Las Poesías del Café Temporada 2017

Mi tren

Yo viajé en un tren a vapor
representando al tiempo
en blanco y negro su color
y caminando, se fueron yendo
los pesados criterios
por los enjuagues, transformando
hasta los sentimientos
el tren, mi tren, camina lento
paraba, en cualquier estación
y veíamos aparecer los sueños
por cualquier rincón.

Humo negro, vapor blanco
silbato de ensueños
hacía prolongar la marcha
paseando por los escarpadas
torronteras del terreno
dando tiempo a mirar
las exquisitas estampas ligadas
con el ansia de lo desconocido.

Quizás, fue el comienzo del color
con maquinas chatas
y en sus techos, hierros de arañas
para seguir caminando
hacia el futuro, estación larga
y sin bajarme,
me transformo a hombre
o tal vez, sigo siendo niño
y verme de nuevo sentado
en los asientos de madera
para retozar como antaño..,
me ha despertado el silbido
del tren, de cualquier tren
sea de vapor o más rápido.

La cuestión es,
caminar y escuchar
el mejor de los silencios
y pintar un alegato en sus vagones
para decir que existo, sin remedio.

14/12/2017
Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Caricias

Suenan acordes suenan
de la vida madre de la vida
y el sudor chorrea en mi cara
al ver como se iba.

Mi padre madre, mi padre
resbalan en el viento mis manos
extendiendo mis caricias
al sentir como se abre
mi alma madre, mi alma.

Las alondras me acompañan
los jilgueros entonan
su tronío y me empapan
con el sabor de los recuerdos
allá en el campo, donde vivimos
con la paz y la armonía
junto a los pájaros aquellos
con su volar en nuestras entrañas.

Y hasta el cielo se abrió madre
para coger su alma, su alma.
Quedó en mi mente sus acordes
sonido de oro para mi orden,
mi orden madre, mi orden.

Porque es el aire quien me trae
las caricia que me hacia
mi padre, madre, mi padre
cuando dormía.

20/11/2017
Autor: Eufrasio Navarro Fernández


POR SI DESPIERTA TU MEMORIA

Por si despierta tu memoria
te contemplo. Me miras.
Te beso. Me besas sin reconocerme
y tal parece que se aferra tu mirada,
de mi amor, consciente.

…Duele el acero de tu caricia,
ignorado por tu mirada ausente.

Por si despierta tu memoria,
tomo tu rostro entre mis manos intentando dibujar paisajes, caricia a caricia.
Te pinto tus rosas, tus geranios
y aquel canario, que un día cantó en tu risa.

…Duele mi garganta rota,
de tanto gritar silencios.

Por si despierta tu memoria,
buscan en tu silencio, mis palabras,
algún lugar perdido de tu historia,
y el tiempo se aposenta en la ventana
por dónde, fugitivas, escaparon
las últimas reminiscencias de tu vida.

…Duelen tanto tus recuerdos
borrados de las fotografías.

Por si despierta tu memoria,
cojo un libro, aquél de relatos,
y simulo leerte un cuento que, de niña,
me contabas para espantar mis miedos.
Mi amor te arropa y tu sábana es el alma mía.

…Duele contemplar, cómo en tus ojos
ni es de noche, ni hay sol, ni es de día.

16/11/2017

Autora: Francisca Sánchez


Amanecer nublado

Cuanto frio hace en esta orilla
en la fría mañana del otoño pardo
recogiendo uvas en cuclillas
las que dejo pasas el verano.

La parra con sarmientos de oro
lucen hojas de color ocre
así somos, más de uno/a con sonoro
garganteo con sabor a cofre.

Lleno de restos, los rescoldos
de un tiempo con luz luminosa
anchas avenidas llenas de colmos
juventud y belleza era, otra cosa.

Ahora hace frio en esta orilla
la memoria juega con el ocaso
a el escondite, o al pilla-pilla
aún se nos escapan las manos.

Por nuestros cuerpos, por simpatía
reflejo de aquellos anhelos
cuando, la vida era vida y más vida,
que el frio enturbia hasta los consuelos.

Para colmo, hoy ha amanecido nublado
y las nubes parecen chorros
chorros, para arroyos embalsamados
con las piedras salpicadas por ventorros.

Así se vuelve la mente con el tiempo
ya, sin la furia de los potros
lo viejo se vuelve simiente, puro sentimiento
culminando la pureza del cosmos.

14/10/2017
Autor: Eufrasio Navarro Fernández


La maldición del poder
I
Nunca entenderé las razones del poder
para venir golpeando la salud del pueblo
con su tiempo controlando y no creer
el daño del tiempo destruyendo lo bello.

Dineros por doquier para sus fiestas
mientras el Alzheimer avanza sin descanso
y es, el sufrimiento que no interesa
ni al poder ni a los bancos.

Yo, compongo con mi sentido
versos contra la opresión del dinero
y aunque me revuelvo y lucho, soy un crítico.

Por la enfermedad que avanza sin remedio
tanto rezar al cielo, si en la tierra no queréis
que ni pan tenga el pueblo.
II
Nunca entenderé, cual es su pensamiento
de quienes nos roban nuestros caudales
sirviéndoles de nombramientos
y golpear la vida con sus avales.

Golpes y más golpes yo les diera
y supieran lo que es el Alzheimer
verían su memoria toda quieta
sin armonizar sus propiedades.

Y la vida con la luz renaciera
más los mayores les alumbraran
para que la felicidad vieran.

Los poderosos políticos sentados
en las poltronas de oro compradas
con su lema, atado y bien atado.

17/09/2017
Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Me voy con la cordura

Hace un momento me he sentado
un poco cansado de tantos avatares
y en esta lonja del tiempo estoy repasando
los cuentos de la niñez un tanto curvados,
que hay en la repisa de la chimenea, mis altares.
y con los cuentos hay, crónicas periodísticas
amontonadas en la vieja memoria.

Me acuerdo, de aquellas épocas
me acuerdo hasta de las comas, que con astucia
el periodista rodea la crónica con su lingüística.

Y entonces me doy cuenta, que existe el silencio,
que solo hablan mis ojos y el tacto de mis dedos,
que el presente cae en el pozo del olvido
para explorar de nuevo, el mundo de los niños.
Y no dejo de repasar aquellos cuentos,
aquellos periódicos, con las hojas color otoño
siento en mi hombro, las caricias de mis seres queridos.

Y aunque la vista no es fija,
veo con el tacto de mis dedos la leal sonrisa
de cuantos me quieren, pórtico de un mundo nuevo
alumbrado con luces rojas es, el Alzheimer,
pero no lloréis por mí, solo me renuevo
con un suspiro, que me eleva a las nubes negras
y os pido, que guardéis los cuentos
en la repisa de siempre, en la chimenea y
pensar, que la vida es, cuestión de tiempo
porque al final todo es, un circulo.

12/09/2017
Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Llegaron las sombras

Al ver la luz y no ser luz lo que brillara
pensé, que la luz del sol era mía
y solo vi, la oscuridad al final del día,
escondida con las sombras en calma.

El tiempo es paciente entre, lo joven y lo viejo
y la sangre tiene, su propio relente
con extremado cortejo, siempre caliente
cuando este fuego es, un desespero.

Adherente a las luces azules, color cielo
mezcladas con ánimos efervescentes
de esos momentos, olvidados y traicioneros
para sembrar penumbras, en las gentes.

Viene, el silencio sin un ápice de soltura
con la noche, que se vuelve traicionera
esperando el reflejo de la blanca luna,
que va con parsimonia, por la vereda negra.

Laureadas son, las almas blancas,
que a la oscuridad se acercan
es agónica la enfermedad, que acecha
a la luz sin luz, para con sus almas.

Son vertientes, que preconiza el declive
de la vida, que no es, ni larga ni corta
es calendario del tiempo, su índice
llevada su carga, por la vena aorta.

Por ello siempre pensé, que la luz era mía
equivocado, se oscureció de repente
al ver como venían las sombras, siendo día
fue, el maldito Alzheimer, que quedo permanente.

25/05/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Cabellos plateados

Fugaces los mitos de la vida
las primaveras son caprichos
de una existencia unida
al explorar, el vivir y el ser críticos.

De los momentos con sus pausas,
que dejan pequeños surcos
y cambian, poco a poco la cara.

Los cabellos nos marcan
las cuatro estaciones tan pulcros
dándole el significado al mundo
y se vuelven, color plata.

La palabra se convierte en olvido
ahora solo existe la templanza
como el mejor de los inquilinos
con el mirar fijo en la madrugada.

Pero aún se sienten
los deseos de un auge inesperado
para doblegar al presente
y ver la luz
al amar con el sentido preparado.

Para, seguir navegando
junto a la luna con luz de plata
buscando, los placeres deseados
de cualquier tiempo ganado.

11/05/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Encuentro con la vida

Nací,
me encontré con la vida y con los sueños
y fuimos caminando pensando en lo eterno
porque la luz invadía todo a mi alrededor
con colores de agua y cielo con el clamor
de la viveza, de la magia del nacer.

Hablamos,
de felicidad, de amor y muchas cosas más
al disfrutar de las sublimes caricias de la vida
encontradas, en el jardín de la familia..,
padres, hermanos, hermanas
saboreando día a día, las interpretaciones vividas.

Escritas en el mejor libro titulado; constancia
y dibujado en el mejor lienzo, para mi casa.

Ahora, que estoy solo, pienso
ahora, que la luz se está yendo
miro, el pintado de ese lienzo
y me doy cuenta, que me encontré con la vida,
-con la magia de la naturaleza-
y con el decir del silencio,
que suave me habla, del ocaso
y de cómo evoluciona el tiempo
hasta que, la luz se vuelve opaca
y todo se convierte en la historia de la nada.

Los genes, caracteres de simientes
se quedarán con la vida en la tierra
creando encuentros para vidas nuevas.

Y el Bing-Bang se producirá,
hasta que la naturaleza quiera.
Se seguirá escribiendo, se seguirá dibujando,
la felicidad, el amor y muchas cosas más
con anchos y delgados rasgos de la memoria
absorbida por la gran materia.

20/04/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Contra el Alzheimer

¡Oh, que cansada vida!
La que mitigo con el destino
y sentado ahora en esta orilla
la llevo, como un estado clandestino.

Más no puedo estar más pensativo
al ver, como se oscurece mi pensamiento
como un vacio y el flaquear mis instintos
con el dolor de mis sentimientos.

Solo cuando cierro los ojos
cabalgo, a lomo del intrépido futuro
y templo mi estado, para saborearlo todo
antes de, que todo se ponga oscuro.

Y si amanece con la intención de treparme
resistiré la feroz embestida de tal conjuro
con una propuesta unánime, que yo juro
el combatir a las tinieblas, sin apartarme.

Aunque la vida en mi, este cansada
sacaré fuerza de la flaqueza o de la nada
para, que la vida no escape y sea consciente
de mi lucha a muerte, contra el Alzheimer.

06/04/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


El deseo de vivir

Bajo el sentido del tiempo
se abre la ilusión amenazada
y creo la paz, que embeleso
con bonitas palabras
de amor ligada al recuerdo.

Veo en sus ojos la intención
de querer vivir sin pausa,
sin hechos, que atormenten
la graciosa sinfonía de la ilusión.

Porque su nuevo estado es música
gravada en su cerebro y aceptada
para airear su picara sonrisa
de ese momento, que le llegara.

Feliz, con el deseo de vivir
interpretando la palabra
en melodía con el sentir
de vidas nuevas alargadas.

Caminaremos juntos
a las ciudades de ninguna parte
porque, lo importante es vivir
con presentes impresionantes.

¡Qué sonrisa picarón/a, la de sus labios!
al ver unos muslos al desnudo
lo ven, sienten un raro calor
y el nerviosismo de años
con ese recuerdo, del deseo de vivir
como antaño.

09/03/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Veremos la luz

Ya está la calle sola,
triste, color pardo, inhóspita,
se han ido los pájaros
por la ruta del limbo, ya no hay llantos
y la lluvia, hasta los pensamientos moja
con algún resquicio del pasado.

Que se refugia en el alma sin limites
de color negro o gris oscuro
donde al final hay
una fuente que mana
esperanzas increíbles,
que escapan corriente abajo
inundando, la gran plaza.

Son torbellinos
los deseos que se mueven
en la mente gastada, su laberinto
al pasear por esa calle sola
alumbrada solo con el parpadear
de su mirada y de la gran farola.

Tratando de ahuyentar,
a los escurridizos fantasmas
es, la vida cotidiana sin pensar,
que camina hacia el limbo
hablando, con las sonrisas planas.

Veremos la luz, seguro, veremos la luz
cada mañana.

09/02/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


Encrucijada

Mente, pensamiento, tiempo
haz de experiencias
gavillas secas, en la era,
maltratan al cuerpo los insectos
cuando el olvido impusiera.

Y los ojos se vuelven opacos
ante la existencia.

El tiempo ha cambiado de nombre
y de forma su estado.

El día, la noche, nada remedia
ni la memoria sujeta al ocaso
es, una vida nueva
de felicidad o maltrato.

Encrucijada de pensamientos
al llegar el olvido, ya eterno
con la maldita luz, que ciega.

El tumulto de lo desconocido
y el miedo se apodera
del cuerpo, que deja sin efecto
lo vitalicio.

Pero es reconfortante ver
esas miradas tiernas
con ojos, que expresan
el amor del tener alguien,
que los quieran.

La memoria se fue
pero queda,
las miradas en silencio
de un buen atardecer.

26/01/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández


La mirada se inclina sobre el viento

Paciente cuerpo es tu cuerpo
y la vida hace un descanso
en el andar del pensamiento
cuando prevé, un cansancio.

Entonces,
la mirada se inclina en el viento
y retoñan en la distancia nuevas flores
alimentadas por el flujo de los sentimientos,
que con nácar, construyes un nuevo mundo
tan blanco como la esperanza.

Nacido en el brillante arriate y profundo
lleno, de maravillosas plantas.

Que con el pasar del viento,
inunda cualquier vida con su fragancia
y se remolina, cariños especiales en esencias
con voz callada y un te quiero.

No hay prisa, observemos el pilar
con su fuente añadida,
sus caños, de agua pura en el lagar
y ver, como bebe de su agua la abubilla.

La vida ya es otra cosa
Dimitiste, de los egos de grandeza
y ahora, tu cuerpo convertido en veleta
se mueve, a capricho de las ventosas.

De los aires provocadores sin enmiendas
al ver, tus miradas inclinadas sobre la niebla
con racimos de flores blancas de escarcha
son rosas, como las que te gustaban.

12/01/2017

Autor: Eufrasio Navarro Fernández