondido,
detrás de un manojo de hierbas tumbadas
por la acción del viento en manadas
igual, que cuando se va la menoría,
la vida se vuelve plana, entre ansias
al no ver el perdón de tantos rezos
por la fe mostrada, en las iglesias,
con lecturas de cuentos.
Y nos empeñamos en soñar despiertos,
por la legítima esperanza
de que la sangre no sea enturbiada
por el despropósito, de la ignorancia
al saber, del ningún puerto donde llegue
las aguas benditas en abundancia
y es, el ocaso con su jaca galopando
hacia un mundo nuevo que va,
de pausa en pausa, con la muerte.
Ausencia de memoria en los recuerdos
¡O no sabemos interpretar las miradas,
quienes observamos las vistas desperdigadas
o el sentir del tacto, con nuestros dedos!
Cabizbajos están los sentimientos
por el galopar de la negra verdad, sin remedio.
Lágrimas, desolación, angustias
¡Qué situaciones más cotidianas!
Hoy he vuelto a ver cuánto vale una vida humana
para los gobernantes con mentes planas.
He visto desahuciar a gente sin recursos
y parte de nuestros políticos, les he oído decir
que esto forma parte del sistema,
que la solución está en curso mientras,
familias con esta solución están inmersas
en las peores consecuencias
y cuando les llegan la enfermedad de Alzheimer
entonces, son desahuciadas también de la vida
porque el dinero no les aflora y todo son penurias
por los pocos recursos estatales, que no les llegan
o simplemente se les niega.
La solución en curso, se convierte en sus tumbas
desolación, pobre pueblo, sin trabajo y con miedo
para familiares, que piensan en el estado de su cuerpo,
porque al enfermo, se le olvido la memoria
y no se acuerda, del valor del dinero, ni su oratoria.
¿Quién me prestará un pensamiento
desde Andalucía con su riqueza?
Creo sinceramente, que las promesas están en quiebra,
veo al campo pudrirse y a las ciudades que se envenenan
con raros oficios de charlatanes sin conciencia.
Cuidador, cuidadora, ya dejaste de pintarte o asearte
solo vives, pendiente de una sonrisa para animarte
aunque el dolor vino, más bien por el desahucio,
que te infringió la indecencia
de aquella promesa, que nunca llego para el Alzheimer.
Antes de dejar este mundo
suenan ecos con sonidos pardos
para cazar la memoria, antes de llegar al cielo
y un ángel negro contesta -ahora no toca-
mientras vuelan los pensamientos
como el pescador pesca, en la modalidad de arrastre.
Se funde la mirada con el firmamento
y eleva en porciones pequeñas los sentimientos
contestando al ángel negro de su arrogancia
por no querer, que forme parte de la tierra.
El cuerpo es, abono para seguir el ciclo
de la vida y la muerte,
mientras empujan las olas del tiempo
con sonidos pardos, que son inertes
cuando.., la mente se desnuda para morir en vida.
Es el tiempo que no vuelve y aparece la locura,
o quizás la oscura enfermedad por el cansancio
sin haberla puesta en nuestro diario;
tal vez se nos olvido firmar, en el libro de visita
y tenemos que secar nuestras caricias
como las hojas de los árboles en otoño.
Y en el compás de cruzar lo real a lo irreal
vamos secando nuestros troncos
para cuando llegue el momento,
solo se pueda poner en la piedra vertical
“Ya se acabó lo viejo”
“Ya me convertí en abono”
y entonces,
sonará en los confines de los recuerdos
música de todos los tiempos de corte celestial
y armonizar la vida de los queden,
pero según el ángel negro, debemos de apilar
el follaje aún no recogido
para que unidos, se pueda quemar.
Atrapados quedaron los recuerdos
en una estación aislada con vagones de madera
reposados en una vía muerta,
bajo el calor y el frio del nuevo tiempo
tratando de encontrar nuevas siluetas
y, sonidos para el pensamiento.
Un silbido anuncia su marcha,
la máquina de vapor con sabor romántico,
con resbalones en el acero y su escarcha
con raíles, para un nuevo tiempo fantástico
al viajar, por valles, desiertos y montañas.
El equipaje es ligero solo, se lleva su mirada
para contemplar, el equinoccio del tiempo,
que como en una noria, se levanta del suelo
y busca las finas nubes, que acaricien su cara.
Que al cruzar el bosque, la lluvia apareciera
para lavar heridas y su nueva alma omnipotente,
no es la vejez, es el desasosiego de un presente
ubicado en un vagón de madera sin que quisiera,
inapelable su destino, dejando atrás el pasado
en este tren, con los recuerdos atrapados.
Le pediría a la vida
un poco más de tiempo,
un gesto con mis recuerdos
para los que en mí habitan.
Solo pediría eso.
Acariciar con mis manos
un poquito más el cuerpo,
de mi compañero o compañera,
que el tacto refleje en mis dedos
las caricias de otros tiempos.
Solo pediría eso.
Pronunciar el nombre correcto
aún, del que junto a mí
dimos vida.
Solo pediría so.
¡Si viene el señor Alzheimer!
Regalarle mi poesía
y entonces el que observa
aprenderá lo que es…,alegría.
Solo pediría eso.
La paz del poco tiempo,
que hay al final del día;
pero seguiré amando
en mi extraño recuerdo.
Solo pediría eso.
Acordaros de mi poesía,
yo me despido…,con el hasta siempre.
Una piedra a orilla del mar
juega con las espumas, en solitario.
Como humanos ve al contemplar
su arena con la mente su calvario.
Vuela en sueños de costumbres
para no ver nada es, un estrafalario.
Pobre gente amantes de la nada
inmersos en nuevos aularios.
Las piedras suenan, con el empuje
de la mar, día tras día en solitarios.
Rocosas costas privilegio anormal
con los gastados escapularios.
Parecen gaviotas fugaces sin ruidos,
que vuelan en la mar y distraían.
El fundamento de la nada,
solo hay melancolía en agresiva.
Por ello, el mundo puede ser visto
como la piedra en la playa solitaria.
Empañada por el frio de la noche
esperando al sol del medio día.
Llevo la vida en el recuerdo
Escribo mis alegrías en miles de páginas
Y pongo cine a los sueños
Con imágenes, en tupidas animas
Al vivir con los recuerdos y crear,
Mundos de paraísos contados con los dedos
Más no sé, que es la vida ¿Será pensar?
¿O es el recreo de los mejores afectos?
Inexorable es el silencio
En las sombras de la ausencia…,
Quiero con vosotros y vosotras celebrar
El maravilloso sentido del poder gritar,
La onomástica de nuestros encuentros
En un nuevo espacio, paseando en el olvido
¡Cuántas luchas sin sentido!
Las que nos hizo recorrer, aquellos caminos.
Ahora, tenemos un nuevo lugar
Con la luz de lo desconocido
Donde, ¡los besos son tan singulares!
Que ese espacio crea, un nuevo sentido…,
Escucharme, os hablo en esta fecha
Es, veintiuno de septiembre
Es nuestro cine en pantalla nueva
Para proyectar los recuerdos de siempre.
Y aunque sumidos en el Alzheimer
Alimentamos pequeños deseos, de este presente
Porque el tiempo es otro
Y solo me cabe deslizar, los sentimientos
En vuestra existencia, que ya es, una prolongada caricia
Con miles manos en vuestra cálida piel
Y sentir el brillo de la luz desde lo más fiel
Al nuevo lenguaje, la de nuestra nueva vida.
Ya veis, confluimos en los miles recuerdos
Cuando el tiempo cambia de sentido
Y este, se llama -Alzheimer- pero yo os pido,
Que sigas sonriendo, en el híper de los sueños.
Llevo la vida en el recuerdo
Escribo mis alegrías en miles de páginas
Y pongo cine a los sueños
Con imágenes, en tupidas ánimas
Al vivir con los recuerdos y crear,
Mundos de paraísos contados con los dedos
Más no sé, que es la vida ¿Será pensar?
¿O es el recreo de los mejores afectos?
Inexorable es el silencio
En las sombras de la ausencia..,
Quiero con vosotros y vosotras celebrar
El maravilloso sentido del poder gritar,
La onomástica de nuestros encuentros
En un nuevo espacio, paseando en el olvido
¡Cuántas luchas sin sentido!
Las que nos hizo recorrer, aquellos caminos.
Ahora, tenemos un nuevo lugar
Con la luz de lo desconocido
Donde, ¡los besos son tan singulares!
Que ese espacio crea, un nuevo sentido..,
Escucharme, os hablo en esta fecha
Es, veintiuno de Septiembre
Es nuestro cine en pantalla nueva
Para proyectar los recuerdos de siempre.
Y aunque sumidos en el Alzheimer
Alimentamos pequeños deseos, de este presente
Porque el tiempo es otro
Y solo me cabe deslizar, los sentimientos
En vuestra existencia, que ya es, una prolongada caricia
Con miles manos en vuestra cálida piel
Y sentir el brillo de la luz desde lo más fiel
Al nuevo lenguaje, la de nuestra nueva vida.
Ya veis, confluimos en los miles recuerdos
Cuando el tiempo cambia de sentido
Y este, se llama -Alzheimer- pero yo os pido,
Que sigas sonriendo, en el híper de los sueños.
Un recuerdo vestido de negro,
la piel no se le ve
la cubre los velos por los lutos
de los tiempos.
Es una mujer
marcada por las intolerancias
por la hipocresía del poder
amen, en las ignorancias.
Esclava, amante en exposición
si es guapa.
¡Qué gran señor!
Orgulloso de la prole que arrastra,
pero ella va, vestida de negro
siempre detrás.
El recuerdo, con el tiempo amargo
por saber de donde vengo…
De tí mujer.
Cuánto ha pasado
para que tu pelo quede suelto,
para que el color te enseñe
a caminar hasta por los lagos,
de esa marea de humanos
que te trató como la noche,
siempre oscura, de negro pardo.
Un recuerdo, ahora añoranza
que con el paso de los años,
aparece en mí. Un te quiero.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Llevo la vida en el recuerdo
Escribo mis alegrías en miles de páginas
Y pongo cine a los sueños
Con imágenes, en tupidas ánimas
Al vivir con los recuerdos y crear,
Mundos de paraísos contados con los dedos
Más no sé, que es la vida ¿Será pensar?
¿O es el recreo de los mejores afectos?
Inexorable es el silencio
En las sombras de la ausencia,
Quiero con vosotros y vosotras celebrar
El maravilloso
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Fíjate madre
hoy en el campo,
he visto mejor tu rostro,
tu rostro de madre,
que sin darte importancia
me has vuelto a vestir
con el fino hilo..,
de tu amor tan especial
y en tu boca, la palabra hijo.
Fíjate madre cual es,
el valor del tiempo
donde el reloj solo marca
tus sentimientos y,
el estar contigo
es contemplar un oasis
de almas blancas
pasando páginas
con tus recuerdos
ese es, mi mejor libro.
Hoy madre,
quiero ser testigo
de todo tu amor por mí
y que por un descuido,
se me olvidó besarte,
pero hoy, hoy,
quiero ser tu anhelo
y tu mejor escaparate
para decirle al mundo,
al tiempo, a la creación,
que tu madre, para parirme
te multiplicaste.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Se vislumbra desde una ladera
los lloros de un sentimiento
al fluir en afluente, lágrimas
corriendo entre la maleza.
La paz se ha quebrantado
por un pensar horrendo,
de la justicia bien marcada
sin atender el lamento.
Una espada,
con la empuñadura gastada
por el señor del mando,
que nunca vio…, el hambre
tapado por su manto.
Peregrinos movimientos,
con calzados de última moda
caminan en frondosas olas
entre chaqué y buenos viento.
Pero la ladera se asoma
a la llegada del invierno,
que con sus lluvias se prestan
a convertir la paz, en un infierno.
Son sentimientos
no son, colgadas esperanzas
es, el no saber de nada
en un mundo de hambrientos.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
El tiempo me ha hecho bohemio
tan insignificante,
que me remonto a los deseos
cuando creía ser alguien.
Sentado en la orilla de mi río
invito, a que vengan a visitarme
los recuerdos.
¡Qué paz!
La que se oye con el silencio,
me traslada a la jungla de los sueños
y allí veo, mi juventud en busca
de alegrías con los años llenos
de juventud y esperanza.
¡La bohemia!
Es, el espíritu de las letras
para componer mis versos
sentado en la orillita de mi río.
Sumido con el transcurrir del agua
me quedo inmerso, con el placer de pensar
en la libertad extrema.
Y es mi deseo…, se materialice
lo que, en los sueños recuerdo.
Mientras tanto pienso
en aquel amor primerizo, aquel…,
que hizo temblar mis piernas
cuando a este amor di, el primer beso.
¿Estaré durmiendo?
Si es así, por favor no me despierten.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Siempre te veo aún estando dormido
los sueños me traen la paz con el pensamiento
y establece, la conexión entre la vida y la muerte
para intentar llegar, hasta donde tu estés,
con tu punto y seguido.
Mi padre, se fue navegando por el universo
y no hay un solo día, que no destelle su rayo
para que yo lo vea, a pesar de estar dormido
pero, con la mente abierta mirando al infinito.
Son los recuerdos, tu presencia
desde aquel día, que te arrebato la muerte
te escucho, conversamos desde el silencio
y me confías la vida y yo, te sigo queriendo.
Mi padre, se fue quebrando al tiempo
con las arrugadas melodías de los llantos,
¿Cómo pudiste hacerme eso,
sin saber que te ibas
desde la negra estación perdida?
Sabes, que aunque me duerma veo,
la claridad de tu imagen, eres mi vida
y siento tu creación viendo tu bendita prole,
que son, aires de fantasía en tu universo.
No sé si los veras, están aquí abajo
son tus nietas, son tus nietos,
la proyección de tu alma
para agrandar tus recuerdos…,
desde donde estés, si estás
por favor…, sigue navegando
siempre en mis sueños.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Me he atrevido a soñar contigo
sentados en el balcón del tiempo
mientras leíamos unos versos
en busca del mejor destino.
Hemos visto pasar palomas
por el cielo claro, inmenso
hemos imaginado un trigal
en la lejanía de las lomas.
Me he atrevido a soñar contigo
porque el vivir, es un sueño
cuando miramos en la noche
el más allá con sus nebulosas.
¡Qué prestigioso es el arte de amar!
Cuando el pensamiento es capaz
de dibujar el amor en versos
y llegar a plasmar lo esencial…,
poder dar un beso.
Me he atrevido a soñar contigo
a ver la vida con otra dimensión
a ver la fuerza de la naturaleza
la que nos creó.
Y sentados en el balcón
hacemos juegos con el espacio,
nos reímos de la nada
porque nada hay en el atrio.
Me he atrevido a soñar contigo
mirándonos frente a frente
con el lenguaje de las miradas
sin que ninguno estemos ausente.
En este largo presente,
que no es ni más feo ni más bonito
solo es, diferente.
Me he atrevido a soñar contigo.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Tengo un cuento para ti
se llama delirio,
en la cabecera de tu cama
abro sus páginas
y en ese momento
ahuyentamos al olvido
más allá de las montañas.
Ahora,
deja los recuerdos dormidos
leamos el cuento juntos
demos vida a los versos
con el amor y unos besos.
Imaginemos un camino
querido pensamiento
imaginemos unas nubes
cubriendo el cielo.
Deseo estar contigo
ver tus nuevos senderos,
deseo caminar junto a ti
y que me cuents tus secretos.
No te duermas aún
tus palabras son, tus miradas
miradas de miel y cera
al acercar mis labios, a tu cara.
Dejemos a la noche tu magia,
dejemos al día tu luz,
paseemos sin temor
por nuestro campo de batalla,
ya te has quedado dormido
querido camastrón.
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Vivo la vida y destierro la muerte
en el recreo del tiempo.
Las manillas del reloj no se detienen
siguen y siguen dando vueltas.
Qué más da, la vida se sumerge
en el mar de lo estupendo.
Se para con la muerte
las burbujas son, aparentes.
La vida me mira, necesito vivir
para entender lo que sucede.
Y observar el mar de lágrimas
de las cabezas grandilocuentes.
Al ingerir la oscuridad de la muerte
con burbujas o sin ellas, será la nada.
Se apagará la luz, con nombre extraña
¡Para qué mencionarla!
Autor: Eufrasio Navarro Fernández
Cuando decaiga la tarde.
Soñaré en la penumbra
con todo lo que ocurre,
bueno o malo en la parte
de la vida errante.
A veces,
la vida se convierte en cobarde
con desasosiego y angustias
sin un futuro para abrigarte.
¿Cuál sería el camino a seguir?
¡Quizás la luz! Al sol le pediría,
si en su rumbo hallara
lo que aquí abajo faltara
¡Cuánto, yo no daría!
Cuando decaiga la tarde.
Escribiré mil poesías
y encontrar en el arte
la paz, el sosiego
y las fantasías
con mis maneras sencillas,
de la escribanía.
Cuando decaiga la tarde.
Con la oscuridad extendida,
quiero hablar de esperanzas
porque no sé, si veré el día.
Es por ello, que en la noche busco
sus alabanzas
y la luz, que vendrá con el día.
Mire usted señor Alzheimer,
esta tarde al ver el atardecer
he comprendido,
que a los que usted visita,
han vencido
le han dado la cara conmigo
porque soy
el amanecer que los alumbra
día tras día
Usted solo acecha sin saber
cuándo será el día,
yo disfruto de su concierto
de sus gestos, de sus risas
yo, soy la vida.
Siempre se mueve usted en el ocaso
yo sin embargo, camino con ellos
siempre, con mi sonrisa
anidando sueños en su estado.
¡Si usted trae atardecer!
Mis versos adornan sus sentidos
para emprender la noche
con música guiada en melodía
en la sonata del amor
de su estado reconvertido.
Ahora no toca,
déjenos platear la noche
con sus estrellas diseñadas,
que se clavan en la pupila
de nuestros ojos
y sentir el amor con la frescura,
el de antes con el de ahora
Por favor, váyase señor Alzheimer,
que es tarde y no le toca.
Esta mañana he abierto la ventana
Mientras te contemplo acostada
¡Cuidado! He advertido al viento,
que no remoline tus sueños
al ver, que estas enamorada.
Todo se ensancha
cuando estoy contigo,
quiero ser el que rescata
tu amor dormido
y darte, mil besos en rama
cuando despiertes bella dama.
Mi amor por ti es, puro sentimiento
que fluye muy dentro del alma
para decirte con el silencio
cuantas palabras mágicas
adornadas con un te quiero
Le pediría a la vida
un poco más de tiempo,
un gesto con mis recuerdos
para los que en mi habitan.
Solo pediría eso.
Acariciar con mis manos
un poquito más el cuerpo,
de mi compañero o compañera,
que el tacto refleje en mis dedos
las caricias de otros tiempos.
Solo pediría eso.
Pronunciar el nombre correcto
aún, del que junto a mí
dimos vida.
Solo pediría eso.
¡Si viene el señor Alzheimer!
Regalarle mi poesía
y entonces el que observa
aprenderá lo que es…, alegría.
Solo pediría eso.
La paz del poco tiempo,
que hay al final del día;
pero seguiré amando
en mi extraño recuerdo.
Solo pediría eso.
Acordaros de mi poesía,
yo me despido…, con el hasta siempre.
Ya conozco esa sonrisa,
esa mirada,
ese movimiento de tu cabello,
esa sombra que se forma tras las rejas,
esos silencios que me gritan cuando espero,
a que salgas de esa residencia sin salida,
donde el olvido se apodera de tus sueños
donde las noches te acicalan con desvelos
Y el día vuelve a nacer,
y tú más joven
o eso crees,
y tú menos tú,
yo ya lo sé
que no es por ti,
que es por él
Te arrastra al cautiverio,
a la pérdida de tu propio ser
Y el mundo vuelve a girar,
más bien nunca paró,
la vida sigue y tú te vas,
aunque aún estás
pero sin estar
al menos tú
Yo ya lo sé.
Autor: David Macdonald Domínguez
Tu ausencia en esta noche, madre, es arroyo sin montañas,
una voz dulce de maestra, una caricia anhelada.
Tu ausencia en esta noche, es un reloj de madera,
una sombrilla vacía, dulce canción de escuela;
Si escribiese plenitudes, en lugar de carencias;
si tu memoria bastara para escapar de esta demencia;
pero ya ves, madre, soy un poeta más persiguiendo la tristeza,
reabriendo viejas heridas, dibujando la muerte en cada poema…
Cada golpe que recibo es un verso por escribir,
una llaga por curar, otro anhelo que cumplir,
aun así, busco aquí el verso inútil que justifica la vida,
el oculto silencio, las renuncias conocidas…
Si la muerte trae miseria, ¿A qué indagar en sus entrañas?
¿Por qué pensar que unas palabras han de valer lo que aún nos queda?
Hoy, subastan los recuerdos, sin haberme preguntado,
cuatro grises empleados con corbatas de gusano;
y un extraño en el ropero, va pujando por llevarse,
mi uniforme de primaria, algún abrazo no dado;
Mientras me roban el mundo, la voz de tu fantasma,
oculta en los rincones, disimulando esperanza,
me susurra los espacios que no serán llenados,
las voces que se han ido, los rostros olvidados…
Tu ausencia en esta noche, es un niño arrepentido,
soledad sin caretas, hospitales vacíos;
Tu ausencia es más que nunca, madre, albañil de mis murallas,
un arrullo dormido… otra isla en el alma…
Autor: Fabricio N. Fornero
Poema de un enfermo de Alzheimer
No me pidas que recuerde,
No intentes hacerme entender
Déjame descansar y saber que estás conmigo
Bésame en la mejilla y cógeme la mano
Estoy más confundido de lo que piensas
Estoy triste, enfermo y perdido
Todo lo que sé es que te necesito
Que estés conmigo a cualquier coste
No pierdas tu paciencia conmigo
No me regañes, maldigas o llores
No puedo evitar la forma en que actuó
No puedo ser distinto aunque lo intente
Solo recuerda que te necesito
Que lo mejor de mí se ha ido
Por favor, no me falles y quédate conmigo
Quiéreme hasta que mi vida termine.
Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas mucho haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes pero nunca desistir
Tras las sombras de la duda,
ya plateadas ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano,
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha,
pues por más que en la brega tengas que sufrir
¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir!
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
Date una tregua, ¡pero no claudiques!
«Porque en esta vida nada es definitivo,
toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve».
Autor: Albert Anker
No me pidas que recuerde,
no intentes hacerme entender,
déjame descansar y déjame saber que estás conmigo
Besa mi mejilla y toma mi mano
Estoy confundido según tu concepto,
estoy triste, enfermo y perdido,
lo único que sé es que te necesito,
que quiero que estés a mi lado
No pierdas la paciencia conmigo,
no reniegues ni maldigas ni llores,
no puedo hacer nada para cambiar,
no puedo ser diferente aunque llores
Solo recuerda que te necesito,
que lo mejor de mí se ha ido,
no te alejes de mi lado
¡¡ÁMAME HASTA QUE MI VIDA ACABE!!
Autora: Olinda BugsBugss Barreiros
Has caído en tu propio olvido,
tu identidad desconoces.
Has dejado de recordar tus recuerdos más precisos
De la vida, no eres consciente
Quisiera creer que no te interesa,
que de ella te escondes voluntariamente
Quisiera que el Alzheimer no fuera el gobernante de tu mente
Que de ese gran olvido algún día volvieras,
que fueras capaz de mirarme…
de decirme lo que piensas
Más aunque no recuerdes… !sientes!
De mis manos, tu piel recibe mil caricias
Aunque no recuerdes… !aún vives!
Por eso puedes sentirlas
y no eres indiferente al sol,
que a última hora de la tarde tu dulce rostro acaricia
Sientes su leve calor
Un calor que no te abrasa y cálidamente te mima.
Autor: Ramón Álvarez Jiménez
Siento un dolor tan grande
que me desgarra el alma
cuando te veo, en tu mundo
donde solo tú andas
Tan cerca de mí estás
y no siento tu mirada
tan lejos a la vez
que no conozco tus palabras.
Esa inquietud, ese miedo,
ese volver a la infancia
¿Dónde fueron a parar
tú fuerza, tu coraje,
tu alegría ¿por qué no te enfadas?
Buscando sin descansar
buscando sin encontrarte.
Autor: Nani Sánchez
No descansa la memoria
en cálidas sábanas de lino,
solo se nutre de los espasmos
que la felicidad y el dolor
le han dejado cosidos
Luego viene el olvido
vestido de pelos blancos
y va limpiando del recuerdo
todo lo que representamos
y todo rastro de lo que fuimos
¿Quién soy yo?
¿Quiénes mis amigos?.,
…si ya no recuerdo quien soy
ni reconozco a mis hijos
¡Soy la nada en el mundo de los vivos!
Autor: Afa Torrenueva
No digáis que no recuerda
ni mi nombre ni mi voz,
ni las canciones tan bellas
que tantas veces me cantó
Le hablo y no se da cuenta
que se rompió mi corazón,
al no encontrar la respuesta
que busqué en la explicación
Quisiera que llegue el día
que tu mente se despierte,
y me digas con alegría
que te acuerdas de repente
Porque tú eres mi madre
y no quisiera que lo olvides,
que tu amor es incomparable
y mi dolor irresistible
¡No me olvides madre mía!
Y recuerda que te quiero,
aunque no tengas memoria
para mi eres lo primero
Quiero dedicarte madre
todo el calor de mis versos,
por ser la estrella más grande
que da luz a mi universo.
Autora: Antonia Navarrete Lebrato
¿Y tú quién eres?
¿Qué haces aquí hoy?
¿Por qué me miras
si no sabes quién soy?
¿Y tú quién eres?
¿Por qué me besas?
¡Dime a que viniste!
que yo aún no lo sé
¿De qué me hablas?
¿Y tú quién eres?
Me coges las manos
¡y dices que me quieres!
¿En que estás pensando?
¡Veo tu mirada ausente!
yo te estoy hablando,
creo que no me entiendes
¿Por qué estas llorando?
Yo te veo muy triste.
¡No sé qué ha pasado
ni sé que decirte!
¡HIJA! Que duro es!
saber que me hablas,
y no poder recordarte
porque la memoria me falla.
Autora: Antonia Navarrete Lebrato
Van los sueños venciendo la memoria
de este anciano postrado en el olvido
que intenta recordar su propia historia
Más no es fácil retornar lo que se ha ido
al pozo sin luz del inconsciente
como un tiempo que jamás fuera vivido
Se hunde hasta la nada de su mente
bajo una piel curtida y arrugada,
y una mirada terriblemente ausente
Como una foto vacía y enlutada,
se hace negrura el color de tanta vida,
en mala hora perdida y olvidada
Elevas con tu mano envejecida,
en un gesto acusador ¿contra qué cielo?,
la pena silenciosa que en ti anida
Y buscas ya, sin norte y sin consuelo,
como un ciego entre las sombras del pasado,
la inexplicable razón a tanto duelo
Ahora que tu voz ya se ha quebrado,
ahora que tu boca balbucea,
ahora que tu espalda se ha encorvado
¿No existe un Dios conmovido que te vea
y en un milagroso gritar, caiga tu velo,
resuelva en luz la oscuridad que te rodea?
Que vuelva al polvo lo que es polvo del suelo,
que el barro vuelva a sustanciarse con la tierra,
que jueguen Dios y Satanás su propia guerra
más, que grite el hombre y calle al fin la voz del Cielo.
Autor: Fortu Bitán Bitán
Pasaré por ustedes como una brisa,
una de esas que muera donde el mar
silencia su tempestad
Moriré de sus recuerdos
como mariposas, aquellas que viven
pocos instantes y nada más
Dejaré de ser parte de sus vidas
cuando mis alas crezcan y mis memorias vacías
ya no los clamen más
Les recordaré por un instante eterno,
el cual perecerá al tiempo
que mis ojos despierten al cielo inmenso
y las bancas alegrías vividas
desaparezcan al momento
Cuando las fotos se ajen de viejas
o sean simples flores de papel,
y en mi mente ya no encuentre nada,
solo un lienzo blanco y yo sin pincel,
habré olvidado sus nombres
y no les miento si les digo que mi vida también.
Autor: Ment-Enferma
Sentí la sorpresa del olvido,
tuve aquel abandono del recuerdo,
vi que se alejaba cuanto he querido
y grité haciendo eco en el silencio
Sentí perderme en el vacío,
en lo más oscuro de lo incierto,
como la certeza de estar muriendo
con el terror de quedarme vivo
Sentí el impulso de salir corriendo
porque sentía que había partido,
soñé con desespero no estar vivo
en el despertar del desacierto
Sentí el deseo de llorar contigo
y llevarte por siempre en mi pecho,
despedirme de todo lo querido…
amado, vivido y hecho.
Autor: Beto Aveiga
Tu ausencia en esta noche, madre, es arroyo sin montañas,
una voz dulce de maestra, una caricia anhelada
Tu ausencia en esta noche, es un reloj de madera,
una sombrilla vacía, dulce canción de escuela;
Si escribiese plenitudes, en lugar de carencias;
si tu memoria bastara para escapar de esta demencia;
pero ya ves, madre, soy un poeta más persiguiendo la tristeza,
reabriendo viejas heridas, dibujando la muerte en cada poema…
Cada golpe que recibo es un verso por escribir,
una llaga por curar, otro anhelo que cumplir,
aun así, busco aquí el verso inútil que justifica la vida,
el oculto silencio, las renuncias conocidas…
Si la muerte trae miseria, ¿A qué indagar en sus entrañas?
¿Por qué pensar que unas palabras han de valer lo que aún nos queda?
Hoy, subastan los recuerdos, sin haberme preguntado,
cuatro grises empleados con corbatas de gusano;
y un extraño en el ropero, va pujando por llevarse,
mi uniforme de primaria, algún abrazo no dado;
Mientras me roban el mundo, la voz de tu fantasma,
oculta en los rincones, disimulando esperanza,
me susurra los espacios que no serán llenados,
las voces que se han ido, los rostros olvidados…
Tu ausencia en esta noche, es un niño arrepentido,
soledad sin caretas, hospitales vacíos;
Tu ausencia es más que nunca, madre, albañil de mis murallas,
un arrullo dormido… otra isla en el alma…
Autor: Fabricio N. Fornero
Por ser el bastón
donde puedo apoyarme,
gracias de corazón
por quitar mi hambre
Por quitar el llanto
de toda mi nostalgia,
y ser mi gran bálsamo
con toda tu fragancia
Por ser la gran estrella
que me da su alegría,
por ser mi gran doncella
y darme tu fantasía
Gracias por tu bondad
y dedicar tu tiempo,
lleno de generosidad
evitando mi sufrimiento
Aunque no te llame
vienes a mi encuentro,
me dices que me quieres
aunque yo no lo recuerdo
Tú me coges las manos
yo te miro en silencio,
y sé que tus cuidados
son mi gran privilegio.
Autora: Antonia Navarrete Lebrato
El padre se ha quedado niño,
débil. Casi un soplo, un aire
puede tirarle al suelo. Ahora
sus huesos son arcilla frágil
o tallos de cristal. Se queda
parado y nos pregunta por las
cosas más entrañables, como
si no las conociera. Niño
se me ha quedado el padre. ¿Pero
quién riñe al padre, quién le deja
sin postre o de rodillas? Llora
a veces como yo lloraba
entonces en sus brazos. Y no
puedo acunarle yo en los míos,
tal él a mí. ¿Cómo se dice:
que viene el coco, padre, ea,
que no resulte monstruosa
farsa? Estoy junto a la orilla
de este niño que ya no llega
a hombre, que no entiende nada
más que su soledad, su frío,
siempre su frío, aun en agosto
Ya no recoge mi palabra,
perdida por un aire ambiguo
¡Cercada soledad! ¿Es éste,
lejano, que se apaga como
se muere un astro, torna opaco.
Autor: Ramón de Garciasol
Traen las vidas que envejecen,
sueños tan largos;
aciago que precipita al olvido,
pensamientos que divagan;
entre estallidos de ira,
y duermen en la añoranza
Pintan historias difusas
miradas; que se pierden por momentos.
Vuelan las ideas,
por la ventana de la confusión
En la agonía ensombrecida
¡Que oscurece lo cotidiano!
!Despierta! a la sensibilidad de la música
A los colores, a la magia del sol
esmera tu pulcritud;
¡amígate con la risa!
Entremos a su mundo,
aislado y vacilante;
a traer los pensamientos
¡Con gráficos y amor!
Hablar con voz suave,
libros que acompañan para distraer;
cuentos para sentirse más amado
Serene su rostro,
así los nervios tirantes;
se refresquen en la ternura
¡De quien los cuida!
Autora: Catalina González
Hay momentos que se viven con la pena del recuerdo
Hay instantes que se olvidan con el paso del tiempo
Hay lecciones que se aprenden con la fuerza de lo eterno
Y yo me acuerdo, de tu nombre, tu pasado y tu silencio
Tú, simplemente te olvidas de quién has sido
Y de todo aquello que un día te dio sentido
Olvidar, quizás, es un gran regalo, un don divino
No un doloroso castigo
Imagino
Sin sentido, sin recuerdos, sin memoria,
ni aprendizajes a los que tristemente aferrarte,
sencillamente existes flotando en la pura inconsistencia
del misterio incoherente de la vida y del destino
Mas sintiendo y deviniendo con la esencia de los años,
sumergida en los puros sentimientos del amor, la inocencia
y del antaño
El recuerdo ya no es relevante
Eres
Tan sólo eres
Y eso es lo más importante.
Autor: Pablo A. Barreda
Yo no sé a dónde van
ni de dónde vienen,
sólo sé que pasan por mi mente
¿Será que no me escuchan?
¿Será que no comprenden?
Yo sé que están ahí,
aunque ninguno me comprende
Tal vez porque no me ven,
tal vez porque no me sienten
Yo veo muros que ellos no ven,
yo siento cosas que ellos no sienten
¿Será que mi familia no me ve?
¿Será que mi familia
no me escucha?
Ellos están ahí y no me ven,
ellos están ahí y no voltean,
parecen ignorarme;
Tal vez porque mi familia
ha dejado de creer,
tal vez porque me siente ausente.
Yo sigo pensando
que la vida permanece por ahí,
un poco escondida y a la deriva,
un poco loca y un poco niña,
pero siempre viva,
aunque con el corazón deshecho,
con el corazón vacío
Yo no sé de dónde vengo,
ni a dónde voy;
pero esa gente que me sigue,
que me cuida y me dice:
“Por aquí…” y “Por acá…”
¿Será que ellos también
habrán perdido el rumbo
y no saben a dónde ir?
¿Será que ellos también
están perdidos y recurren a mí?
Hoy la vida me ha enseñado que
no siempre gana el que tiene más
o el que cree saber lo verdadero,
ni el que tiene la razón
Gana el que tiene amor,
el que sabe dar,
el que comprende
al que no comprende
y el que no se olvida de aquel
que todo olvida.
Autor: Federico Ortiz Moreno
Desposeído estoy de cada herencia
que me legaron siglos de cultura,
desde mi internamiento en la angostura
desembocando en tal insuficiencia.
Nunca lo vi llegar, glacial ausencia
prolongándose en mí, gris tachadura
de rasgos y perfiles, apertura
a cámara de sombras, decadencia.
Al gran vacío aislándome la mente,
penetró cada nombre procedente
de mi entorno andariego y familiar.
Isla desierta soy, sin plan ni historia,
un agujero negro en la memoria,
un ritmo de sonámbulo al andar.
Autor: Francisco Álvarez Hidalgo
Está sentada frente a mí
Con la mirada perdida
Sus labios ya no sonríen
ni su boca dice nada.
Es una sombra viviente
moviéndose por la casa
No sabe lo que quiere
no entiende lo que pasa.
Siempre fue muy diligente
dicharachera y alegre,
Ahora va de aquí para allá
como una perdida se mueve.
Esa maldita enfermedad
que al ser humano adormece
Privándolo de su memoria
y a la que llaman Alzheimer
Están, pero no están,
se mueven pero no sienten
Hay veces que sonríen
casi nunca entienden
¡Qué enfermedad más cruel
esa que llaman Alzheimer!
En nuestras manos está
procurarles atención
hacer su vida más fácil y llevadera
ayudarles poniendo en ello el corazón
Nadie está a salvo
de esta enfermedad,
que mata en vida a las personas
convirtiéndolas en estatuas de mármol,
sin movilidad.
No entienden, no conocen
Cada día sufren más
¡Está maldita enfermedad!
Lo que avanza por un lado
por otro retrocederá.
Autor: Miguel Laguna
Oh noche anudada
de vacía desmemoria
en que se apaga seca
la halagüeña sonrisa!
(Y esta noche es más oscura que un infierno)
Y no sabes ya ni para qué es el día
ni quien es tu viejo vecino,
ni para qué los hijos y la ternura,
ni la mujer al lado cada noche
ahogándose su vida en un largo respiro
Trepidante oscuridad
te deshace a jirones,
y las cosas son pétreas
sombras sin razón:
da igual la existencia de una silla
o la hogareña mesa en idéntica
armonía con tu olvido
Y el retrete siempre impregnado de miseria,
y la cocina a todo vapor
cociendo la verdura de los días;
la noble y locuaz lora que te bate en dicción…
Un diminuto ser en bicicleta
orbita el cadáver de la memoria
desconociendo el fin del amor,
la duda reina en tus cuatro costados,
y esta noche es más oscura que un infierno.
Autor: Frank Ruffino
¡Silencio enfermero, tómalo con calma,
Que no está dormido,
Sólo duerme el alma!
¿Qué fue de aquellas potencias
que se decían del alma…?
¿Qué fue de su gran memoria?
¿Qué, de su voluntad?
¿Qué fue de su entendimiento
y cariño a los demás?
¿Sufre con su enfermedad?
¡Todo se le fue perdiendo
olvidó a su familia
y no sabe dónde está!
¿Qué fue de aquellas potencias
que se decían del alma…?
Era torrente de amores
y ahora es un vegetal:
¡No conoce su maceta,
ni tampoco al jardinero
que allí lo quiso sembrar!
Es como aquella flor,
que ya no tiene el perfume
de su alegre primavera: sólo conserva el color.
Yo digo con alegría,
sin que esto sea quimera,
que el alma vive y perdura
con sus potencias certeras.
Por eso pienso y medito que,
aunque lo vea en silencio,
yo lo quiero siempre igual,
y lo acaricio y lo beso,
y pienso en su eternidad.
El alma siempre es el alma
Y habla con Dios nada más.
Respetemos sus silencios:
¡Con ellos nos quiere amar!
Autor: Joaquín Colodrero Ávalos
Allí estás, apenas al alcance de mi abrazo
Y no me ves.
Tu mirada está ¡tan lejos! Profundamente nostálgica
Y…no me ves.
¿Qué historia se pasea del otro lado de esa ventana
qué atraviesas con tus ojos brillantes?
Se ven tan tristes
Como el doloroso aleteo de un pájaro mal herido
Es la vida…Mamá
Esa vida tuya que te ha herido
De lejanos fracasos, de recientes temores
Te ves tan pequeña, tan desprotegida…
Y no me ves.
Quisiera gritar muy fuerte
para que sepas que te extraño,
¡Para que me veas mamá! solo eso…no pido más
Fui invitada al banquete del dolor, aquél día…
Cuando, en tu esfuerzo por calzarte,
cada uno de los zapatos
estaba ubicado en el pie equivocado
Y…lloré.
Te estás yendo de mi vida. Te escapas
Inexorablemente, de la cordura
De la realidad de tu historia reciente
caminas lentamente hacia tu pasado
Tus fantasmas llenan mis espacios
me invitas a jugar tus juegos
A llorar tus lágrimas a reír tu risa,
Pero…no me ves.
Ya no soy tu hija, tu Marujita…tu pequeña
Y es tu lenguaje extraño
el que sostiene este momento
de estar a tu lado seguirlo ¡duele!
Pero es entrando en tu mundo
que disfruto tu mirada, tu sonrisa, tus historias
Y entonces ¡me ves!
Ya no podré pedir perdón por lo que no te di
Por mi impaciencia, por mis jóvenes arrebatos,
por reprochar tus miedos por no entender tu amor…
Debo aprender a sostener tu frágil existencia,
a acunarte en mí regazo, transformarme…
En madre, de mi madre.
Tus nietos, no existen en tu mundo
tu esposo es un desconocido
¡Qué tristezas tan grandes te han herido!
¡Qué dolor ha lacerado tu alma!
¡Que ya no quieres estar!… pero ¡estás!
Y están tus manos pequeñas
que se toman de las mías.
Tu abrazo chiquito, tu sonrisa de niña
Y… ¡no estás!
Y no está tu caricia! Tu consuelo a mis penas!
Tu beso por las noches, tu emoción y tu miedo
en ese sublime momento de parir mis hijos
Te estás yendo de mi vida y te estoy extrañando
No quiero que me veas llorar tu ausencia
Caminaremos de la mano, los senderos de tus sueños
Y…, reiré tu risa, jugaré tus juegos
Y…, lloraré tus lágrimas…
Autora: Maruja Perera
Sus recuerdos están guardados
en su mente “reciclados”,
amontonados se encuentran
nunca más serán contados
Ser como un niño pequeño
nunca el tiempo que ha pasado
no mantiene tan siquiera
el recuerdo del tiempo transcurrido
Esta enfermedad tan ingrata
haciendo mucho daño al que la padece
para llenar de mucha paciencia
a los que acompañan y padecen
Es tan solo el cariño y “amor”
de tener paciencia a raudales,
mantener el amor por ellos
tratarlos siempre como normales
Si algún disparate en su boca
que su mente no refleja
son signos de esta enfermedad
por ser muy mala y compleja
Todos los acompañantes
rodeados de paciencia
tienen el deber de cuidarlos
con la ayuda de asociaciones
de buenos corazones
Será gratitud eterna en su mente
aún las lagunas de sus recuerdos
en este mundo no se aprecien
serán bien recompensados.
Autor: Gabriel Sánchez Agar
Lleva tiempo que se olvida
las fechas más importantes,
pero intenta ocultarlo
que no se dé cuenta nadie
Tiene muy mala memoria
será cosa de los años,
a veces con lucidez
recuerda muy bien el pasado
El médico le ha mandado
terapia para el olvido,
la próxima vez que vengas
que te acompañe tu marido
Ella luchó con coraje
sin miedo y con valentía,
afrontando los problemas
que le presentó la vida
Para sus hijos lo mejor
que no lé rozara el aire,
lleva tiempo hay sentada
y ya no conoce a nadie
Le acariciaba las manos
y le daba de comer,
mientras le limpiaba la boca
con cariño a su mujer
Su marido la contempla
y no le para de hablar,
y a veces brillan sus ojos
queriéndole contestar
Con la mirada perdida
la llevaba de paseo,
con mucha tranquilidad
Él también está cansado
por las cosas de la edad
¡Como la dejó el olvido
sin fuerza para recordar!
¡Como la dejó la vida
en una cama postrada!
Maldito sea el culpable
si es que lo pudiera haber,
no hay nadie que se merezca
de esa forma padecer.
Autor: José Antonio Noguero Villar
Fue un día cualquiera, no me acuerdo del tiempo,
cuando apareció la sinrazón de la vida, señor Alzhéimer
Toda la felicidad se desvanecía sin remedio. ¡Qué día!
Mi sangre se revelaba en mis venas, en mi pensamiento
Mi padre,
señor de muchos avatares de mi nacimiento
tiene ahora el mejor remedio, en su compañera,
aunque cabizbaja, porque de azotes supiera
de tantos sin sabores de la vida tan señera
Mi padre,
vida, un transcurrir de ilusiones en el espacio tiempo
Cuando veo a mi madre con el contenido sufrimiento
luchar a su vera con ese señor alzhéimer desgraciado
mirando a su compañero en un sillón sentado
Mi padre
con su pobre mente desconcertada, intentando
ser el mejor señor de la casa que todo lo ara,
con sus ojos buscando la mejor mirada, a su compañera
la mejor compañera, sus hijos, sus nietos del alma
Mi padre,
otro día, se fue ese señor alzhéimer para siempre
Aunque el recuerdo imborrable está en mi pensamiento,
hoy estoy feliz, por los que quiero serenamente
recordando aquel bien que me dejo para siempre
Mi padre,
aunque se fue, mi homenaje en su descanso.
Autor: Eufrasio Navarro
Hoy te veo llorar y lloro;
lágrimas, tal vez, por empatía
No sé si son saladas o dulces,
no esperes que te lo diga
No, no entiendo las arrugas de mis manos,
ni porqué mis huesos chirrían
No he vivido yo para estas canas
ni siento que tu pena sea la mía
Veo en tus ojos que me quieres,
que dices acordarte de todo,
que ya no soy una niña
Cuentas que mis padres ya me faltan,
que anduve en amores
y que sané tus heridas,
que de mi mano eras alguien,
que supe contar aun sin dedos;
que mi letra era bonita
Dices, dices y dices,
que repites lo que yo te decía
Hablas y hablas,
preguntas y porfías;
y yo sólo quiero escapar de tus palabras
esconderme tras una cortina,
poner las manos tras la espalda
y tararear la comparsita
¡Déjame dormir!, anda
rézame las cuatro esquinitas
Dame un beso para guardarlo,
dámelo; anda;
hazlo como yo lo hacía.
Autor: Manuel Guerrero
Te miras al espejo y no te ves,
te escondes detrás de tu reflejo
Te suplanta un extraño;
Tus manos no son tuyas,
ni tu cuerpo es tu cuerpo
Eres la triste sombra que divaga
recluida en un rostro ceniciento,
estás aquí y no eres tú,
eres la playa desolada, sin recuerdo
Tú que fuiste el cobijo y el reposo,
donde anidamos todos en tu pecho,
hoy vives sumergido
al fondo de ti mismo,
barco varado entre la arena,
pájaro herido y sin vuelo
Frágil como un temblor,
habitante vencido,
huyes despavorido de tus miedos
La noche se desata y socava tu memoria
y ahí al fondo estás tú,
las pupilas perdidas,
en medio del silencio
Y ¿sabes? Por mucho que te busco,
yo tampoco te encuentro.
Autora: Inma Diez
Aguardando como siempre
entre delirios dementes,
se ha perdido la memoria,
ha llegado el Alzheimer
Desconoces a tus pares,
no hay recuerdos latentes,
no existen los familiares
registrados en tu mente
Poco a poco…desgravando
los sueños se evaporaron
ha quedado tu hoja en blanco
te siguen acompañando
La mirada transparente,
perecederas las manos,
las preguntas son frecuentes,
no existe ya calendario.
Autora: Adri Delfini
Te escribo desde el otro lado,
desde la soledad y el desgarro
Te escribo con la certeza
de saber que no me estás esperando,
que has cambiado el amor por la pena
y la pasión por el desengaño
Te escribo para decirte
que recuerdes por mí,
las tardes cálidas, los abrazos,
mi cara, mi olor, mis manos
Te escribo para pedirte
que no olvides
lo que yo ya he olvidado.
Autor: José Sánchez-Tello
Late deprisa, muy fuerte
y se desploma sobre el mar
tejiendo su nuevo mirar
sobre la viva primavera
Escala luces, baja sombras
que deslucen las estrellas
Incordia los desacuerdos,
olvida a las memorias
Desaparece lo habido,
enciende algún destello
en la luna esparcido
sin tener cierto lo bello
Rostro y vida, deleitados
en su cruenta presencia,
las que les dan la ausencia
cuando todavía están.
Autora: Ana María Ruíz
Angosta y reducida se ha quedado
el paso de los años no es en balde
y no le queda nadie que respalde
su vida, casi al término ha llegado
Cubre de niebla espesa, blanquecina,
recuerdos de su infancia y su existencia,
forjados entre soles y carencia
de lujos bajo sombra de una encina
Ahora mira un mundo desvaído,
tras años no lo aprecia ni valora,
confunde su belleza en esta hora
con otro sin más nombre ni apellido
Sentada en el jardín, lee poesía
le vienen a la mente de repente
recuerdos y vivencias en torrente,
recuerdos que ella guarda de algún día.
¡Alzheimer! Le has robado poco a poco
la vida que ella hizo con dolor,
más ella sigue cuerda con valor.
Tamaño su coraje, aquí lo evoco.
Autor: Pedro Muñoz Madrid
Nos vemos en Nadville cuando anochezca,
justo en la intersección de dos abrazos,
cuando la sangre busca a sus homónimos
y el cuerpo en general se pone tierno
Yo llevaré memorias fragmentadas,
lleva tú lo que guardes del deseo
y alguna provisión para el camino
que puede resultar largo y tortuoso
Tal vez, si me acompaña la cordura,
vaya con mis estelas de indolencia
y algún pañuelo antiguo en la chaqueta
junto a cigarros y otras inquietudes
Tú no te olvides de llevar la lluvia,
ni la resolución en la mirada,
ni los resquicios de la hierba al viento,
ni las cóncavas palmas de las manos
Si acaso por razón de tiempo y forma
alguno de los dos no llega en punto,
es más, llega, pero quebrado y circunspecto,
que el otro lo comprenda y lo conduzca
sin dilación al borde del camino
¡Qué no se quede con la rabia y solo!
Autor: Pepejunco (Poetas hoy)
Si mi sueño se acabara
qué sería de mí
Si mi mente no te recordara
qué pasaría
Mi vida, esto no es una despedida,
es un hasta siempre
es un adiós marcado
con los labios en la frente
porque sabes que te quiero
y siempre te tuve presente
Es, esta enfermedad
de quererte la que no me deja ser libre
A mi manera, te tendré presente
en cada uno de mis
cansados días
Miedo de no reconocerte
tengo miedo, de tenerte y no poder verte
Seguro que como un niño
veré los días pasar
cada vez a más
Y lo que siento
es no poderte recordar
Sé que sufrirás
por mi culpa
perdón te pido
por si no te lo puedo pedir
Cuando ya no puedas saber quién soy
quiero que me cojas de la mano
y me lleves a pasear donde
niños paseamos
donde nuestro primer beso
donde sin miradas, nos abrazamos
Autor: Antonio Corral Sánchez
¡Hoy se ha levantado,
y no sabe quién es!
La luz que la iluminaba
acaba de desaparecer
¡Y en estos momentos,
ya no tiene lucidez!
Se han llevado sus recuerdos
sus sueños y sus ilusiones también
y vive en su Mundo
¡Dónde sólo busca las fantasías de su niñez!
Ya no abraza a los suyos,
¡por eso abrázala,
su mirada está ausente
¡Por eso mírale…!
Y dile una y otra vez
lo mucho que la quieres
y que no la quieres perder.
No la dejes sola ni un momento
y enséñale de nuevo a querer
¡Cómo ella te enseñó a ti alguna vez!
Acurrúcala en tus brazos
y abrázala después
y dile que la Quieres
una y otra vez.
Autora: Mari
Angosta y reducida se ha quedado
el paso de los años no es en balde
y no le queda nadie que respalde
su vida, casi al término ha llegado
Cubre de niebla espesa, blanquecina,
recuerdos de su infancia y su existencia,
forjados entre soles y carencia
de lujos bajo sombras de una encina
Ahora mira un mundo desvaído,
tras años no lo aprecia ni valora,
confunde su belleza en esta hora
con otro sin más nombre ni apellido
Sentada en el jardín, lee poesía
le vienen a la mente de repente
recuerdos y vivencias en torrente,
recuerdos que ella guarda de algún día
¡Alzheimer! Le has robado poco a poco
la vida que ella hizo con dolor,
más ella sigue cuerda con valor.
Tamaño su coraje, aquí lo evoco.
Es tan poca la distancia,
entre recuerdos y olvidos,
presente y pasado…
Es tan cercano
y tan fácil de cruzar,
tan poco el límite
entre el recuerdo y el olvido…
Y aún así ningún recuerdo
se puede llevar al olvido
todo lo olvidado, se vuelve recuerdo
y el mejor recuerdo se olvida
El olvido se recuerda, una y otra vez,
a tu ser atormenta y tortura…
Y me cabe la duda:
Sabe alguien acaso,
¿adónde lleva este mundo?
Este mundo conduce
¿al recuerdo o al olvido?
Si todo lo que en él sucede,
queda en el recuerdo
y luego se olvida…
¿Sabe alguien,
¿dónde quedo mi crueldad? ¿La perdí?
¿O será que nunca la tuve?
Eso, ya no lo recuerdo…
Y tampoco me acuerdo
de lo que quería olvidar,
no me lo recuerden,
porque no sé, ni quiero saber…
Y no me olvido jamás
de lo que quería recordar
aunque a veces olvido mis recuerdos,
recuerdo mis olvidos,
no me acuerdo de olvidarme
de lo que no me quiero acordar…
Autora: Eliana
Mis ojos ven pero mi alma está ciega,
observo como ríen y mi alma llora
¿Cuál será la página siguiente?
Después de escribir por horas, por que
ya no hay horas pasadas, solo recuerdo
unas pocas horas en mi memoria
Porque aunque el día tenga veinticuatro horas,
solo unas pocas me dan vida
Mi corazón recuerda, mi alma siente y mi mente olvida
Hoy recuerdo que estoy en un asilo y pronto
será otra página en el olvido
Alzheimer quiso venir a estar conmigo.
Autora: Viviana Cernadas
No quisiera tener que completar
pensamientos dramáticos,
pero esto no va bien:
No recuerdo el rumor de tu cintura,
no sé poner café
¿A qué huele la canela…?
¿Alguien puede indicarme la charla de los pájaros?
No, no sé cuál es el color del cielo,
y mira, hace rato que estoy mirando
con los ojos de lo trascendental,
pero se desvanece
como una delgadez de vena rota,
sin memoria, sin mí
¿Alguien puede indicarme la palabra y la brisa?
Yo conocía el aire y los gorriones
de todas las mañanas,
pero esto no va bien:
No recuerdo la forma de las cosas,
observo desde cerca,
no sé poner café…
¿Te dije que el invierno vuelve blanco el tejado,
que a veces lloran sin saber por qué,
mis etapas, mi sombra y sus pisadas?
¿Te dije que la noche es como un éxodo
y que me embiste el miedo
por si acaso confundo lo vivido?
No sé poner café…
Tampoco sé tu nombre. No deja de llover.
Autora: Paloma Corrales
Aunque tú ya no sepas
quien hasta ayer fui, ni quien soy hoy
porque el “Alzheimer” de tu mente
los recuerdos te robó…
En la mía los conservo
intactos para los dos…
Eres el amor de mi vida
el que Dios me regaló
El que caminó a mi lado
en las alegrías y en el dolor
El que miraba junto conmigo
salidas y puestas de sol…
El que reclinaba su pecho
en el mío, buscando calor
El que me compraba rosas
y me escribía poemas de amor
El que me juraba amor eterno
más allá de la pasión…
El que derramó muchas lágrimas
cuando dimos el sí ante Dios.
Hoy que tu mente no brilla
y que ya no sabes quién soy.
Para mi sigues siendo el hombre
que conquistó mi corazón…
Esta enfermedad ¡tan triste! No será una barrera
que se interponga entre vos y yo.
Seguirás siendo mi alma gemela
porque ni la muerte acallará este amor
Con mis ojos te expreso todo lo que siento
no es un compromiso, es mi comprensión
hacia un ser que me dio su vida por entero
y porque sea feliz siempre se jugó.
Autora: Libia Beatriz Carciofettira
Van emergiendo recuerdos
ahogados antaño
en la profundidad
del tiempo,
mientras la vida,
lentamente se esconde
entre sus dedos
Su reloj, en alguna
recóndita época se
detiene,
náufragos hoy entre
las lagunas del
presente
Y enredados en su
propio delirio,
conversan con «aquellos»
que se han ido
El cuerpo les falla,
la memoria, la han
perdido.
Autora: Esperanza Mas Llabrés
Quisiera bailar con tus tristezas
arroparte en tus noches con amor
pero veo que no me reconoces ya, madre…
Esa enfermedad maldita que causa tanto dolor,
mi corazón de miedo bombea esperanza
tu mirada perdida me hace sufrir
pero yo soy como aquel tapiz, aquella mancha
que según la mires ni sabes porque está allí
Como aquel águila que se pierde en la montaña
mis palabras son nanas de una cuna pobre
y sé que ni entiendes cuando alguien te habla
por mucho que huyas cuando te escondes
La Luna está muerta, muerta de verte así
y aunque te tragues tu amargura solitaria
recuerda que siempre yo estaré aquí,
luchando aquí detrás de tu sombra
velando día y noche por tu felicidad
pasando las horas, los días, los meses
temiendo que un día llegue Navidad
Por faltarle el canto de esa boca vieja
aquellos villancicos que cantamos todos
queriendo ser miel de la misma abeja
que de tanto cantar nos quedábamos sordos
Estás y no estás eso es lo que duele
ignoras el cariño que te da mi amor
y cuando te hablo las letras se mueren
porqué tú ignoras hasta que soy yo.
Autor: Juan Luna Llac
Hoy se ha levantado
y no sabe quién es
La luz que la iluminaba
acaba de desaparecer
y en estos momentos…
ya no tiene lucidez
Se han llevado sus recuerdos
sus sueños y sus ilusiones también
Y vive en su mundo
donde sólo busca…
las fantasías de su niñez
Ya no abraza a los suyos
por eso abrázale
Su mirada está ausente
por eso mírale
Y dile una y otra vez
lo mucho que la quieres
y que no la quieres perder
No la dejes sola ni un momento
y enséñale de nuevo a querer
como ella te enseñó
a tí alguna vez
Acurrúcala en tus brazos
y abrázala después
“Y dile que la quieres”
Una y otra vez
Hoy es jueves dieciocho,
Mirada de hombres
y recuerdos de voces…
Mañana tal vez no cuente,
es probable que dude de ser paciente
¿Lloro por sueños, o sueño por llantos?…
No recuerdo lo de ayer pero si lo de hace tanto…
Pienso, pienso y trato de recordar
¿lleva papas?, ¿tiene harina? ¿cuánto lo debo cocinar?,
¿es azul?, ¿es amarillo? ¿qué número va primero?
Y él, ¿es mi amigo o es sólo el cartero?
¿Es eso el llanto de un bebé o el sonido de una cesta al caer?
¿Por qué no recuerdo las diferencias?…
¿Hace cuánto ocurrió el suceso? ¿un mes? ¿poco tiempo?
¿Y por qué no recuerdo lo que vi en aquel velero?
¿Qué era eso?, ¿Por qué ni tus ojos recuerdo?
…Que agobiante este vacío
El de vivir sin recordar el camino
y el de no poder recordar cúal es el calor y cuál es el frío…
Pero, ¿cómo caminar sin ningún camino?,
¿Por qué pisar aquel destino?
¿Y por qué ya no siento tu haber escrito?
Dolor… angustia… miedo… vacío…
Terribles sentimientos que me hacen correr hacia la vista de ojos caídos…
Pero, ¿por qué quiero recordar lo que para mí no tiene sentido?..
Pensar que me pierdo en mi propio motivo,
y que todos los recuerdos se quedan en el olvido…
…Nunca te rías de quien olvidó su guía
Ayúdale y recuérdale como vivir la vida
No te dejes llevar por la ira
Y no lo dejes olvidar la alegría…
Autora: Valeria Provenzano L.
Antes de que te fueras grabé a escondidas tu risa
para que en horas muertas, me adelantara el reloj
Antes de tu partida hacia esa nada infinita
copié tu cuerpo desnudo en mi lado del colchón
Y de lunes a domingo en las horas de visita
miro, buscando sin verte, donde supongo que estás,
amarrándote a mi mano voy viviendo esta agonía
de saber que ya te has ido. Y no te vas…
Cuando vuelvo a nuestra casa, busco el eco de tus pasos
y esos ruidos que me hacían renegar
tu programa preferido, esas risas y tus cantos
Y el silencio no me deja respirar
Ya no marco el calendario, no hay futuro para mí,
mi presente está en tus manos y no sabes que está ahí
Y disculpa, si mañana no me acerco,
si mi rosa no acompaña a tu jarrón,
sin ti, vida, yo hace tiempo que estoy muerto
Cómo veo que no vuelves,
esta noche , decidí, que ya voy yo
Autor: Miércoles
La belleza, la inteligencia,
sometidas, sumergidas,
en lagunas oscuras
sin posibilidad de un mañana
Sus ojos
en otro tiempo
resplandecientes de luz,
fueron interrogantes silentes
del día a día, ausentes
Su voz
acariciante melodía
que aconsejaba y guiaba,
fue acallada atrozmente
en laberinto sin salida
presagio del amargo final
Sus manos suaves
cálidas como la seda,
se transformaron en palomas abatidas
sin posibilidad de volar
Su sonrisa
¡Dios… su sonrisa!
Acogedora y amante,
despejando dudas y malos humores,
se rompió en mil pedazos
al no poder soñar.
Autor: Isabel Miralles
Si me ves y te das cuenta que no veo,
mírame
Si me ves y te das cuenta que no oigo,
háblame
Si me ves y te das cuenta que tartamudeo,
escúchame
Si me ves y te das cuenta que no te puedo tocar,
tócame
Si me ves y te das cuenta que me cuesta moverme,
muéveme
Si me ves y te das cuenta de que he caído,
levántame
Si me ves y te das cuenta de que tirito,
abrázame
Si me ves y te das cuenta de que lloro,
déjame llorar
Pero no dejes nunca de mirarme, de hablarme, escucharme, de tocarme, de moverme, de levantarme, de abrazarme.
Y por encima de todo:
No dejes nunca de quererme.
Autor: Aleix Freixas Torras
Siento que no recuerdes mi cara
Siento que no sonrías como antes
Siento que tus días a veces sean sombríos
Siento que algunas noches tengas miedo
a pesar de que te coja de la mano
Siento que me mires y no me veas
Me duele que poco a poco dejes de ser quien fuiste
Me duele que olvides lo que un día aprendiste y me enseñaste
Me duele solo poder hacerte compañía
Y aun así que te sientas a solas
Lucho cada día por ti, por mí
Lucho ante la impotencia de no admitir que poco a poco te vas
Lucho porque comas, que lleves el pelo como siempre te gusto
Lucho porque no dejes de ser tú misma
Lucho por no perderte tan deprisa
Perdóname si muchas veces te riño con o sin motivo
Perdóname si olvido que tú olvidaste que hoy es mi día
Perdóname si te fuerzo más de lo que debo
Perdóname si te pido que me mires
Perdóname si te pido que me oigas
Perdóname si te pido que me llames por mi nombre
Gracias por darme la vida, por amamantarme
Gracias por cuidarme cuando me subía la fiebre y lloraba sin parar o sin motivo…
Gracias por llevarme de paseo, por acompañarme el primer día al cole
Gracias por decirte mil veces no a ti misma en pos de mí
Gracias por curarme las heridas,
gracias por tus cálidos y fuertes abrazos y besos
Te agradezco que a pesar de todo lo que hayamos sufrido y nos queda por sufrir
Yo haya aprendido a cerrar mis ojos y mirarme por dentro, a reflexionar, a contener las prisas, a caminar despacio junto a ti en tus paseos,…..
Gracias
En un lugar en la trampa del recuerdo
se olvidaron de los despertadores,
de las nueve a seis, de la rutina,
del andar con la sombra en los talones
por el metro entre muertos con corbata,
como un réquiem de marchas militares
Se olvidaron de los plazos, de las letras,
de los bancos, los créditos, el lastre
la luz, el gas, el agua, las maletas,
el petróleo, los coches, los aviones,
las banderas, los muros , las prisiones,
los números, las cuadriculas, los renglones
Perdieron por el camino los ayeres,
las heridas, las mentiras, los ladrones,
los dolores de cabeza, los temblores,
los callejones sin salida, los tizones,
los funerales a las doce de la noche,
las resacas, los portazos, los adioses.
Autor: Pometeo (Mundopoesia)
La ventaja que la historia pase
sin movernos un mililitro
es que a nosotros nos cambia
lo que mira de regreso
a lo lejos mujeres imposibles
dicen adiós
mucha es la tragedia que la cuento siempre
los seniles somos perros
alegres de palmas y galletas
aullando sin luna o cuando hay
yo escuché buscarte entre mis cosas
algo para convencerme de mi tiempo
que mis manos ajadas son piel y no caminos
donde pasan personas no caricaturas
algunas y todas mías
voy a reir solo
igual que llorar o mearme
posiblemente olvide los alimentos y libros
o que alguna vez me pobló una selva
especie de carne y animales verdes
todo confundido
para no verme oxidado y llantas pinchadas
inasible en ese berrinche
que no entiendo de estar vivo
para qué
¿Tánto habré lastimado a Dios
que no me deja en silencio?
Autor: Juan Pablo Dardón
No descansa la memoria
en cálidas sábanas de lino,
solo se nutre de los espasmo
que la felicidad y el dolor
le han dejando cosidos
Luego viene el olvido
vestido de pelos blancos
y va limpiando del recuedo
todo lo que representamos
y todo rastro de lo que fuimos
Quién soy yo!.,
quiénes mis amigos!.,
si ya no recuerdo quien soy
ni reconozco a mis hijos,
Soy la nada en el mundo de los vivos
Sentado sobre el viento,
como una colina de vacío
latiendo ante mis ojos,
siento la vida
Algunas veces,
sobre la niebla florecen
dos palabras sin fruto,
dos palabras con sabor
a la miel de tu mirada
ya perdida
Sentado sobre el viento,
atrapando los recuerdos fríos,
que se pierden entre los dedos
como arena de luz
Rebuscando los jirones de mi historia,
los libros de códigos invisibles
con los que conquisté
el silencio de mi niñez
Una lluvia helada
de nombres inútiles,
de bocas apagadas
como volcanes invertidos,
que me arrastra a la indiferencia,
me sumerge cada amanecer
Sentado sobre el viento
miro mis manos ajenas,
mis pies de otro
caminando a un quimérico retorno
Miro mis llaves inservibles
que golpean sueños cerrados,
ventanas a la noche ambigua
En este naufragio impredecible:
tu caricia de azul,
amante y verdadera;
tu sonrisa tenaz
a pesar de las olas;
ese beso de seda
y agua dulce,
cálido como el vino rosado;
tu carne en salsa con setas
o el pastel de cabracho,
que no olvido:
son el ancla febril
que me mantiene,
aunque siga
sentado sobre el viento.
Autor: XL FERREIRO
Dormida bajo el sol de la mañana,
soñando paraísos olvidados,
sujetando la niñez almibarada,
arrugas en la piel, sin renunciar a nada
Y se fue sin morir, sin pronunciar palabra,
se marchó por los campos del olvido,
cuerpo presente viviendo en un pasado,
caminando por el mundo de los vivos
Ojos que miran el crepúsculo dorado,
como una niña huérfana de guerra,
cultivando su amor en su libro deshojado,
y clavando sus raíces en la tierra
Y me pregunto si acaso no se encierra,
en esa mirada revertida,
que es eslabón entre el presente y el pasado
El amor leal, sin límite, que es llama de la vida
Es por las sendas de las oraciones,
esos caminos que llegan a los cielos,
que hay un andar continuo de canciones,
de poemas de esperanzas y de anhelos
Esa anciana niña que yaciendo,
en el almíbar de la niñez perdida,
dormitando bajo el sol de la mañana,
sigue soñando paraísos
sin odios, sin renuncias sin heridas
Ojos que miran el crepúsculo dorado,
como una niña huérfana de guerra
cultivando su amor en su libro deshojado,
y dejando sus raíces en la tierra.
Autora: Lucia Vilches
Con un delirio celotípico
las alucinaciones nublaron mi sentir;
fantasmas que azuzaban
mis utópicas querencias
y sin saber,
el alelo que habitaba
en mí, desde que soy
Presión y grietas en mis venas,
atrofia difusa
que recorrió mi existir;
parafasias y circunloquios,
ideas extraviadas
en mi verbosidad de amiga,
desesperación en mi lengua
No me reconocía;
flemática y cabizbaja
buscando aliento en el suelo
y en medio
de mis crisis mioclonías,
se me perdía el botón de mi blusa
Busqué horizontes
en medio de mis tinieblas;
mis manos hojeaban
las amarillas páginas
de mi árbol:
ahogué mi impotencia,
despunté mis temores
y cabalgué hacia mi verdad
El miedo ya no habita en mí,
mis manos aún temblorosas
pintan mi vida;
mis caminos oscuros
quedaron atrás,
los hilos de las drogas
alivian mi peso,
una parte se perdió en la nada
y una gran parte de mí
me dice quien soy
Saboreo un café,
vivo para decirlo
antes que se me olvide
y si muero, qué más da,
ya no hay más sorpresas.
Autora: Juana Castro
Amado hijo:
El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme.
Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos, tenme paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra cómo termina, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño para que te durmieras, tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.
Cuando estemos reunidos y sin querer, haga mis necesidades, no te avergüences y comprende que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuantas veces cuando niña te ayudé y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.
No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que te inventaba para hacerte más agradable tu aseo.
Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona.
Acuérdate que fui yo quien te enseñó tantas cosas. Comer, vestirte y cómo enfrentar la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia.
Cuando en algún momento, mientras conversamos, me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te impacientes; tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas en ese momento.
Cuando en algún momento, mientras conversamos, me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te impacientes; tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas en ese momento.
Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas. Sé cuánto puedo y cuando no debo.
También comprende que con el tiempo, ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir.
Cuando mis piernas fallen por estar cansadas para andar…, dame tu mano tierna para apoyarme como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernitas.
Por último, cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo quiero morir, no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene que ver con tu cariño o cuanto te amé.
Trata de comprender que ya no vivo sino que sobrevivo, y eso no es vivir.
Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer.
Piensa entonces que con este paso que me adelanto a dar, estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo.
No te sientas triste, enojado o impotente por verme así. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando empezaste a vivir.
De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, te ruego me acompañes a terminar el mío. Dame amor y paciencia, que te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.
Atentamente.
Tu viejo.
No te puedo comentar,
ni podemos dialogar,
pero lo que si podemos
es nuestro amor expresar
Mis caricias tu las notas
y en tus ojos se percibe,
que tu entiendes el cariño
que mis manos te trasmiten
Tus besos yo los recibo,
y sin palabras me dicen,
aun haciendo un gran esfuerzo,
lo mucho que me quisistes,
una comunicación truncada
no cabe en nuestra morada
Sustituyamos las palabras
por el amor de las miradas.
Muchas cosas nos quitó
esta enfermedad fatal,
pero acallar nuestro amor
jamás lo podrá lograr.
Las mariposas vuelan,
y vuelven al lugar
del que llegaran.
Las guía el aire,
el sol
el atardecer y el alba
A ti, no te guía nada…
Si no recuerdas
has muerto en vida
No hay ya, un ayer
No hay un hoy
No habrá un mañana
Si no recuerdas nada
no tienes esperanza
Murió tu yo,
lo que te hacía ser tú
y te imprimía el espíritu
y te imprimía el alma
Para ti,
ya no hay padres, ni hijos,
ni abuelos, ni hermanos…
no hay nada.
Te recuerdan los demás,
tú, ni recuerdas
ni tu calle, ni tu casa.
No sabes de aromas
ni de colores,
de ciudades,
ni de plazas.
Aunque puedan responder,
si por su nombre,
les llamas.
A veces hay que olvidar
cosas y sentimientos
que nos hunden
cuando pasan…
El odio de los demás,
el desamor,
la muerte de quienes amabas…
pero olvidas porque quieres,
porque a ti, te da la gana.
Aunque cuesta muchas veces
y otras, no consigues nada.
Si la ambición se olvidara…
y se olvidara la maldad.
Si se olvidaran las traiciones
y se olvidaran las palabras…
Estando bien, no se olvida.
Ellos olvidan su yo,
olvidan su ayer,
el hoy no lo sienten,
y, para mañana,
lo dicho,
no queda esperanza,
y se pierde el instinto
y los afectos
Se pierde el ser
Se pierde el alma.
Las mariposas vuelan,
y vuelven al lugar
del que llegaran
Las guía el aire,
el sol,
el atardecer y el alba.
Autora: Mª Jesús Ortega Torres
Esta madrugada te vi tras el fino cristal
que separa la vida de la muerte
Primero reconocí tu brazo fuerte,
después un halo de luz tras la ventana,
era el fondo perfecto, te distinguí
Ahí estabas, golpeando el vidrio
con tu mano tosca, tu cara encandilada,
tu sonrisa absoluta, tus ojitos juguetones,
ahí estabas, si,
Me llamabas para que te viera,
tras la ventana…
No podría explicarte, de verdad, no podría,
pero tú sabes, habrás visto mi cara,
como cuando me traías un regalo,
o llegabas más temprano a casa,
o como cuando hacías el arroz con leche,
y me guardabas
Pero más feliz viejo, más feliz, mucho más
Tanto!!! Que mi voz diciéndote a gritos,
Papá, papá qué alegría!!!
Sobresaltó al amor de mi vida,
que me decía, tranquila mi vida es una pesadilla,
pero tu y yo sabemos viejo,
la alegría que fue para los dos,
vernos tras el cristal
que separa la muerte de la vida…
Autora: María del Carmen
Perdiste la mirada
en los sueños de una niña
de una tarde desierta.
Quizá espere en vano tu vuelta
quizá pierda mi tiempo
esperando tu despertar
mientras escribo sueños
con mi pluma de cristal
y mi lápiz de madera.
Perdiste tu sonrisa
junto a una playa sin olas,
pero yo te seguiré esperando
con mis manos enlazando tu cintura,
mesando tus cabellos
y soñaré tu vuelta
porque mi vida va en ello.
Autor: Arthur Charlan
Padeciste, padre, la desdicha
de acabar tu vida en sufrimiento
la mirada gritando algún lamento
lamento muy difícil de entender
mantenías el recuerdo de tus hijas
acabaste la historia del pasado
rectitud sin camino equivocado
se borró de tu mente, entre rendijas
Y treinta y tres días duró aquella tortura
pero yo conocía tus sentimientos
dentro de ti permanecía la cordura
Tu mirada reflejaba que sentías
las lágrimas brotaban de tus ojos
Tú con tu Alma intacta, lo decías
Postrado en aquella cama
te aferrabas a la vida
hacías planes para un mañana
que nunca llegaría
Un último suspiro
antes de un nuevo día
acabó con tu agonía
Descansa en paz.
Autora: Celia Álvarez Fresno
Al rosario de la aurora,
clavaste en mis ojos
tu última mirada
Fue un adiós anunciado
en una noche sin calma
Tu cuerpo no podía más
pero aguantaba tu alma
Cruel guadaña de la muerte
toda la noche rondando,
tu cama
Tu boca no podía hablar
hablaba tu mirada
aguantaba tu alma
Tu boca no podía hablar
tu mente no hilvanaba palabras.
Tus ojos en mis ojos
sin palabras, no hacían falta
Madrugada en vela
junto a tu lecho
El cruel Alzheimer vigilaba
sabía ganada la batalla
Maldita enfermedad,
dejó tu memoria aniquilada
Mientras se te escapaba la vida
al rosario de la aurora
en tu última mirada
Tus ojos me dijeron
cuanto me querías:
¡Madre amada!
Autor: Antonio Porras López
Mis manos,
en tu cintura
Tus brazos,
en mis brazos
Mis pies
marcan el ritmo,
que no pueden marcar,
tus pasos.
Tus ojos me miran,
con ternura
Tus labios pronuncian mi nombre
y una frase mágica
suena en mis oídos
¡Sácame a bailar!
Me pongo a tu altura
mis manos te abrazan,
con dulzura
Te miro a la cara
la felicidad te inunda
Mis manos sujetan tu cuerpo
inmóvil, quieto
Tu alma baila con soltura
quizás recordando a tu abuelito,
que te quiso con locura.
Cuando quieras bailar, baila
solo pronuncia la frase mágica
¡Sácame a bailar!
Y veloz como un rayo de luz,
me pondré a tu altura.
Mis manos,
en tu cintura.
Autor: Antonio Porras López
Cuando algún día como yo te encuentres sola…
Recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras sentir la paz de platicar con alguien que te escuche…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras sentir el calor de un abrazo sincero y sin compromisos…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día sientas con unas inmensas ganas de llorar y ser comprendida…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día necesites alguien en quien realmente puedas confiar…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día sientas que todo se derrumbó y quieras comenzar de nuevo…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras volver a sentir que es la felicidad…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día dudes de querer seguir existiendo…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras recordar lo que un día fue…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día entiendas que todos por ser humanos algún vez fallaremos…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando estés en las buenas, pero más en las malas…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día logres encontrarte a ti misma y dejar a un lado el miedo que llevas dentro…
Recuerda que aquí estaré yo esperándote sin ningún reproche y con los brazos abiertos…
Miro a través de mi ventana…
como el invierno trae fríos
y tristezas a mi alma
Todo quedó en un feliz ayer
cuando ni soñaba con este hoy,
…que nos marcó…
sin saber a donde voy
Tú me empujas a un abismo
donde nadie me da una mano,
esa mano que tuve antes junto
a las mías
Hoy estas cerca y tan lejos…
¡No entiendo cuando me hablas!
O yo estoy sorda, o tú cada vez mas ido.
¡¡Somos dos seres que esperamos
un milagro!!…
¿Cual?
El que ya no viene, el que ya se fue
el que dejó de frotar
nuestros cuerpos,
para unirlos en ardientes
placeres…
Aquellos que sentimos, que gozamos,
Que nos hizo templar de amor…
Cuando…
engendramos nuestro hijo!!
“¡¡Vos con 49 años y yo…
Con 43!!”
Gracias a Dios, tenemos a nuestro Ariel
Autora: Nilda
¿Qué recuerdo del pasado?
¿Lo bueno?
Más bien lo malo
Aquellas tardes de frio,
que pasé en la montaña,
bebiendo agua de río,
con lana de oveja abrigado;
son solo tristes recuerdos,
de un pasado olvidado
Fuego que calentaste,
a ese niño delgado,
camino que desgastaste,
zapatos de cuero anudado.
Gracias por aquellos días,
en que el monte era mi vida,
pero no añoro eso momentos,
dejaré esa vida perdida
Hoy me encuentro en una silla,
postrado para el fin de mis días.
El recuerdo de aquel día,
en que con frío pedía,
el regazo de mi madre,
para calmar mi agonía
y poder por fin serenarme
Hoy me acuerdo de algo bueno,
creo que crecí y me casé.
Pero por mucho que busco,
no encuentro en mi mente,
los labios que besé
Feliz me siento ahora mismo,
aún sabiendo que muerte me espera,
pues he salido del abismo
y recuerdo mi vida entera
Muchos grandes momentos,
montones de felicidad;
ha llegado mi hora,
y tengo la oportunidad,
de morir con la sonrisa,
que la memoria me da
Autor: Martín Carmona Sánchez
Deja que el vacío me contemple
El sueño derrumbado de tus ojos
refleja una mirada que recuerdo.
Encierro entre mis manos
los pájaros del día,
plumas que en la tarde aligeran el aire
y son ceniza que el viento arrastra
Perdido en la húmeda arena,
recorro sin transición mi vida
y en el filo de la próxima marea
las huellas de mi paso serán el venidero olvido
al que me aferro.
Autor: Fernando Sarria
No recompongas tu vida
hecha de cristales rotos
no intentes domar a la nube
que cada día asoma por tu ventana
Deberías de atar a la pata de la cigüeña
el miedo a tu partida
dejarla volar libre
hacia climas más benignos
sus huellas siempre quedarán
sobre la nieve resplandeciente del cerebro
No pierdas los trozos del espejo
cada uno de ellos un recuerdo
una carta sin remite
No cierres las ventanas
ni hagas nudos con las sábanas
eres tú multiplicado por diez , por cien
en cada trozo una mirada
en cada mirada una lágrima
en cada lágrima un rabo de nube atado a la pata de la cigüeña
arrastrando sobre los tejados un lastre de recuerdos
No recompongas tu vida
no merece la pena
ahora que sopla el viento de frente
ahora que la marea se aleja
deja a la cigüeña partir
hasta la línea fresa del quicio de la ventana
Déjala marchar hasta la costura del horizonte
confía en ella, no se perderá
llevará muy diligente
tus sueños , recuerdos y vivencias
hasta otra playa de arena y fuego
hasta la otra orilla
Tus hijos ya no lo son
ahora pertenecen al olvido
Eres el dueño de una nube de polvo, de una niebla
de una callada tarde sentado en una silla del interminable pasillo de la residencia
ahora , al fin , te pertenecen todos los relojes parados a las 10:10
No recompongas tu mente
espera callado a que se te olvide vivir
verás cómo te sientes siendo un recipiente vacío
un espejo roto sobre el raso de un ataúd
Al fin y al cabo, la cabeza es una jaula
donde las recuerdos son pájaros
que al abrirla salen volando
hacia los Jardines Zen.
Yo no sé a dónde van
ni de dónde vienen,
sólo sé que pasan por mi mente
¿Será que no me escuchan?
¿Será que no comprenden?
Yo sé que están ahí,
aunque ninguno me comprende
Tal vez porque no me ven,
tal vez porque no me sienten
Yo veo muros que ellos no ven,
yo siento cosas que ellos no sienten,
¿Será que mi familia no me ve?
¿Será que mi familia
no me escucha?
Ellos están ahí y no me ven,
ellos están ahí y no voltean,
parecen ignorarme;
tal vez porque mi familia
ha dejado de creer,
tal vez porque me siente ausente
Yo sigo pensando
que la vida permanece por ahí,
un poco escondida y a la deriva,
un poco loca y un poco niña,
pero siempre viva,
aunque con el corazón deshecho,
con el corazón vacío
Yo no sé de dónde vengo,
ni a dónde voy;
pero esa gente que me sigue,
que me cuida y me dice:
“Por aquí…” y “Por acá…”
¿Será que ellos también
habrán perdido el rumbo
y no saben a dónde ir?
¿Será que ellos también
están perdidos
y recurren a mi?
Hoy la vida me ha enseñado que
no siempre gana el que tiene más
o el que cree saber lo verdadero,
ni el que tiene la razón;
gana el que tiene amor,
el que sabe dar,
el que comprende
al que no comprende
y el que no se olvida de aquel
que todo olvida.
Autor: Federico Ortiz-Moreno
Como el vidrio que se rompe al estrellarse en el suelo,
se siente mi alma esta noche, nada le ofrece consuelo,
al oírte hablar con ella, al confirmar mis temores,
mis tesoros, mis recuerdos, olvidaré mis valores
Sufro porque sé, que te duele mirarme,
tiemblo al pensar, que no podré recordarte,
momentos que algún día, fueron parte de mi vida,
recuerdos tan deseados, que olvidaré día a día
El diablo tiene mil caras, mil sobrenombres ocultos,
vestido en enfermedad, vino a traerme el disgusto,
es horrible asimilar, lo que hacia mi ha de llegar,
pero más terrible aún, será el veros por mí penar
Mi mente ya se resiente, perdiendo ciertos detalles,
historias siempre contadas, se diluyen en el aire
Sé que esto ha de empeorar, hasta llegar el momento,
que te tenga frente a mí, y no reconozca tu cuerpo
No quiero llegar a ser, un cadáver muerto en vida,
solo un cuerpo que reposa, dueño de un alma vacía,
no quiero ser la causante, de tus llantos y tus penas,
quiero que me recuerdes como siempre viva y plena
En tan corto plazo, amor quise arreglar este entuerto,
poniendo fin a mi vida, acortando el sufrimiento,
pero cuando lo intentaba, tus ojos a mí se volvían,
pues prefieres tú cuidarme, a contemplarme sin vida
La enfermedad de este siglo, la llama gente inexperta,
pero no saben lo que es, que ésta, llame a tu puerta.
Autora: Majo
La mirada perdida
en oscuros rincones,
sentada sobre un suelo,
de viejo amanecer,
envuelta en mil recuerdos,
de un pasado de sueños,
viviendo en un presente,
sin futuro ni ayer
Le surca una sonrisa
a tu rostro arrugado
y tus manos no alcanzan
un presente mejor
Se acabó tu viaje
por las rutas del tiempo,
tu vida se ha quedado,
en la vieja estación,
con el reloj de sueños,
que no marca las horas
Y en una vía muerta…
se quedó tu vagón.
Autora: Ana C. Nieto
Que dura es la palabra
pero más la enfermedad,
¡Te mata sin haber muerto
estar muerto, sin estar!
Pierdes la noción de todo
y ya no piensas en nada
Los amigos ya se pierden
y la familia se aparta
Es dura esta enfermedad…
De ti se van apartando…
¡Si son hijos qué más da
Nada pueden hacer ya!
¿Lo mejor? La Residencia
Allí encontrarán soledad,
iAlgunas visitas tienen
para cumplir nada más!
Aunque tengan lucidez
y se pongan a pensar,
¡Pues para nada le sirve,
si acaso, para llorar!
Le preguntarán que tienen
Preguntar, por preguntar,
i Nada pueden resolverle
y vuelve la soledad!
Es la enfermedad de Alzheimer
que no tiene solución,
¡Que fuertes son las palabras,
sin estar loco, has perdido la razón!
Esta es la triste verdad, qué pena,
la familia te abandona
!O se les olvida que existes,
y de ti nadie se acuerda, hasta que mueres!
Hay que luchar con gran fuerza
que estudien bien esta enfermedad,
¡Y dejen esos inventos nuevos,
el Alzheimer, lo primero, por ejemplo!
Autora: Teresita Vázquez
Cuando veo esos ojos tan tristes
Cuando observo esos pelos canosos y ralos
Me pregunto:
¿Tú eres quien fuiste?
¿Qué queda de tí?
Pero el alma, maldita, me engaña,
y dice, ladina, no creas al espejo, que miente,
pues tú sigues siendo el mismo de siempre,
aquel joven con ojos brillantes,
aquel hombre con pelo tupido y moreno,
con cuerpo muy erguido y mirar sereno
Y vuelvo a mirarme al espejo,
y solo contemplo en el mismo
las ruínas de un pobre ser viejo
¡Oh Dios de la vida y la muerte!
¿Quién es el que miente…?
¡Oh Ser infinito que el alma me diste!
¿Por qué la mantienes tan bella y hermosa,
y yo estoy tan triste?
¿Por qué no se aja mi alma igual que mi cuerpo?
¿Por qué soy tan viejo por fuera y tan joven por dentro…?
Autor: Antonio Pardal
Hoy para ti,
las caras no tienen nombre,
las preguntas quedan sin respuesta
El olvido ha invadido todo
Respondes con sonrisas
a los labios que te besan
Tu mirada se ha ido donde fueron los sueños
Duermes intentando traerlos
del lado donde no se regresa
Y junto a tí,
las rosas que él dejó,
solitarias,
se pierden en tu tristeza
Cuidarán tus sueños.
Duerme otra vez…
Duerme bella…
Autora: M. José González Martín
Ahora, que de mi pecho afloran
agoreras sensaciones por venir
Silenciosa…, yaces alma mía
en el balcón de mis memorias,
buscando desesperadamente
recordar tan sólo la sonrisa
de mi amante compañera
¡Pronto! Una lágrima ahoga
mi desconocida razón,
y frío temor asoma la vigilia
cuando en mi mente te pierdes querida
ahora que te amo sin medida
Mas la dolorosa realidad
de muerte hiere mi corazón
¡Cruento olvido! En mí vas germinando
volviendo ingrata mi razón,
no queriéndolo así, mi fiel corazón
Grito en silencio, lloro tu ausencia,
desgarro mis sentimientos;
y clemencia a la vida pido
porque te pierdo en mis recuerdos
Ahora que se mecen los recuerdos
tengo miedo a esta locura
Mas tu dulce voz…,
muy presta a mis lamentos,
tu nombre, al fin, a mi mente asoma
y llorando comprendí
que un instante yo te perdí
Busco cambiar lo irremediable
como guarecerme con las manos en un diluvio
Ahora que afloran agoreras
en mi pecho encontradas sensaciones
En la luz de tu mirada me voy perdiendo,
no permitas que mi mente se quede
sola…, muy sola sin tus recuerdos
En un recóndito rincón de mi mente
tembloroso a la vida imploro
que tus recuerdos, conmigo queden,
pues viendo mi dolorosa realidad
ya no le temo a la muerte
Sólo temo perderte en mi memoria
ahora que te amo sin medida
Ahora, que se mecen los recuerdos,
acorralado estoy por el olvido
que precoz corroe mi memoria
y despojándome va, mi preciado tesoro
Yo, no puedo perderte
mas…, deseo mi muerte
dulce amada mía.
Autor: Raúl Valero
Siento que no recuerdes mi cara.
Siento que no sonrías como antes
Siento que tus días a veces sean sombríos
Siento que algunas noches tengas miedo
a pesar de que te coja de la mano
Siento que no puedas contarle tus cuentos a tus nietos,
siento que no llegues a realizar aquel viaje que tanta ilusión te hacia,
siento que dejes el último libro a medias,
siento que me mires y no me veas
Me duele que poco a poco dejes de ser quien fuiste,
me duele que olvides lo que un día aprendiste y me enseñaste,
me duele solo poder hacerte compañía
Y aún así que te sientas a solas
Me duele no verte sonreír cuando me ves.
Me duelen tantas cosas que a veces me duele el alma
Lucho cada día por ti, por mí,
lucho ante la impotencia de no admitir que poco a poco te vas,
lucho porque comas, que lleves el pelo como siempre te gustó,
Lucho porque camines y leas, aunque sea aquellos cuentos que tú me leías cuando era niña
Lucho porque no dejes de ser tú misma,
Lucho por no perderte tan deprisa
Perdóname si muchas veces te riño con o sin motivo
Perdóname si olvido que tú olvidaste que hoy es mi día
Perdóname si te fuerzo más de lo que debo
Perdóname si te pido que me mires
Perdóname si te pido que me oigas
Perdóname si te pido que me llames por mi nombre,
ese nombre que tú me pusiste
Perdóname por mi egoísmo a no aceptar el destino, nuestro destino
Perdóname por tener que decidir por ti
Gracias por darme la vida, por amamantarme
Gracias por cuidarme cuando me subía la fiebre y lloraba sin parar o sin motivo…
Gracias por llevarme de paseo, por acompañarme el primer día al cole,
Gracias por recogerme y cruzarme para que saliese a jugar con los amigos,
Gracias por hacerme mi plato preferido, por salir temprano a comprar el pan tierno y ponerme el bocadillo
Gracias por tratar que nunca me faltase al menos lo imprescindible,
Gracias por decirte mil veces no a ti mima en pos de mí,
Gracias por curarme las heridas,
Gracias por tus cálidos y fuertes abrazos y besos
Recordaré tus miradas cómplices,
recordaré tu interés por encauzar mi futuro,
recordare la tibieza de tus manos,
recordaré las historias que me contabas,
recordare…que me llevas, que te llevo en mi corazón,
Me sentiré orgullosa de llevar tus apellidos,
me sentiré orgullosa de que por mis venas fluya la misma sangre,
me sentiré orgullosa por lo que fuiste, por lo que eres,
me sentiré orgullosa de ser parte de tí y pasaré el relevo
Te perdono tus insultos, tus rabietas, tus amenazas,
te perdono las noches en vela,
te perdono porque tú me enseñaste a perdonar
Me has enseñado mucho, todo
Me has enseñado a ser paciente, humilde, optimista,
me has enseñado el verdadero sentido de un nuevo día,
me has enseñado a no culpar a nadie, porque nadie tiene la culpa de lo que ocurre, nos ocurre…
Me has enseñado a respetar la vida y no tener miedo a la muerte,
me has enseñado a quererte no por lo que fuiste sino por lo que eres
Cada día es un día menos para ti,
para que dejes de sufrir
Cada día es un día menos para mí,
para decirte que te extrañaré, pero no te olvidaré,
estés donde estés, aquí,
o si tal vez ya no estás aquí,
quiero que sepas que aunque entre nosotros hubo enfados,
quedaron olvidados, solo recuerdo lo bueno
Lo demás quedó olvidado
Te quiero, aunque a veces no te lo llegase a decir
Te quiero, ahora, antes y siempre
Te agradezco que a pesar de todo lo que hayamos sufrido y nos queda por sufrir,
yo haya aprendido a cerrar mis ojos y mirarme por dentro, a reflexionar, a contener las prisas, a caminar despacio junto a tí en tus paseos,…
Autora: Isabel Azabache
¡Mente mía! ¿qué te ha pasado?
Te pierdo
y en un túnel profundo me sumerjo
Mi alma entra en angustia,
lloro,
peleo,
pero…¿contra quién?
¡No te encuentro!
Este es un camino solitario,
no tiene retorno
mi mente y mi cuerpo
¿Dónde se han ido?
ya no las controlo
Sensaciones y sentimientos
solo viven en lo profundo, en lo más intenso
¡Qué angustia…!
¡Que dolor!
La mirada,
tu mirada me llega hasta lo más profundo
de mi cuerpo,
de mi piel.
de mis sentimientos
El olvido
me guía hacia el misterio del infinito interior
Olvidé mi nombre,
mis propósitos,
olvidé quien soy,
más no que siento
Un grito desgarrador no tiene inicio ni fin
nace de mis entrañas,
Un llanto incontrolable pide compasión
y ser comprendido
¿Dónde estoy?….Ya no me pertenezco
¿Quién se apoderó de mí?
Autora: Mabel Lipson
Un bloque de rayos fríos
ha enclaustrado tus ojos
en dos lagos blancos de silencio,
y las palabras se te han caído
por una pendiente sin memoria
Sólo persiste un vaho que aún empaña
espejos que no reflejan
Te miro, y busco en tus aguas quietas
la rosa decapitada de mi adolescencia
que destila un hilo de oro oscuro
coagulada sangre de los sueños
Busco en la niebla sin mediodía de tu cuello
la inclinación hasta el beso
que nunca descubrió mi rostro secreto
Busco en el coral pálido de tus labios
la corriente marina de mis años
con los ojos del amor abiertos como un ahogado.
Te miro, y busco en tus manos
de ala al borde del precipicio
el regazo de la brisa detenida
donde mi corazón hundió sus paisajes
No te miro y te veo
desligada imagen de ti misma,
lenta orilla de luz al otro lado
Atada a tu silla, en tu muda despedida
eres el llanto iluminado de mi existencia
Autor: Javier Lostale
En la tibia aurora
de un estío ya viejo
nació una joya nueva
que la vida fue puliendo
Cultivada en oro
y en diamantes bellos
perfilóse día tras día
y se convirtió en silencio,
silencio que abraza
paciente silencio,
silencio que calla
para no romperlo
y espera callada
hablar un momento
Su voz ya no habla
sus brazos son yertos,
su boca no dice,
sus labios dan besos
¡Ay de la joya de estío
que envuelta está en hielo
que al sueño eterno va,
mientras va durmiendo!
Vives en un sueño
que jamás soñaste,
sueñas en el sueño
de los que no duermen
Duérmete tranquilo
que velamos todos
Tus siete caricias,
tus siete veleros
Duérmete tranquilo
que aunque sople el viento
verás que forjamos
amarras de hierro
y si el hierro es puro
no podrán romperlo
Duérmete tranquilo
que todo está hecho
que velamos todos
y te vela Pedro
Todo lo olvidaste
o así lo creemos
pero no olvidaste
el amor más bello
Sabes que él te espera
dormido en su lecho
sabe que te tiene
y quiere así saberlo
¡Ay de la joya de estío
que envuelta está en hielo
que al sueño eterno va
mientras va durmiendo!
Allí, en tu memoria, quedaron anclados
la luz y la gloria, los campos, los prados
El sueño despierto de la noche fría,
el sollozo triste de la luz del día
Allí, en tu memoria, querrás reservarme
un pequeño espacio, donde cobijarme
Tomarás mi mano, sentiré el abrazo
la fuerza que siempre me dieron tus brazos
Allí, en tu memoria, nuestra infancia queda
como una semilla que flores te diera
Tú fuiste el soporte, tú fuiste la cuna,
tu amor sigue siendo el sol y la luna
Allí, en tu memoria, lo desconocido
hará que tus venas no tengan latido
Llevarás el miedo prendido en el alma
Tan sólo mis besos te darán la calma
Allí, en tu memoria, no existen relojes;
Verano e invierno se fueron veloces
Osadía grande la de la cordura,
planeando siempre sobre la locura
Allí, en tu memoria, quedaron mis besos
mi risa, mi llanto, mi almacén de cuentos
Mi amor incansable a tus verdes ojos,
libres de amarguras, de penas y enojos
Allí, en tu memoria, ¿cómo yo podría?
llenar tus silencios de inmensa alegría
Romper la cadena que a veces tortura,
borrar de tus horas lo que hay de amargura
Allí, en tu memoria, si el hoy se hace hielo,
vestirán cipreses negros terciopelos
Llenarás espacios con tu gran sonrisa
Serás la más bella, sin sombras, sin prisa
Grabadas a fuego, escribiendo historia,
están mis raíces… ¡Allí…, en tu memoria!
Autora: Dra. Sánchez Sousa
Cuando eras pequeño…
Intuía que tenías hambre y te daba de comer
para que no tropezaras, te llevaba de la mano y enseñé a caminar
Cuando algo te dolía…, te tomaba de la mano y abrazaba para aliviar tu dolor
Tú fuiste creciendo mientras yo empequeñecía
Ahora soy yo quien necesita que…
Me des alimento para sobrevivir
Me tomes de la mano para no tropezar
Me beses y acaricies para aliviar mi temor ante esta cruel enfermedad.
Solo te pido que RECUERDES…
LA MEMORIA LA HE PERDIDO YO
Ayúdame…, ¡por favor!
Autora: Mª Cristina Alba
Aún escucho, madre mía
tu voz pidiéndome un beso
Solo un beso me pedías,
solamente ansiabas eso
Y que consuelo tan gran
era el poderte besar,
acariciarte las manos
Tu débil cuerpo abrazar
Ahora ya no estás conmigo
pero siento una gran paz
Fuiste cuidada con mimo
Nada te llegó a faltar
Tú nunca pedías nada,
solo querías un beso
Con poco te conformabas,
solo un beso, solo eso
Y ese beso que en las noches
ponía yo en tus mejillas,
era como un bello broche
a un día de pesadilla
Días en los que sabía
que estaba cerca el final,
que de mi lado te irías
y que era inútil luchar.
Y a pesar de ello luché,
luché con todo mi ardor,
pero no pude vencer
Ganó la partida Dios
Ahora ya estás a su lado.
Se terminó tu penar
Tu alma ya se ha liberado
de ese cuerpo castigado
por tan larga enfermedad
Disfruta ahora de tu Gloria,
que nada enturbie tu paz,
sabes que en nuestra memoria
por siempre perdurarás
Y hasta allí te mando un beso
que tantas veces pedías.
Y no solamente un beso…
van trozos del alma mía
Hijo, ¡si yo pudiera expresarme!
¡Cuantas cosas te diría,
si encontrará las palabras para poder contigo comunicarme!
¿No te das cuenta que ya no soy la de antes,
que me falla la memoria
y que de lo que hago, ya no puedo acordarme?
No creas que soy caprichosa, egoísta…
y que lo que intento es incordiarte
Hijo, ten paciencia, no te enfades e intenta ayudarme.
Si me ves intranquila, trabajosa, testaruda…
Que no hago caso de nada, que voy a mi aire
Si ves que me pongo nerviosa, que no paro,
que lo mismo que me siento, voy enseguida a levantarme
Si me vuelvo mal hablada
y a veces ya no sé comportarme….
No te avergüences hijo, ten paciencia e intenta ayudarme
¿No comprendes que por mucho que tú insistas en que haga lo que dices, yo no logro enterarme?
No te ofusques, no te obstines, no te enfades; al contrario, habla conmigo aunque a veces no te entienda
y procura la memoria trabajarme
Sé que tienes familia, trabajo, miles de cosas, y que no puedes mucho tiempo dedicarme
Pero no te preocupes, hijo, me conformo con que dediques un ratito de tu tiempo
a estar conmigo, a atenderme, a abrazarme.
El lenguaje que yo ahora entiendo, hijo,
son los besos, las caricias….
Como cuando tú eras pequeñito
y por estar a tu lado tenía tantas veces
hijo, si yo pudiera expresarme!
¡Te diría tantas cosas…!
Pero ya no encuentro las palabras para poder contigo comunicarme
Sólo te pido que tengas paciencia, que no te enfades,
que dediques un ratito para poder abrazarme y que tengas en cuenta que hay personas que pueden y están deseando ayudarme.
Cuando la cosa se ponga fea
tómatelo con calma;
baja el ritmo, aguanta un poco,
que hasta la peor de las rachas
tiene un final.
No tires la toalla,
porque aunque muchas cosas no te gusten,
no podrás parar el mundo para bajarte,
pero sí puedes
luchar día a día para cambiarlo.
Cuando no sepas lo que está pasando
y no veas sentido a las cosas que te ocurren,
mira hacia las estrellas, a la más blanca, esa que tanto brilla,
y siéntete parte esencial del Universo,
respirando, viviendo, en pie,
porque ni el Universo
con toda su grandeza,
podrían intentar ser el mismo sin tí.
Habrá días que pienses
que no significas nada para nadie;
pero yo te aseguro
que eres lo más importante de nuestras vidas.
Y que tu vida ha sido
el mejor regalo inigualable.
Mira la noche tan hermosa…
escucha el silencio…
siente el amor que palpita…
En todos los seres que pueblan el planeta…
¡¡¡Aquí nada está acabado!!!
Y si alguna vez te fallan las fuerzas
sI alguna vez te quema la tristeza,
desde la inmensa soledad del alma…
Mira hacia el cielo
y escoge la estrella más bonita:
¡¡TE LA REGALO!!
Autor: Brisa Marina
