Las poesías del café – Temporada 2008

PERDISTE LA MIRADA


Perdiste la mirada
en los sueños de una niña
de una tarde desierta.
Quizá espere en vano tu vuelta
quizá pierda mi tiempo
esperando tu despertar
mientras escribo sueños
con mi pluma de cristal
y mi lápiz de madera.
Perdiste tu sonrisa
junto a una playa sin olas,
pero yo te seguiré esperando
con mis manos enlazando tu cintura,
mesando tus cabellos
y soñaré tu vuelta
porque mi vida va en ello.


Autor: Arthur Charlan
28/11/2008


PADECISTE


Padeciste, padre, la desdicha
de acabar tu vida en sufrimiento
la mirada gritando algún lamento
lamento muy difícil de entender
mantenías el recuerdo de tus hijas
acabaste la historia del pasado
rectitud sin camino equivocado
se borró de tu mente, entre rendijas
Y treinta y tres días duró aquella tortura
pero yo conocía tus sentimientos
dentro de ti permanecía la cordura
Tu mirada reflejaba que sentías
las lágrimas brotaban de tus ojos
Tú con tu Alma intacta, lo decías
Postrado en aquella cama
te aferrabas a la vida
hacías planes para un mañana
que nunca llegaría
Un último suspiro
antes de un nuevo día
acabó con tu agonía
Descansa en paz.


Autora: Celia Álvarez Fresno
13/11/2008


A TERESA, SIMPLEMENTE MI MADRE


Al rosario de la aurora,
clavaste en mis ojos
tu última mirada
Fue un adiós anunciado
en una noche sin calma
Tu cuerpo no podía más
pero aguantaba tu alma
Cruel guadaña de la muerte
toda la noche rondando,
tu cama
Tu boca no podía hablar
hablaba tu mirada
aguantaba tu alma
Tu boca no podía hablar
tu mente no hilvanaba palabras.
Tus ojos en mis ojos
sin palabras, no hacían falta
Madrugada en vela
junto a tu lecho
El cruel Alzheimer vigilaba
sabía ganada la batalla
Maldita enfermedad,
dejó tu memoria aniquilada
Mientras se te escapaba la vida
al rosario de la aurora
en tu última mirada
Tus ojos me dijeron
cuanto me querías:
¡Madre amada!


Autor: Antonio Porras López
16/10/2008


PARA ISABEL


Mis manos,
en tu cintura
Tus brazos,
en mis brazos
Mis pies
marcan el ritmo,
que no pueden marcar,
tus pasos.
Tus ojos me miran,
con ternura
Tus labios pronuncian mi nombre
y una frase mágica
suena en mis oídos
¡Sácame a bailar!
Me pongo a tu altura
mis manos te abrazan,
con dulzura
Te miro a la cara
la felicidad te inunda
Mis manos sujetan tu cuerpo
inmóvil, quieto
Tu alma baila con soltura
quizás recordando a tu abuelito,
que te quiso con locura.
Cuando quieras bailar, baila
solo pronuncia la frase mágica
¡Sácame a bailar!
Y veloz como un rayo de luz,
me pondré a tu altura.
Mis manos,
en tu cintura.


Autor: Antonio Porras López
Programa: 18/09/2008


RECUERDA QUE AQUÍ ESTOY YO…


Cuando algún día como yo te encuentres sola…
Recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras sentir la paz de platicar con alguien que te escuche…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras sentir el calor de un abrazo sincero y sin compromisos…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día sientas con unas inmensas ganas de llorar y ser comprendida…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día necesites alguien en quien realmente puedas confiar…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día sientas que todo se derrumbó y quieras comenzar de nuevo…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras volver a sentir que es la felicidad…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día dudes de querer seguir existiendo…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día quieras recordar lo que un día fue…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día entiendas que todos por ser humanos algún vez fallaremos…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando estés en las buenas, pero más en las malas…
recuerda que aquí estoy yo…
Cuando algún día logres encontrarte a ti misma y dejar a un lado el miedo que llevas dentro…
Recuerda que aquí estaré yo esperándote sin ningún reproche y con los brazos abiertos…


03/07/2008


¡¡MALDITO ALZHEIMER!!


Miro a través de mi ventana…
como el invierno trae fríos
y tristezas a mi alma
Todo quedó en un feliz ayer
cuando ni soñaba con este hoy,
…que nos marcó…
sin saber a donde voy
Tú me empujas a un abismo
donde nadie me da una mano,
esa mano que tuve antes junto
a las mías
Hoy estas cerca y tan lejos…
¡No entiendo cuando me hablas!
O yo estoy sorda, o tú cada vez mas ido.
¡¡Somos dos seres que esperamos
un milagro!!…
¿Cual?
El que ya no viene, el que ya se fue
el que dejó de frotar
nuestros cuerpos,
para unirlos en ardientes
placeres…
Aquellos que sentimos, que gozamos,
Que nos hizo templar de amor…
Cuando…
engendramos nuestro hijo!!
“¡¡Vos con 49 años y yo…
Con 43!!”
Gracias a Dios, tenemos a nuestro Ariel


Autora: Nilda
19/06/2008


EL FINAL DE MI ALZHEIMER


¿Qué recuerdo del pasado?
¿Lo bueno?
Más bien lo malo
Aquellas tardes de frio,
que pasé en la montaña,
bebiendo agua de río,
con lana de oveja abrigado;
son solo tristes recuerdos,
de un pasado olvidado
Fuego que calentaste,
a ese niño delgado,
camino que desgastaste,
zapatos de cuero anudado.
Gracias por aquellos días,
en que el monte era mi vida,
pero no añoro eso momentos,
dejaré esa vida perdida
Hoy me encuentro en una silla,
postrado para el fin de mis días.
El recuerdo de aquel día,
en que con frío pedía,
el regazo de mi madre,
para calmar mi agonía
y poder por fin serenarme
Hoy me acuerdo de algo bueno,
creo que crecí y me casé.
Pero por mucho que busco,
no encuentro en mi mente,
los labios que besé
Feliz me siento ahora mismo,
aún sabiendo que muerte me espera,
pues he salido del abismo
y recuerdo mi vida entera
Muchos grandes momentos,
montones de felicidad;
ha llegado mi hora,
y tengo la oportunidad,
de morir con la sonrisa,
que la memoria me da


Autor: Martín Carmona Sánchez


PARA MI MADRE


Deja que el vacío me contemple
El sueño derrumbado de tus ojos
refleja una mirada que recuerdo.
Encierro entre mis manos
los pájaros del día,
plumas que en la tarde aligeran el aire
y son ceniza que el viento arrastra
Perdido en la húmeda arena,
recorro sin transición mi vida
y en el filo de la próxima marea
las huellas de mi paso serán el venidero olvido
al que me aferro.


Autor: Fernando Sarria
08/05/2008


NO RECOMPONGAS TU VIDA


No recompongas tu vida
hecha de cristales rotos
no intentes domar a la nube
que cada día asoma por tu ventana
Deberías de atar a la pata de la cigüeña
el miedo a tu partida
dejarla volar libre
hacia climas más benignos
sus huellas siempre quedarán
sobre la nieve resplandeciente del cerebro
No pierdas los trozos del espejo
cada uno de ellos un recuerdo
una carta sin remite
No cierres las ventanas
ni hagas nudos con las sábanas
eres tú multiplicado por diez , por cien
en cada trozo una mirada
en cada mirada una lágrima
en cada lágrima un rabo de nube atado a la pata de la cigüeña
arrastrando sobre los tejados un lastre de recuerdos
No recompongas tu vida
no merece la pena
ahora que sopla el viento de frente
ahora que la marea se aleja
deja a la cigüeña partir
hasta la línea fresa del quicio de la ventana
Déjala marchar hasta la costura del horizonte
confía en ella, no se perderá
llevará muy diligente
tus sueños , recuerdos y vivencias
hasta otra playa de arena y fuego
hasta la otra orilla
Tus hijos ya no lo son
ahora pertenecen al olvido
Eres el dueño de una nube de polvo, de una niebla
de una callada tarde sentado en una silla del interminable pasillo de la residencia
ahora , al fin , te pertenecen todos los relojes parados a las 10:10
No recompongas tu mente
espera callado a que se te olvide vivir

verás cómo te sientes siendo un recipiente vacío
un espejo roto sobre el raso de un ataúd
Al fin y al cabo, la cabeza es una jaula
donde las recuerdos son pájaros
que al abrirla salen volando
hacia los Jardines Zen.

27/03/2008


¿Y QUIÉN ES EL QUE SABE?


Yo no sé a dónde van
ni de dónde vienen,
sólo sé que pasan por mi mente
¿Será que no me escuchan?
¿Será que no comprenden?
Yo sé que están ahí,
aunque ninguno me comprende
Tal vez porque no me ven,
tal vez porque no me sienten
Yo veo muros que ellos no ven,
yo siento cosas que ellos no sienten,
¿Será que mi familia no me ve?
¿Será que mi familia
no me escucha?
Ellos están ahí y no me ven,
ellos están ahí y no voltean,
parecen ignorarme;
tal vez porque mi familia
ha dejado de creer,
tal vez porque me siente ausente
Yo sigo pensando
que la vida permanece por ahí,
un poco escondida y a la deriva,
un poco loca y un poco niña,
pero siempre viva,
aunque con el corazón deshecho,
con el corazón vacío
Yo no sé de dónde vengo,
ni a dónde voy;
pero esa gente que me sigue,
que me cuida y me dice:
“Por aquí…” y “Por acá…”
¿Será que ellos también
habrán perdido el rumbo
y no saben a dónde ir?
¿Será que ellos también
están perdidos
y recurren a mi?
Hoy la vida me ha enseñado que
no siempre gana el que tiene más

o el que cree saber lo verdadero,
ni el que tiene la razón;
gana el que tiene amor,
el que sabe dar,
el que comprende
al que no comprende
y el que no se olvida de aquel
que todo olvida.


Autor: Federico Ortiz-Moreno
Programa: 06/03/2008


COMO EL VIDRIO


Como el vidrio que se rompe al estrellarse en el suelo,
se siente mi alma esta noche, nada le ofrece consuelo,
al oírte hablar con ella, al confirmar mis temores,
mis tesoros, mis recuerdos, olvidaré mis valores
Sufro porque sé, que te duele mirarme,
tiemblo al pensar, que no podré recordarte,
momentos que algún día, fueron parte de mi vida,
recuerdos tan deseados, que olvidaré día a día
El diablo tiene mil caras, mil sobrenombres ocultos,
vestido en enfermedad, vino a traerme el disgusto,
es horrible asimilar, lo que hacia mi ha de llegar,
pero más terrible aún, será el veros por mí penar
Mi mente ya se resiente, perdiendo ciertos detalles,
historias siempre contadas, se diluyen en el aire
Sé que esto ha de empeorar, hasta llegar el momento,
que te tenga frente a mí, y no reconozca tu cuerpo
No quiero llegar a ser, un cadáver muerto en vida,
solo un cuerpo que reposa, dueño de un alma vacía,
no quiero ser la causante, de tus llantos y tus penas,
quiero que me recuerdes como siempre viva y plena
En tan corto plazo, amor quise arreglar este entuerto,
poniendo fin a mi vida, acortando el sufrimiento,
pero cuando lo intentaba, tus ojos a mí se volvían,
pues prefieres tú cuidarme, a contemplarme sin vida
La enfermedad de este siglo, la llama gente inexperta,
pero no saben lo que es, que ésta, llame a tu puerta.


Autora: Majo
Programa: 21/02/2008


ALZHEIMER


La mirada perdida
en oscuros rincones,
sentada sobre un suelo,
de viejo amanecer,
envuelta en mil recuerdos,
de un pasado de sueños,
viviendo en un presente,
sin futuro ni ayer
Le surca una sonrisa
a tu rostro arrugado
y tus manos no alcanzan
un presente mejor
Se acabó tu viaje
por las rutas del tiempo,
tu vida se ha quedado,
en la vieja estación,
con el reloj de sueños,
que no marca las horas
Y en una vía muerta…
se quedó tu vagón.


Autora: Ana C. Nieto
07/02/2008


LA ENFERMEDAD DEL ALZHEIMER


Que dura es la palabra
pero más la enfermedad,
¡Te mata sin haber muerto
estar muerto, sin estar!
Pierdes la noción de todo
y ya no piensas en nada
Los amigos ya se pierden
y la familia se aparta
Es dura esta enfermedad…
De ti se van apartando…
¡Si son hijos qué más da
Nada pueden hacer ya!
¿Lo mejor? La Residencia
Allí encontrarán soledad,
iAlgunas visitas tienen
para cumplir nada más!
Aunque tengan lucidez
y se pongan a pensar,
¡Pues para nada le sirve,
si acaso, para llorar!
Le preguntarán que tienen
Preguntar, por preguntar,
i Nada pueden resolverle
y vuelve la soledad!
Es la enfermedad de Alzheimer
que no tiene solución,
¡Que fuertes son las palabras,
sin estar loco, has perdido la razón!
Esta es la triste verdad, qué pena,
la familia te abandona
!O se les olvida que existes,
y de ti nadie se acuerda, hasta que mueres!
Hay que luchar con gran fuerza
que estudien bien esta enfermedad,
¡Y dejen esos inventos nuevos,
el Alzheimer, lo primero, por ejemplo!


Autora: Teresita Vázquez
24/01/2008


CUANDO VEO ESOS OJOS TAN TRISTES


Cuando veo esos ojos tan tristes
Cuando observo esos pelos canosos y ralos
Me pregunto:
¿Tú eres quien fuiste?
¿Qué queda de tí?
Pero el alma, maldita, me engaña,
y dice, ladina, no creas al espejo, que miente,
pues tú sigues siendo el mismo de siempre,
aquel joven con ojos brillantes,
aquel hombre con pelo tupido y moreno,
con cuerpo muy erguido y mirar sereno
Y vuelvo a mirarme al espejo,
y solo contemplo en el mismo
las ruínas de un pobre ser viejo
¡Oh Dios de la vida y la muerte!
¿Quién es el que miente…?
¡Oh Ser infinito que el alma me diste!
¿Por qué la mantienes tan bella y hermosa,
y yo estoy tan triste?
¿Por qué no se aja mi alma igual que mi cuerpo?
¿Por qué soy tan viejo por fuera y tan joven por dentro…?


Autor: Antonio Pardal
10/01/2008